Opinión| 14 Ago 2008 - 9:24 pm

Yesid Reyes Alvarado

La paradoja de la tutela

Por: Yesid Reyes Alvarado
LA TUTELA ENCIERRA UNA GRAN paradoja: cuanto mejores sean sus resultados, peores son los de la administración de justicia.

Es algo parecido a lo que ocurre con el derecho penal, porque cuando se expiden normas que castigan como delito algunas conductas se aspira a que la ciudadanía jamás se comporte de esa manera; pero si esa finalidad se consiguiera, entonces el derecho penal desaparecería, conduciendo a la misma curiosa contradicción: sólo la existencia del delito que combate, mantiene vivo al derecho penal.

La tutela se creó como un mecanismo excepcional para solucionar asuntos que requieren una rápida y efectiva intervención de la administración de justicia. En términos generales, opera frente a casos en los que el peligro para un derecho fundamental es tan apremiante que la persona no puede esperar a que se tramite un proceso judicial, o cuando en desarrollo de este último se ha vulnerado por los propios operadores de justicia alguna garantía constitucional.

Si los procesos no fueran tan demorados y complejos como ahora son en las distintas jurisdicciones, el número de tutelas se reduciría considerablemente porque la gente dispondría de mecanismos eficientes para resolver sus controversias. La enorme cantidad de tutelas que se presentan a diario muestra que la ciudadanía confía mucho en ese mecanismo de aplicación de justicia y por contraste indica que tiene mucho menos confianza en la forma como funcionan los procesos civiles, penales laborales y administrativos.

Sin embargo, como no hay juzgados exclusivos para tramitar las acciones de tutela, sino que su estudio y solución está confiada a los mismos jueces que se ocupan de los procesos que componen todo el aparato jurisdiccional, parece claro que la desconfianza no es tanto hacia el funcionario judicial como hacia la forma en que opera la justicia ordinaria. Una ojeada a lo que podría llamarse una “tutela promedio” muestra que son escritos muy simples, desprovistos de formalidades y en muchos casos elaborados por gente del común sin la ayuda de abogados. Si se observa el trámite de la acción de tutela, se podrá apreciar que las discusiones probatorias son muy específicas, que las posibilidades de debate son pocas, pero puntuales tanto para quien pide la tutela como para quien es objeto de la misma, y que los términos para resolverla son notablemente reducidos y, sobre todo, se cumplen. Esto indica que la gente está dispuesta a someterse a procesos más breves, con menores niveles de formalidad, con reglas mucho más estrictas en cuanto a utilización y valoración de pruebas, a cambio de que los conflictos tengan una solución rápida y susceptible de ser revisada tanto en una segunda instancia igualmente ágil como por la Corte Constitucional en casos excepcionales.

La alarma que de vez en cuando causa la enorme cantidad de tutelas que inundan los despachos judiciales no debe conducir a que se pongan trabas a su ejercicio, sino a modificar la manera en que funciona la administración de justicia. La mejor forma de desestimular el uso de la tutela es brindándole a los ciudadanos la posibilidad de conseguir resultados similares a través de procedimientos ágiles en las jurisdicciones ordinarias; el creciente recurso a la acción de tutela es en realidad un mensaje muy claro de la comunidad hacia el Estado sobre la forma en que espera que sus conflictos sean tratados y solucionados por la rama judicial.

  • Yesid Reyes Alvarado

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Opiniones

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Benito Cámelas

15 Agosto 2008 - 3:06pm
Es el primer columnista abogado o abogado columnista al que se le entiende algo de lo que dice.
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luispuyana

15 Agosto 2008 - 1:01pm
Comparto plenamente lo indicado por "antonioveloz", y repudio con más vigor la última propuesta de FEDESARROLLO, al pretender eximir a los patrones para eliminar de sus nóminas los recursos parafiscales para el SENA Y EL ICBF, para ser trasladado al IVA, es decir, otro incremento de impuestos para quienes trabajan y aliviar con más beneficios al capital especulativo que son en últimas los que están quedándose con todas las empresas estatales y privadas caso COLTEJER.
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luispuyana

15 Agosto 2008 - 12:52pm
Ese desbarajuste por no cumplir el Estado con la satisfacción de atender la salud y la educación, entre otras, se agrava con la última decisión gubernamental de de bajar el presupuesto de los municipios con unas transferencias aumentadas para que el ejecutivo haga y deshaga en sus celébres sábados comunales. Luego, ninguna reformar de la justicia encaminada a descongestionar los tribunales por la avanclha de las tutelas podrá darle una solución definitiva. Ya hasta magistrados de Tribunales Superiores han concordado con lo anterior, en sus ensayos presentados en sus cátedras universitarias.
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antonioveloz

15 Agosto 2008 - 10:31am
como dice el profesor Tulio Eli Chinchilla a la salud la rige la ley 100 y los miles de decretos negadores de salud y los fallos de los jueces con la contitución en mano componen el entuerto y el engendro de la ley 100, hay que sancionar a las EPS entuteladas no premiarlas con el rembolso del fosyga.
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luispuyana

15 Agosto 2008 - 9:37am
Mi muy respetado Yesid, la solución no son nuevas instituciones judiciales para atender las tutelas. Es que el modelo económico implantado arrasa con los derechos fundamentales. El problema es otro, como decía Albert Einstein: "El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad. La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mál". Es decir, EL ESPIRITU DE LA TUTELA NO FUE SU DESTINO REEMPLAZAR AL ESTADO EN EL CUMPLIMIENTO DE APLICAR LOS DERECHOS FUNDAMENTALES, SOLO QUE SU PERVERSA AUSENCIA DEL ESTADO EN ELLO, CREO EL DESVARAJUSTE QUE ESTAMOS VIENDO.
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