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Durante la reunión celebrada en Vilna, capital lituana, esos países esperan que tanto Georgia como Ucrania accedan al Plan de Acción para la Adhesión, considerado la antesala del ingreso, durante la cumbre de la Alianza Atlántica en diciembre próximo.
El objetivo es “evitar que lo ocurrido en Georgia se repita en el futuro”, señala la declaración emitida por el ministerio de Exteriores lituano. Los ocho países participantes en la reunión -los tres países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia) y los cinco escandinavos (Dinamarca, Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia) -, expresaron su pleno respaldo a Georgia en su enfrentamiento con Rusia.
“La comunidad internacional nunca permitirá que se pisoteen los principios internacionales como hizo Rusia al reconocer la independencia de las regiones georgianas (Abjasia y Osetia del Sur)” el pasado 26 de agosto, señalaron.
En opinión de los bálticos y escandinavos, “el papel de Rusia como pacificador en el Cáucaso ha quedado definitivamente comprometido”
“Rusia debe retirar sus tropas de todos los territorios georgianos (...) mientras no lo haga, eso influirá significativamente en las relaciones con la Unión Europea y la OTAN”, dijeron.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Estonia, Urmas Paet, propuso convocar una conferencia de “aliados de Georgia” para prevenir el “hundimiento” de la economía georgiana.
Rusia ha advertido que invitar a Georgia a ingresar en la OTAN sería como “premiar” al país que cometió la agresión militar sobre la separatista Osetia del Sur el pasado 8 de agosto.