Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Durante tres días deberá permanecer detenido el periodista y columnista Mauricio Vargas, por orden del Juzgado 31 Penal del Circuito de Bogotá, al desacatar un fallo de tutela que le ordenaba rectificar una información que cuestionaba las actuaciones del magistrado José Alfredo Escobar Araújo.
El afectado había instaurado la acción, apelando a sus derechos fundamentales a la honra, la dignidad y el buen nombre, que le habría sido vulnerados con la redacción de un artículo que se titulaba “Jueces en el lugar equivocado”, publicado el diario El Tiempo, el 24 de noviembre de 2007.
A lo largo de la columna, Vargas cuestionó el hecho de que varios de sus colegas se hubieran visto involucrados en acciones jurídicas por hacer referencia a los supuestos vínculos del magistrado con personas que enfrentan procesos por narcotráfico, como el empresario italiano Giogio Sale.
Para el columnista, tales decisiones estaban relacionadas con la supuesta influencia que ejercía Araújo en el nombramiento de funcionarios judiciales que, a cambio, terminaban favoreciéndolo en este tipo de procesos.
“Todavía no entiendo cómo Escobar Araújo sigue en su puesto. Desde su cargo en la Judicatura, influye en el nombramiento de jueces y magistrados, y por eso jueces y magistrados corren a defenderlo cuando interpone tutelas y están listos a meter a la cárcel al director de Semana. Sería el colmo de los colmos: Alejandro Santos en la cárcel por denunciar al magistrado indigno, y el magistrado indigno firme en su puesto”, indicaba el texto.
El Juez de primera instancia había ordenado la respectiva rectificación para resarcir al afectado, decisión que fue ratificada posteriormente por el Tribunal Superior de Bogotá. El despacho había determinado la necesidad de que el periodista aclarara que la designación de esos funcionarios se daba de acuerdo a lo dispuesto en la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia y no por los requerimientos de Escobar Araújo.
Tratando de atender a lo ordenado por el Tribunal, Maurico Vargas redactó una nueva columna el pasado de de agosto, que tituló “Escobar no nos tapó la boca”, a través de la cual precisó que el tutelante no ejercía ninguna influencia en los nombramientos.
“Me ordena el Tribunal rectificar que Escobar Araújo no influye desde su cargo en el nombramiento de jueces y magistrados. Me atengo a lo que ordena el Tribunal y rectifico la afirmación errada: el magistrado no influye en esos nombramientos. De hecho, los temores que yo tenía de que cualquier tutela interpuesta por Escobar fuese fallada a su favor se han visto desmentidos por los hechos”, afirmó Vargas en su texto.
Sin embargo, el magistrado consideró que el columnista no había respondido satisfactoriamente a los requerimientos de la sentencia, advirtiendo que no sólo no había cumplido con su deber de aclarar sus señalamientos con respecto a la elección de funcionarios judiciales, sino que había incluido una serie de calificativos peyorativos e insultantes.
Por tal razón, Escobar Araújo acudió al Juez de primera instancia, iniciando un incidente de desacato que fue respondido favorablemente por parte del Juzgado 31 Penal del Circuito de Bogotá, instancia a través de la cual se dictaminó la sanción para Mauricio Vargas.