Editorial |7 Abr 2009 - 7:54 pm

Violencia contra el fútbol

LOS LAMENTABLES HECHOS DE VIOlencia contra un jugador de fútbol del Deportivo Cali que aún no llegaba a su encuentro, en el estadio El Campín el pasado domingo, y que de hecho aguardaba sentado en el bus de su equipo cuando un objeto contundente rompió una ventana y por poco le cuesta un ojo, no pueden más que prender las alarmas de las autoridades. Por enésima vez.

Sobre el penoso episodio han surgido incontables hipótesis. El presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún, aceptó que hubo imprevisión de parte de los órganos de control capitalinos. El presidente del club Deportivo Cali, Rodrigo Otoya, responsabilizó a los encargados de proveer la seguridad. La propia víctima, el lateral Juan Guillermo Domínguez, se quejó de que el bus no disponía de las medidas de seguridad requeridas, sólo estaba escoltado por una patrulla e incluso equivocó la ruta al transitar en inmediaciones del estadio, por donde se sabía que estaba la hinchada del equipo rival, Millonarios.

Como reacción a lo sucedido, el comandante de la Policía de Bogotá, general Rodolfo Palomino, ofreció una recompensa de 5 millones de pesos a quien ofrezca información sobre el paradero del responsable del ataque y afirmó, en contravía de lo dicho por el jugador, que el bus fue custodiado por varios agentes de la institución. La secretaria de Gobierno de Bogotá, Clara López, tras explicar que el director del programa Goles en Paz, el cura Alirio Amaya, informó que “no hubo una asonada contra el bus”, insistió en que se trató de un hecho aislado.

En consecuencia, Clara López instó a que se individualice al delincuente y, desde ya, descartó la posibilidad de que la administración ordene el cierre de las tribunas más problemáticas, se jueguen partidos de fútbol a puerta cerrada o, simplemente, se prohíba el uso del estadio. El propio alcalde, Samuel Moreno, hizo énfasis en el carácter aislado e individual de la acción delictiva, aseguró que la Policía dará con el paradero del culpable y explicó que no hay motivo para responsabilizar a Millonarios.

Cualquiera sea el contexto de la aleve agresión, lo primero es recordar que la violencia desaforada de los hinchas no es un asunto nuevo. Todo lo contrario. Bogotá tiene barras bravas, bastante temidas, pero también están en otras ciudades. Ha habido muertos, disturbios graves y algunas personas están en la cárcel. Lo que sí es inusual es que las agresiones entre hinchas de equipos contrarios —y las hay entre miembros de un mismo bando— se extiendan ahora a los jugadores. Antes que avanzar en el control del belicoso clima que se vive en los estadios y sus alrededores, y aun si las autoridades capitalinas lo consideran único y aislado, con este hecho estamos retrocediendo. Pronto será el preparador físico, el médico, el técnico del equipo o cualquiera y por cualquier razón. La divisa del equipo, la insignia que mueve a camaradería y fraternidad, es hoy entre algunos un uniforme de guerra.

Es preciso que se haga algo y de manera inmediata. Insistir en que este es un caso individual no debería impedir que se siente un precedente. Además de la sanción judicial, la criminal conducta debería dar lugar a una pena ejemplarizante. Ya de entrada, el partido de fútbol entre Cali y Millonarios ha debido cancelarse. Si la Policía temía por lo que pudiese pasar, si la máxima autoridad está consciente de lo problemáticos que son algunos hinchas y lo poco que se puede hacer frente a sus desmanes, entonces estamos más allá de una acción individual. Estamos ante un público potencialmente peligroso.

Los justos debemos pagar por los pecadores. De lo contrario, los equipos no asumirán la responsabilidad que tienen en el control de la violencia en el fútbol y las acciones reprobables de unos pocos no cesarán. Les tenemos más miedo a las sanciones colectivas que a ir a los estadios, cuando es en éstos donde nuestras vidas corren peligro.

  • Elespectador.com

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Opiniones

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maxhit24

9 Abril 2009 - 10:59am
Es la verdad, el futbol en Colombia paso el limite de la pasion a la agresion, no es posible que algunos quieran manchar la poca distraccion que tenemos en este pais saturado de hechos delictivos de todo tipo. Tambien es irreprochable la actitud de los directivos y en especial de el señor Bedoya, quien no le importo en lo mas minimo la integridad del jugador, solo sus pensamientos cayeron en el oscuro manto de la codicia al hacer posible el juego por la trasmision de tv; esto no es nuevo, ya algunos estan tomando lo de las barras bravas como una manera de vida, de amedrantar, lamentablemente aqui no hay autoridad que ponga en orden la cosas, lo unico seria decir que la barras bravas manejan dinero de DMG a ver si alli llegan los policias con todo el peso de la "ley".
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jeriko

8 Abril 2009 - 6:41pm
Es evidente la falta de tolerancia de algunos hinchas que no aceptan las decisiones que se toman en un partido de futbol ;estos desadaptados son los agreden,propician el desorden hasta matan por defender aparentemente una camista,dando mal ejemplo a las familias y sobre todos a los niños que también son seguidores de estos equipos. mano dura para estos señores,mayor control en las entradas de los estadios. Que sea un espacio de entretenomiento, alegria y no donde se busque la muerte Hay que ser civilizados y concientes de lo que la sociedad nos ofrece.
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Yaini Roberti Gonzalez

8 Abril 2009 - 3:53pm
Debemos tener claro como cuidadanos, que el Futbol no es un espectaculo de violencia, sino por lo contrario es un evento de paz, que debemos compartir en familia.Y aunque algunos hinchas no lo crean asi, tenemos que tener conciencia y sobre todo aceptar las decisiones que tienen otras personas de escoger el equipo de Futbol que les guste. En Colombia las barras llamadas "bravas" se conforman por jóvenes entre los 13 y 26 años. En Colombia este termino se empieza a utilizar en la decada de los 90 a partir de la rivalidad entre los hinchas de bogota, medellin y cali. Entonces es bueno rescatar que esto es algo que se ve a diario y que el gobierno no ha sabido controlar. O que simplemente se les sale de las manos, pero seria bueno que existiera mas control sobre la barras bravas en los partid
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mac pato

8 Abril 2009 - 11:46am
Señores de El ESPECTADOR: NO SE QUEDEN EN EL ACONTECIMIENTO DEL DOMINGO, NI EN LOS ANUNCIOS de la alcaldia de Bogota, la policia.... LA federacion de Futbol ya nombro a una persona que supuestamente se va a encargar de la logistica de seguridad, EL SEÑOR GUSTAVO MORELLI...Oficial de seguridad para el torneo colombiano de futbol. Ademas HINCHAS del deportivo Cali fueron señalados de causar daños a establecimientos publicos en Girardot. La solución debe ser radical... ASi no les guste a algunos "comentaristas" en Colombia o Argentina , quienes siempre se van por las ramas justificando actos violentos. Prohibir las delegaciones entre ciudades seria un primer paso importante
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preocupado

8 Abril 2009 - 10:07am
El futbol es un espectáculo muy peligroso. Que pasen los partidos por TV para poner al futbol en su justo lugar, en lugar de promover tanto fanatismo indeseable.
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