Actualidad |6 Dic 2008 - 10:00 pm

Nubia Muñoz

Por: Alejandro Gaviria
La colombiana que este año fue nominada al Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el virus de papiloma humano.
Nubia Muñoz

Nubia Muñoz, una médica vallecaucana, residenciada desde hace varias décadas en Francia, es sin duda uno de los personajes del año 2008 en Colombia. Sus investigaciones científicas contribuyeron a establecer que el virus del papiloma humano es la principal causa del cáncer cervical. Y permitieron, además, el desarrollo de la primera vacuna contra el cáncer que haya conocido la humanidad.

Los personajes del año son generalmente figuras de ocasión. En la política, el deporte y la cultura popular abundan las figuras efímeras. En la ciencia, por el contrario, la reputación se construye paso a paso. Artículo tras artículo. Ponencia tras ponencia. Para triunfar, los científicos deben vencer el escepticismo aprendido de sus colegas. Nubia Muñoz necesitó 20 años de trabajo denodado para mostrar, con las herramientas rutinarias de la epidemiología, el origen viral del cáncer de cuello uterino.

La conexión entre el virus del papiloma humano y el cáncer cervical no es inmediata. Es críptica, como se afirma en la jerga científica. Entre la infección y la irrupción del cáncer pasan 20 o 30 años. No todos los virus del papiloma causan cáncer. No todas las mujeres infectadas desarrollan la enfermedad. El virus actúa lenta e imperceptiblemente. Y con el tiempo va borrando o escondiendo sus rastros.

La aventura científica que estableció la conexión entre el virus de papiloma humano y el cáncer cervical tuvo dos protagonistas principales: un biólogo molecular alemán, Harald Zur Hausen y la epidemióloga colombiana Nubia Muñoz. Hausen mostró que el cáncer cervical se origina cuando fragmentos de ADN del virus se integran en el genoma de las células del útero. Su trabajo de laboratorio estableció que todas las células cancerosas contienen fragmentos de ADN del virus del papiloma.

Hausen es el prototipo del científico de laboratorio, enclaustrado, dedicado a la minucia molecular. Nubia Muñoz es todo lo contrario, una investigadora de campo, una trotamundos que recorrió medio planeta en busca de indicios, de datos definitivos sobre las conexiones entre un virus genital y una patología que mata 250.000 mujeres cada año. Muñoz mostró que los principales factores de riesgo del cáncer cervical están asociados con la existencia de unos pocos genotipos del virus del papiloma. Sus hallazgos mostraron, en esencia, que el virus es una condición requerida para el desarrollo de la enfermedad.

Hace dos años, cuando recibió el Premio Alejandro Ángel Escobar, el galardón científico más importante del país, Muñoz, de manera tímida, casi casual, anunció que su trabajo había sido nominado para el Premio Nobel de Medicina. El público reunido en el auditorio de la biblioteca Luis Ángel Arango aplaudió largamente, con una mezcla de orgullo y esperanza. Por fin, los colombianos acariciábamos una posibilidad real de aumentar nuestra irrisoria cuenta de ganadores del Premio Nobel.

  • Alejandro Gaviria | Elespectador.com

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