Especiales |10 Mayo 2009 - 9:50 pm

Opinión de los lectores

Un año todos los días

Por: Elespectador.com

En este primer aniversario que El Espectador cumple como diario, quisiera extender mis más sinceras felicitaciones y agradecimientos a su labor comprometida por la información veraz y oportuna que no tenía ya espacio en nuestra realidad cotidiana.

Los lectores de El Espectador
Foto: David Campuzano
La voz de los lectores ha sido fundamental en este año a diario.

Diana Maribel Ríos*

Recuerdo muy pequeña esperar ansiosamente con mi hermana la revista Los Monos en El Espectador del domingo, que mi padre encargaba en la tienda un día antes para recogerla temprano con el desayuno. Recuerdo a Pillín, a Ferd’nand, a Calvin y la colección completa del Magazín Dominical que ya no había dónde guardar. Al igual que en esos años, hoy esperamos El Espectador con inquietud, lo recogemos en la portería y lo devoramos como a Los Monos. Es una relación con algo propio, algo conocido que siempre ha estado ahí para sorprender, con lo que dice, con lo que crea, y en este año no fue distinto.

El cambio de formato a uno más europeo no indica solamente un cambio en la presentación, sino una nueva concepción del diario escrito que, adecuándose a la nueva era de la información, sigue brindando a la par un contenido propio en la velocidad que la sociedad exige. Así, cambiado el formato, también lo hicieron el diseño, las secciones y su interrelación con la página web.

Puedo decir que más allá de este salto a acoplarse a los nuevos tiempos, lo que no deja de sorprenderme cada día en El Espectador es que su contenido sigue tan decidido como siempre a hablar de lo que ningún otro medio habla, a indagar, abrir y traducir de la caja negra aquellos temas más fundamentales y necesarios para un ciudadano colombiano.

El Espectador ha ocupado de nuevo su lugar en este año de circulación diaria a nivel nacional, permitiendo la expresión libre del pensamiento, realidad e identidad de nuestra sociedad multicultural aconteciendo allí en donde el silencio primaba. Mucho se reclama a los medios de comunicación, pero de esto sólo cuatro cosas son importantes para nuestra sociedad: su libertad, su independencia, su compromiso con la veracidad de los hechos y el respeto por la diferencia. El Espectador fue para nuestros padres y es hoy para nosotros ejemplo de estos principios y expresión actual de la sociedad democrática que aún somos.

Es para nosotros un gran placer poder seguir contando con El Espectador diario, sabemos que su impulso no se queda aquí y que como todos los que cumplimos años, seguirá proyectándose hacia el futuro; él, como ejemplo de los medios de comunicación que el país necesita, y nosotros, como ciudadanos libres que somos.


El Espectador nos pone a pensar

Eduardo Guerrero Forero*

Para mí El Espectador es el diario del pensamiento independiente en Colombia. Al margen de sus posiciones editoriales de corte liberal, exhibe como su mayor virtud un enfoque periodístico claramente pluralista. En sus páginas tienen espacio todo tipo de puntos de vista, sea en temas de política, cultura o deportes. Además, ofrece a los lectores ángulos novedosos en la presentación de las noticias, lo que estimula la reflexión. Me agrada su manejo de la noticia con apego a una ética periodística más que como un producto de consumo masivo. Titulares y contenido desafían el estilo simplista que presenta la realidad examinada bajo un solo lente. En política nos ofrece acceso respetuoso a todas las tendencias ideológicas, de modo que cada cual pueda construir de manera informada su propio juicio. El lector tiene la fortuna de contrastar la opinión de los más disímiles columnistas, gobiernistas, opositores e independientes. Esto significa un invaluable aporte a la crítica sana y un antídoto a la polarización e intransigencia que alimentan otros medios.

Considero audaz la decisión de adoptar un nuevo formato cuando se volvió un año atrás a la frecuencia diaria, en un país de hábitos conservadores. Sin embargo, la apuesta funcionó en la medida en que ha tenido un efecto diferenciador y proyecta el diario hacia el futuro. Sólo señalaría como defecto que si bien privilegia al lector individual, el nuevo formato no facilita en cambio el rito familiar de la lectura compartida, especialmente los domingos. No se puede dividir en secciones y repartirlas. Por otro lado, su diagramación resulta atractiva y su extensión en páginas de lo más razonable; se deja leer, entre otras razones porque la publicidad no es excesiva, a diferencia de otros diarios cuyas páginas parecen más bien folletos promocionales.

El lector colombiano necesita contar con alternativas en la prensa escrita, los monopolios no son sanos en una actividad tan importante que orienta a la opinión pública. En su nueva etapa como diario, El Espectador está cumpliendo una función fundamental al enriquecer la lectura de nuestra realidad, al ponernos a pensar, y al fomentar tolerancia y pluralismo; no son flacos méritos en tan delicado momento de nuestra historia.

 * Pertenece al panel de lectores de El Espectador.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

0
Opinar| Enviar | Imprimir |
2

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2012