Editorial |15 Ago 2008 - 8:41 pm

Libros: la dictadura del ‘best seller’

HAY PAÍSES DONDE SE DEFIENDE LA existencia de las pequeñas librerías. Es de éstas de donde salen las grandes bibliotecas privadas, los buenos lectores y, en últimas, los movimientos culturales que alcanzan alguna trascendencia.

En Colombia sabemos, por ejemplo, que toda una generación de escritores e intelectuales bogotanos se educaron alrededor de una gran librería, hoy desaparecida: la Bucholz. El movimiento Nadaísta, que este año cumple medio siglo de fundado, surgió también alrededor de una pequeña librería en Medellín: la Aguirre. El Grupo de Barranquilla existe porque hubo en la capital del Atlántico una librería abierta a lo que se publicaba en todo el ámbito de la lengua, la Librería Mundo, que fue para los del Grupo mucho más importante que los sitios de rumba.

Algo parecido puede decirse de todas las grandes ciudades del mundo: París, Berlín, Madrid, Nueva York, Moscú, Buenos Aires. En todas ellas, numerosas pequeñas librerías se convirtieron en focos de atracción para grupos de jóvenes inquietos que compartieron allí sus lecturas, su pensamiento, la experiencia del mundo filtrada por los libros comentados, discutidos, devorados con ansia, como en un restaurante donde no se alimentaba el estómago sino la mente. Las nuevas tendencias del mundo, sin embargo, con una avalancha de publicaciones mediocres, puros intentos de convertir en grandes éxitos de ventas a libros malos o por lo menos banales, han puesto en crisis a las pequeñas librerías. Éstas no pueden competir con la pretensión de rellenar cada mes con novedades –muchas veces inútiles– un espacio limitado. Además las librerías grandes, y sobre todo los hipermercados, hacen descuentos que terminan por quebrar a las pequeñas.

El caso más dramático en este sentido, quizá, sea el de Londres. La política del precio libre de los libros, auspiciada durante el gobierno Thatcher, dio al traste con infinidad de pequeñas librerías inglesas que eran la savia cultural de una gran tradición libresca. Nada más triste que recorrer hoy las librerías inglesas: parecen todas librerías de aeropuerto, donde se exhiben montañas de ejemplares de los últimos best sellers, unos pocos clásicos mal editados en ediciones baratas, y una penuria y vacío inmensos en buena literatura, libros de pensamiento o ensayos desafiantes. Las grandes superficies, los supermercados de palabras bajo el nombre de grandes librerías, acabaron con el comercio cuidadoso y lento de los libros, dirigido por libreros expertos. En Francia y en Alemania, en cambio, gracias al precio fijo, subsisten las pequeñas librerías cultas.

Esta misma peste ha llegado a Colombia, donde sus efectos son más graves, pues las librerías pequeñas son muy pocas aquí. Los síntomas son claros: en las últimas semanas cerraron tres importantes librerías de Bogotá. Pequeñas, pero emblemáticas, pues eran intentos de combinar el comercio con un punto de atracción de lectores, de discusión de ideas y debates alrededor de los libros y la lectura. La Caja de Herramientas, Exopotamia y Verbalia, tres buenas librerías de la capital, tuvieron que liquidar sus libros, su música, y cerrar las puertas al público. La revista Arcadia, en dos buenos artículos de su edición de este mes, escribe el obituario de estos pequeños centros de cultura. También El Espectador se une a este lamento.

Un lamento que no puede ser pura retórica lacrimosa. Es necesario proteger las pequeñas librerías con una política pública que defienda su existencia. Estos pequeños centros, por ejemplo, deberían ser eximidos del impuesto de industria y comercio, y recibir incentivos por parte del Gobierno central y de los gobiernos locales. En vez de comprar sus libros directamente en las editoriales, debería ser costumbre, e incluso obligación, recurrir a las pequeñas librerías cuando se quiera hacer compras oficiales o dotaciones a bibliotecas públicas. También allí pueden obtenerse algunos descuentos, pero ayudando a los libreros pequeños, de modo que estos espacios de pensamiento se preserven. No se nos olvide: fuera de las bibliotecas públicas, también es importante que existan librerías pequeñas, pues es allí donde se educan los lectores, donde se fecunda el pensamiento, y de allí mismo de donde nace otra institución de gran importancia cultural: las bibliotecas privadas.

  • Elespectador.com

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Opiniones

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nidiamoralesf

16 Agosto 2008 - 9:32pm
Sabaen por que mis libros son a 10.000 pesos en Colombia y a 9US y a 6EU? porque nosotros damos contexto en una presentacion digna. Sabe quienes son nuestros enemigos? Por eso nos podemos dar el lujo hasta de regalarlos...se puede, pero no se quiere. Las librerias "finas" no estan (en el mundo) para "educar a nadie" estan para vender bobadas compradas al comunismo que tanto atacan. Los buenos libros, y que libros.. se consiguen hasta en un dolar!!! La Bibliotecas en Bogota son espectaculares, bien dotadas y la gente es buenisima... hay librerias en los parques, en transmilenium... lo de quitarles los impuestos - me parece razonable y necesario- pero que no se quejen sino venden. Que bajen "la valla".
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bulldog

16 Agosto 2008 - 8:26pm
Que buen artículo. Defender esas librerias sería muy barato para el Ministerio de Cultura o para la Alcaldía de Bogotá. Con el dinero de esperpentos como el festival de "verano" (que nadie ha entendido, a nadie le interesa) alcanzaría y sobraría para exonerar de impuestos a todas las librerias pequeñas. Y con el dinero de programas inúties y mucho más caros como Misión Bogotá (que no educó ni le consiguió empleo a nadie) alcanzaría para exonerar de cualquier impuesto a los libros. Sin gastar un peso extra del presupuesto, solo reordenando el gasto podría haber libros buenos y baratos para quie quiera. Y si le cobraran impuesto a los finqueros (que no pagan y si reciben) alcanzaría además para exonerar a las editoriales, y sobraría. Lastima que a los libreros no les interese la economía.
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nidiamoralesf

16 Agosto 2008 - 9:27pm
En Colombia existe una Editorial cuya impresionante lista de Clasicos, esoterismo y Educasion, lleva ya 44 anos. Se llama GRAFICAS MODERNAS/ Sabe que le hicieron al sr. forero, ciertas ratas de la policia pagadas por "buenosamigos"? le robaron 40 millones de pesos en libros. Ellos tienen libros desde 700 pesos. Si setecientos pesos.. y lo metieron preso y lo resenaron. Tuvo que mudarse!Y a otros les ha ido peor... el pueblo bruto no alega,no reclama no sabe para donde coger. Y esa otra "modita" de las "librerias finas" (palabra que estrenaron hoy) de sellar con plastico los libros, (el unico lugar del mundo donde yo vi eso) desestimula cualquier intento de comprar. Valdria preguntarse el monopolio... mejor... "en donde esta la plata, en donde esta la plata.. "(musica de Sabado Gigante.
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Ana Restrepo

16 Agosto 2008 - 5:36pm
Depende de nosotros los lectores ser la tablas de salvación de estas pequeñas librerías, pues está claro que a este gobierno no le importa ni cinco la cultura. Con lo que no estoy de acuerdo es con la apreciación sobre las librerías de Gran Bretaña, al que escribió este editorial lo invito a "mercar" en esquinitas de York, de Oxford y Londres, parece no ha tenido un buen guía que lo lleve a comprar libros, donde a uno lo atiendo el dueño tan empolvado como los anaqueles. Uno de los más grandes problemas en Colombia es que se lee poco y de los pocos lectores que hay, algunos sólo decodifican, pero no entienden... o si no lean a "Cansada Colombia" diciendo que La Monaña Mágica es como los libros de Coelo. No sé si caerme de la risa o sentarme a llorar.
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Klimn

16 Agosto 2008 - 4:02pm
________________________________________________________ Difícil que en un régimen como el del Narco-paraculebrero - con ansias de perpetuarse en el poder - existan iniciativas de esta naturaleza. Para sus propósitos, como siempre, le conviene más reunir a un puñado de campesinos analfabetas e iletrados que, igenuos aplaudan todas las barrabasadas que vomita en sus consejillos comunitarios. Ni qué decir de sus mediocres para-congresistas, cuya estupidéz se evidencia en propuestas de ponerse firmes cuando suene el glorioso himno nacional...La única esperanza de estimular a los pequeños libreros, como se propone, es teniendo un gobierno de izquierda. _______________________________________________________
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Gregorovius

16 Agosto 2008 - 3:50pm
Totalmente de acuerdo con el editorial. Hay que defender las bibliotecas pequeñas en donde se encuentra la verdadera literatura. Lo demás es basura, a despecho de que se venda a montonones: El cartel de los sapos, Las prepagos, Sin tetas no hay paraíso, etc., los best seller de las grandes librerías en ediciones de lujo. Es la cultura en la era uribista.
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Benito Cámelas

16 Agosto 2008 - 3:15pm
Un editorial franco y valiente. Si en Colombia hubiera Ministerio de Cultura, las librerías pequeñas podrían existir y crecer. Pero con el Ministerio de Conciertos Patrióticos, nada que ver. Ojalá El Espectador mantenga esta línea de conducta en defensa de los lectores y de los libreros.
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Cansada Colombia

16 Agosto 2008 - 11:49am
Son las leyes del mercado. Lamentablemente, lo que hoy no esté en un centro comercial, no existe. Los libros fueron las víctimas otrora 'intocables' de esa epidemia. Thomas Mann deberá competir con Paulo Coehlo, a pesar de que, en el fondo, tanto "la montaña mágica" como la literatura del brasilero son de autoayuda.
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juan manuel buitrago

16 Agosto 2008 - 4:51am
los libros no han muerto pero la manera de comercializarlos si . El futuro lo mostró Amazon.com . Necesitamos un portal en Colombia para conseguir libros que no están en las bibliotecas públicas y partituras para aficionados a la musica . Comparto la impresión de que librerías al viejo estilo se volvieron elitistas y muy costosas para el lector de clase media no por culpa de los dueños sino porque " el negocio no da " . Sin local , sin impuestos , sin empleados superfluos , un buen librero sería bienvenido en Internet .
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nidiamoralesf

16 Agosto 2008 - 4:49pm
Juam Manuel lo invitamos al centro de Bogota....calles completas de exelente material a precios de verdadero intectual.
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el tiempo guirar

16 Agosto 2008 - 2:47am
Visite: www.desalambrando.col.nu Una mirada política alternativa
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nidiamoralesf

15 Agosto 2008 - 10:57pm
Los "long seller' s" sobreviven. Bogota es el paraiso de Borges para quien quiera leer. La caja de herramientas por ejemplo se convirtio en un sitio "elitista" que desafiaba la humildad del buen lector. De las otras dos... aun quedan muy buenos sitios donde ir a leer y a aprender de los que "saben" el resto de "medidas a proteger a los libreros" deberia extenderse a los Escritores. La Feria del libro desdice el articulo. Millones de personas que buscan y rebuscan y encuentran... solo hace falta un pabellon para los libros usados. Solo hace falta que bajen la "valla" del elitista lector. Colombia esta lista.
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winaniche

15 Agosto 2008 - 9:07pm
Completamente identificado, las pequenas librerias son manejadas por pequenos empresarios,pero por grandes conocedores que no se dejan manejar por el "snob" de supuestos " best seller" , es muy importante que el gobierno de manera incondicional apoye estas librerias que son unas verdaderas bibliotecas y creadores de buenos habitos .
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