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Sting debuta en el Châtelet con una ópera de Steve Nieve

Dos estrellas mundiales del rock, Sting y Elvis Costello, debutan este jueves en el Teatro del Châtelet de París junto a la soprano española Sylvia Schwartz en la ópera Welcome to the Voice, de Steve Nieve. En la oda al amor, a la voz y a la ópera también actúa Joe Summer, el hijo de Sting.

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EFE
20 de noviembre de 2008 - 11:26 a. m.
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Es una obra experimental llena de evidentes audacias pero clásica también, prototipo "emblemático" de los objetivos fijados para el Châtelet por su director, Jean-Luc Choplin, redescubridor en París de la Zarzuela y promotor de espectáculos que reúnen universos a menudo contrapuestos como el cine, la lírica y, ahora, el rock.

La realizadora Muriel Teodori, esposa del compositor y pianista Steve Nieve, escribió el libreto y dirige la escena de Welcome to the Voice, presentada en versión concierto en el Town Hall Theatre de Nueva York en 2000.

Los decorados de este espectáculo, que es también un homenaje al movimiento obrero revolucionario, a la alquimia transformadora y a la fuerza de la sensualidad, son de Bernard Arnould, mientras que Wolfgang Doerner dirige el Ensemble Orchestral de París y del Coro del Châtelet es Wolfgang Doerner.

Sting se unió al proyecto en 2003, cuando el compositor y pianista de The Attractions, el grupo de Costello, coincidió con él en el Rock and Roll Hall of Fame and Museum, de Ohio, Estados Unidos.

La idea de "experimentar su voz" junto a una soprano encantó al líder de The Police, quien en una grabación hecha en 2007 por Deutsche Grammophon interpreta ya junto a Barbara Bonney el papel de Dionysos, obrero metalúrgico hijo de un emigrante griego que descubre la ópera por casualidad, en casa de un primo suyo, al oír la voz de Lilly, Sylvia Schwartz.

Como el dios griego "del Eterno Retorno" y de los "encuentros imposibles", nacido de una mortal y de la pierna de Zeus/Júpiter, a quien los romanos convirtieron en el dios del vino, el Dionysos del Châtelet, logra pasar de "un estado a otro" impulsado por lo que Muriel Teodori define como "trance permanente".

Éxtasis musical que le lleva a enamorarse perdidamente primero de una ‘Voz', con mayúsculas, y luego de su soprano propietaria, para mayor desesperación de sus compañeros sindicalistas y del policía, Elvis Costello, que intenta evitar con éxito parcial la utópica transformación.

Según la también filósofa y psicopatóloga Muriel Teodori la historia "es extremadamente elemental", sin embargo, al leer la correspondencia que acompañó su preparación, en la que Sting simula ser la reencarnación obrera del Dionysos clásico y escribir al psicoanalista Cal Jung, se percibe una considerable complejidad.

Sobre el escenario las cosas se simplifican con la visita de tres figuras fantasmales, en representación de Carmen, Norma y Butterfly, heroínas de otras tantas tragedias líricas en las que el amor se paga con la muerte y que sugieren siniestras soluciones al dios-obrero-Sting.

Las voces de esos tres fantasmas femeninos son de las sopranos Anna Gabler y Sonya Yoncheva, y la mezzosoprano Marie-Ange Todorovicth.

En el papel de amigo metalúrgico que invita a Dionysos a abandonar su obsesión por esa música burguesa, el cantante del grupo británico Fiction Plane, Joe Summer, aporta una enorme presencia escénica y una bellísima voz, además de ser hijo de Sting.

En el papel principal de Lilly, la encargada de enloquecer involuntariamente a Sting-Dionysos es Sylvia Schwartz, de 26 años, en residencia desde hace tres años en la Staatsoper de Berlín y futura soprano de Vespro della Beata Vergine, de Claudio Monteverdi, el próximo enero, en el Châtelet.

Al igual que sus compañeros de reparto, la soprano española no abandona la lírica para actuar como tampoco trastocan sus respectivos estilos los famosos rockeros.

El objetivo, explicó Steve Nieve es que cada cual dé su "más bella luz", en ningún caso aniquilar sus características vocales.

Por el momento, Welcome to the Voice podrá contemplarse en París del 20 al 25 de noviembre. Ante la incógnita de cómo será recibida la obra sus promotores y protagonistas no hacen proyectos, aunque tampoco los descartan, según comentó Sylvia Schwartz.

De momento, el ensayo general, celebrado el domingo, permite vaticinar un estreno risueño y abundantes aplausos para todo el equipo, en particular para Lilly y, por supuesto, para Sting, Costello y Joe Sumner.

Por EFE

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