Por: Mario Morales

No tenemos cultura de paz

LA UBICACIÓN DE COLOMBIA ENTRE los diez países más violentos del mundo, según el Índice Mundial de Paz 2008, antes que una carta de protesta del comisionado Restrepo, o un comentario no autorizado del Canciller o la descalificación por parte de los técnicos del DANE, amerita una profunda reflexión, como un llamado de atención que es, en medio de tanto mensaje de felicitación.

Advirtamos que la clasificación donde aparecemos en el puesto 130 entre 140 países no fue realizada “por esas ONG” que tanto molestan a quienes suelen regodearse con las mediciones hechas con mano de obra nacional (a veces informal).

Digamos que no es una metodología sino una convergencia de metodologías que incluye 24 indicadores objetivos (nivel del conflicto, muertes violentas, derechos humanos, gasto militar…) contextualizados por otros cualitativos relacionados con democracia y transparencia, demografía, cultura y bienestar material.

Señalemos que no corresponde a un boletín como los que proliferan en los titulares de los telenoticieros con énfasis en el número de bajas, armas y material de intendencia incautado; es un referente para construir cultura de paz; es un eslabón entre el concepto de paz y, lo más interesante, las causas de la paz, lo que la construye.

Aclaremos que más allá de que algunos de esos indicadores hayan variado en los últimos 60 días, como el número de presos (vía Yidis y parapolítica), el incremento del presupuesto de Defensa (por fin parece al ataque) y la cantidad de ilegales vivos o libres o juzgados en el país, es evidente que estamos en déficit, según la medición, en justicia, diálogo, solidaridad, tolerancia y abundancia.

Por eso, por ahora no podemos unirnos a la esperanzadora conclusión del informe de este año, en el sentido de que “el mundo se vislumbra un poco más pacífico que el año anterior”… Algún día.

www.mariomorales.info

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