A la diestra del papa

Desde 1953, ocho religiosos nacionales han sido designados cardenales por la máxima autoridad de la Iglesia Católica.

Respectivamente Darío Castrillón Hoyos, Pedro Rubiano Sáenz y Rubén Salazar Gómez. / El Espectador
Respectivamente Darío Castrillón Hoyos, Pedro Rubiano Sáenz y Rubén Salazar Gómez. / El Espectador

Tener setenta años es una ventaja para Rubén Salazar Gómez en su nuevo papel de cardenal de la Iglesia Católica, luego de que el papa Benedicto XVI lo designara el pasado sábado. Por orden de la ley católica, pese a que también Darío Castrillón Hoyos y Pedro Rubiano Sáenz tienen la misma jerarquía, sólo Salazar Gómez, que nació en Bogotá el 22 de septiembre de 1942, tiene voto en el cónclave para elegir al nuevo papa. De sotana y birrete rojos, Salazar Gómez aceptó el juramento ante la máxima autoridad católica, acompañado de seis nuevos purpurados. Él era el único latinoamericano escogido; sin embargo, ya son 21 cardenales de América Latina con poder para elegir en el Vaticano, mientras que Europa suma 62; América del Norte, 14; Asia y África, 22, y Oceanía, uno.

El cardenal Salazar Gómez, además de ser una mano diligente para el papa en las numerosas sedes de la religión en el país, deberá ser su representante en estas tierras. Vestido de rojo, “hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana”, como rezó el papa en el momento de ungirlo cardenal.

Estos son los religiosos colombianos que llegaron a cardenales. La historia comienza el 12 de enero de 1953 (ver recuadro arriba, a la izquierda), cuando el papa Pío XII proclamó cardenal a Crisanto Luque Sánchez, nacido en 1889 en Tenjo, Cundinamarca.

Aníbal Muñoz Duque

El primer papa que vino a Colombia, Pablo VI, en agosto de 1968, fue servido por el entonces monseñor Muñoz Duque. Cuatro años después, luego de que renunciara el cardenal Luis Concha Córdoba al Arzobispado de Bogotá, fue nombrado en el cargo. El 5 de marzo de 1973 fue creado cardenal. Murió el 15 de enero de 1987, un año después de rescindir como arzobispo, y fue enterrado en la Capilla del Sagrario.

Alfonso López Trujillo

El cardenal López Trujillo murió en Roma rodeado, en una cama de la Clínica Pío XI, por un colega, un sobrino, su hermano y algunos familiares. Había nacido un 8 de noviembre, 73 años atrás, en Villahermosa. Fue ordenado sacerdote en 1960 y más de una década después arzobispo auxiliar de Bogotá. El 2 de febrero de 1983, como el más joven en su rama, fue nombrado cardenal presbítero por Juan Pablo II.

Mario Revollo Bravo

El quinto cardenal colombiano no vio la luz en Colombia. Revollo Bravo nació en Génova, Italia, el 15 de junio de 1919. Su padre, Enrique Revollo del Castillo, se encontraba allí fungiendo como cónsul de Colombia. Luego de ser ordenado presbítero e iniciar una carrera como docente, pastor y vicario general, el 28 de junio de 1988 recibió el birrete cardenalicio. Revollo Bravo murió en 1995.

Darío Castrillón Hoyos

El cardenal Castrillón Hoyos, nacido el 4 de julio de 1929 en Medellín, estuvo en medio de la polémica en 2010 por apoyar a un obispo francés que encubrió actos pedofílicos por parte de uno de sus colegas. A pesar de ello, Castrillón ha sido conocido como uno de los religiosos con más influencia en el Vaticano. Ordenado como sacerdote en 1952 en Roma y obispo en 1971, Castrillón se convirtió en cardenal el 21 de febrero de 1998.

Pedro Rubiano Sáenz

Rubiano Sáenz, quien nació en Cartago, Valle del Cauca, en 1932, recorrió el mundo en busca de la educación religiosa: estudió teología en la Universidad de Laval de Quebec, catequesis en Washington y doctrina social en Santiago de Chile. En 1956 llegó al sacerdocio en Cali y en 1971 se ocupó como obispo de Cúcuta. Fue el último cardenal colombiano en ser creado por el papa Juan Pablo II, el 21 de febrero de 2001.

Rubén Salazar Gómez

Cuando Pedro Rubiano Sáenz dimitió como arzobispo de Bogotá, el papa Benedicto XVI designó a Salazar Gómez en aquella dignidad el 13 de agosto de 2010. Fue también elegido presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia entre 2008 y 2011, y reelegido para el siguiente trienio. Su posición en contra del aborto, la eutanasia (cuyo proyecto de ley corre en el Congreso) y el matrimonio gay ha sido constante.

Crisanto Luque Sánchez

Hijo de Heliodoro y Natalicia, Crisanto Luque Sánchez era arzobispo de Bogotá cuando fue ungido cardenal. Su labor se inició en medio de la constante violencia política y el golpe de Estado que permitió a Gustavo Rojas Pinilla subir al poder.

Fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1916 y desde allí su carrera religiosa avanzó: fue párroco de la iglesia de Las Nieves, obispo auxiliar en Tunja y realizó proyectos en favor de los campesinos. Falleció el 7 de mayo de 1959.

Luis Concha Córdoba

Todo, después de Dios, se lo debo a mi venerado padre”, dijo en alguna ocasión el cardenal Concha Córdoba, que nació y murió en Bogotá. Su padre, el expresidente José Vicente Concha, fue su principal apoyo luego de que su madre, Leonor, muriera a una edad temprana. El 16 de enero de 1961, el papa Juan XXIII lo eligió como cardenal y, dos años después, fue una de las cabezas del Congreso Eucarístico Internacional. Concha falleció en septiembre de 1975, de 83 años, en la clínica Marly.