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Llegó por un dolor abdominal y salió inválido de la clínica

Por un mal diagnóstico que llevó a la total discapacidad de una paciente en mayo de 1991, el Consejo de Estado condenó al Instituto de Seguros Sociales a pagar cerca de 900 millones de pesos.

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El Espectador
16 de diciembre de 2008 - 10:34 a. m.
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El directamente afectado y su familia presentaron la demanda en 1992, después de que al asistir al ISS por un dolor abdominal y otros síntomas se le ordenara la práctica de una cirugía.

 A los dos días empezó a perder movilidad en algunas partes de su cuerpo, además de "inestabilidad, pérdida de memoria, mirada fija, parestesia (adormecimiento de extremidades y sensación de hormigueo) , por lo cual se solicitó con carácter urgente interconsulta para examen neurológico, pero sólo fue atendido cuatro días después".

El Consejo de Estado encontró que el ISS no tenía certeza de la enfermedad del paciente en cuestión ni antes ni aún después de que empezó a sufrir otros síntomas, que diferían mucho de ser solucionados por la 'colecistectomía' (extracción de la vesícula)  que se le practicó un día después de haber llegado a la clínica.

"Este testimonio indica que el diagnóstico previo a la cirugía no fue claro, como tampoco lo es lo ocurrido dentro de la práctica de la misma, pues el declarante como médico ayudante de la cirugía, teniendo a la vista la historia clínica de ese procedimiento, no logró establecer aspectos que debieron necesariamente quedar consignados en dicho documento, como si se extrajo o no la vesícula, si la vesícula estaba inflamada o presentaba cálculos", reseñó el Consejo de Estado.

El Instituto de Seguros Sociales en últimas, indica la Corporación, "nunca determinó a ciencia cierta, cuál fue la enfermedad padecida y qué la desencadenó; y si la descubrió, siempre quiso demostrar que no tuvo conocimiento cierto de tal situación. La ineficacia en ese aspecto no puede esconderse bajo el argumento de la difícil diagnosis, pues si no se sabe realmente qué originó la invalidez del paciente, tampoco puede determinarse qué tan difícil resultaba concretar ese aspecto".

Por ello condenó al ISS a pagarle a la víctima y a su familia un total de $899.472.532 pesos, por daños morales, a la vida de relación y perjuicios materiales.

Por El Espectador

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