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Algunos de los uniformados liberados durante la Operación Jaque les "suena la idea de escribir un libro", aunque prefirieron ser prudentes con el tema debido a las controversias que desataron los tres norteamericanos con su publicación 'Out of Captivity'.
Según manifestaron, la posibilidad de escribir su historia no estaría centrada en ventilar secretos o intimidades de sus compañeros.
"Esto no se trata de hacer negocio y meterle morbo o historias ficticias, se trata de contar la crueldad del secuestro y la capacidad de resistencia del ser humano ante situaciones como esta", dijo el sargento Arteaga.
Respecto a las versiones sobre el comportamiento de la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt otro de los uniformados se limitó a decir que gran parte de las cosas dichas por los contratistas estadounidenses eran ciertas.
Sin embargo, advirtió que Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves se quedaron cortos no sólo con lo que dijeron de Betancourt, sino con lo que ellos también ‘hicieron' en cautiverio.
Al parecer, Betancourt exigía un trato especial debido a su estatus y nivel de vida. "En realidad el poco tiempo que pasé con ella nunca me dirigió la palabra, nosotros somos personas de origen humilde, somos los que ponemos el pecho en el monte y nunca hemos exigido trato especial, a pesar de que nos cataloguen como héroes (...) lo único que queremos es seguir haciendo nuestro trabajo y llevar el uniforme con respeto".
En los próximos días, la ex rehén Clara Rojas también lanzará una publicación con su versión del cautiverio; se desconoce si contará pormenores del nacimiento de su hijo y de su relación con la ex candidata presidencial.
"Voy a tratar de hacer una historia de lo que viví; por supuesto, padecí, pero también superé", dijo Rojas, quien fue secuestrada el 23 de febrero del 2002 junto a Betancourt, de quien era una estrecha colaboradora. "Es una historia con un final feliz, ya que estoy con mi familia y mi hijo Emmanuel, que es mi primer factor generador de vida y que también quiero plasmar en el texto", agregó.
Los liberados coincidieron en que cada cual cuenta su historia, sobre cómo le fue en la guerra y manifestaron que no es prudente revelar intimidades que se deben quedar "allá en la selva".
Entre tanto, el sargento Amaón Flórez, quien permaneció 10 años en poder de las Farc, manifestó su interés por prepararse profesionalmente e iniciará estudios en relaciones internacionales.
"En cautiverio aprendí inglés, ahora estoy perfeccionando el francés, estoy muy agradecido con mi Ejército porque me han brindado un apoyo incondicional, me siento muy orgulloso de ser un soldado de la patria (...) llevo mi institución en la sangre", puntualizó Flórez.
Respecto a la posibilidad de contar su historia en cautiverio no lo descartó, pero advirtió que no se trataría de una publicación para desmentir o justificar comportamientos, sino de contar cómo logró sobrevivir a 10 años de encierro.