Por: Santiago Montenegro

Charpak, amigo de Colombia

EL PREMIO NOBEL DE FÍSICA DE 1992, el francés Georges Charpak, murió en París el miércoles 29 de septiembre, a los 86 años de edad.

Nacido en Polonia, de familia judía, llegó con sus padres a París a los 7 años de edad, donde creció, fue miembro de la resistencia, siendo capturado y enviado en 1944 por el gobierno de Vichy al campo de concentración de Dachau, en donde permaneció hasta terminar la guerra. Se nacionalizó francés en 1946, estudió y se graduó en la famosa École des Mines en 1948, alcanzó su doctorado en física nuclear por el Collège de France en 1954 y desde 1959 se vinculó al CERN. Recibió el Nobel por haber inventado y desarrollado detectores que permitieron captar las trayectorias de partículas atómicas elementales, mecanismos que han sido cruciales para el funcionamiento de los grandes colisionadores de partículas o en muchas aplicaciones de la medicina.

Pero, además de sus grandes contribuciones científicas y tecnológicas, Charpak se destacó como uno de los grandes innovadores en pedagogía de la ciencia para la niñez. Obsesionado por la educación como un medio para resolver los grandes problemas del mundo, creó un modelo pedagógico para enseñar la ciencia desde la temprana edad, basado en la premisa de la experimentación directa, “con las manos en ciencia”. Argumentó que había que comenzar muy temprano, a los 5 años, porque a esa edad los niños son muy curiosos, tienen mucho interés por conocer el mundo y, por lo tanto, a su manera, son ya unos investigadores. Según Charpak, hay que aprovechar esa curiosidad que hace que los niños toquen, desbaraten o rompan los objetos en su afán por comprender. Lanzada mundialmente en Bogotá, la metodología consiste en darles a los niños y las niñas unas maletas pedagógicas, con material e instrumentos de experimentación para que investiguen el mundo exterior y aprendan la realidad. Como parte de la metodología, se los organiza en grupos, estimulando su diálogo, sus preguntas e inquietudes y, sólo cuando no llegan a un acuerdo, se acude a la maestra o al maestro. Así, combatió el viejo modelo pedagógico consistente en atiborrar de conocimientos las cabezas de la población infantil, aprendiendo sólo de memoria.

Sus lazos con Colombia nacieron por el matrimonio de su hija Nathalie con el ingeniero de sistemas colombiano José Tiberio Hernández, doctorado en informática del ENSTA, de París, profesor, investigador y ex decano de ingeniería de la Universidad de los Andes, con quien tiene tres hijos. Médica pediatra, Nathalie Charpak es una destacada profesional que logró renombre internacional por sus cuantificaciones del llamado método canguro para cuidar a los bebés nacidos prematuramente. Inventado por el doctor Edgar Rey Sanabria —aunque algunos expertos argumentan que el método forma parte de los conocimientos ancestrales de nuestras mujeres indígenas— Nathalie Charpak demostró con cifras que las madres y padres canguros son fundamentales para el buen crecimiento de los bebes prematuros contradiciendo la creencia de que siempre necesitan incubadoras en las clínicas y hospitales. Gracias a ella, el método canguro se ha difundido en muchos países y su literatura traducida a numerosos idiomas. Por su familia colombiana, Georges Charpak visitó el país en numerosas ocasiones, cosechando amigos en quienes dejó una profunda huella por su sabiduría y extremada sencillez. Colombia está en mora de aplicar y difundir sus metodologías pedagógicas en los colegios públicos y privados. Esa sería la mejor forma de honrar la memoria de uno de grandes científicos del siglo XX.

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