Opinión| 7 Ago 2008 - 8:28 pm

Cartas de nuestros lectores

Cartas de los lectores

Plagio en el Concejo

Por: Cartas de nuestros lectores
Este país del Sagrado Corazón vive de santificar hostias con Dios y con el diablo. La mentira y el engaño son la ley. En esta oportunidad me refiero a un nuevo caso de “plagio”, el que cometió la bancada del “partido” “cambio radical” en el Concejo de Bogotá.

Lo increíble del caso es la irresponsabilidad política. Los acusados siempre se escudan en su supuesta buena fe y en sus buenas intenciones y además tienen el cinismo de decir, como lo recuerda El Espectador de ayer: “se entiende que fue un error de buena fe y el escarnio público ya es suficiente”. ¿Cuál escarnio público? Deberían renunciar. Este no es sino un episodio más de irresponsabilidad política, que empieza en las aulas de clase. Lo digo como profesora porque lo veo a diario. Por individuos sin ética como el presidente del Concejo, señor Hipólito Moreno, que se atreven a declarar que “no se trata de un acto que buscara perjudicar a alguien”, es que Colombia es un país de embaucadores, culebreros, mesías y violadores del DIH.

Así como el Presidente quiere hacernos creer que él no sabía nada sobre el uso de eslóganes de la Cruz Roja Internacional en la maravillosa “Operación Jaque” (cuando todo el mundo sabe que él se precia de saberlo absolutamente todo), y amenaza con castigar, ahora sí, a los soldados que se les ocurrió la otrora genial idea, por haberle mentido, de la misma forma los concejales de Bogotá plagian abierta y descaradamente libros, y lo peor, con total impunidad. El Concejo una vez más nos hace conejo.

Señor Hipólito Moreno, los dilemas éticos no dependen sólo de las buenas intenciones ni del perjuicio real que produzcan un acto deliberado. El mundo no se reduce al derecho (por fortuna). Nuestra sociedad y en especial nuestros políticos, a quienes nosotros elegimos ciegamente, son profundamente moralistas, y por consiguiente les fascina “la zanahoria y el garrote”, pero no la ética. Coincide este caso con el consejo que le da un amigo al columnista Kalus Ziegler, de leer “la Biblia sin prevención”, y quisiera resaltar por esa vía también la importancia de la Ética.

Dice Ziegler: “yo sostengo que cualquiera que no haya sido adoctrinado en ninguna de las religiones judaicas es capaz de ver lo que las historias del Antiguo Testamento realmente son: historias depravadas y chovinistas, etc.”. Una pequeña aclaración, señor Ziegler, incurre usted en un pequeño lapsus, ya que precisamente el primer filósofo que desmontó de raíz el sistema de creencias imaginarias y sangrientas del mundo judaico-cristiano (y sus S.A., sectas asociadas) fue Baruch Spinoza en el siglo XVII, y lo digo porque él, que fue de origen judío, había estudiado a fondo esas doctrinas como practicante, hasta que fue expulsado de la sinagoga y luego execrado por todas las religiones que sembraban el terror en la Europa de esos años.

Así que Spinoza en su Tratado teológico-político, no a pesar de ser judío, sino por serlo, y abandonar para siempre toda religión, vio mejor que nadie lo que el Antiguo Testamento es. A crédulos e incrédulos les recomiendo ver la magnífica exposición de José Alejandro Restrepo en el Museo de Antioquia (pueden ver también la entrevista que concedió en el último número de Aracadia) sobre lo teológico-político.

Mucho bien nos haría leer la Ética de Spinoza en lugar de estar perdiendo el tiempo con supuestos libros sagrados, que no son más que literatura fantástica. Aún mejor sería comportarnos de acuerdo con preceptos éticos y no siguiendo el ejemplo de nuestros politiqueros. Ni qué decir de lo que deberíamos exigirles a ellos: ni mano fuerte ni corazón grande, tan sólo un poco de humanidad. Pero yo sé que es mucho pedir.

  Caridad Lacouture. Medellín.

Pekín y el medio ambiente

  • Cartas de nuestros lectores

2

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

cazador50

8 Agosto 2008 - 4:17pm
La ética y la honradez desaparecieron de nuestros políticos. Todos, inclido el presidente, mienten abiertamente y ni siquiera se sonrojan. Cada investigado por atentar contra Colombia, desde us cargos, son premiados como embajadores. Y si no que lo diga diego Palacios. Seguramente irá de embajador para ponerse a salvo de la justicia. A propósito, los políticos criminales persiguen a la justicia y se autodominan dizque perseguidos políticos. En buena hora la democracia actual.
Opinión por:

psiradiante

8 Agosto 2008 - 10:30am
Muy Bien Caridad. La biblia debe leerse prevenidamente y nada de moral en colombia no se han inventado todavia la ley. Pirmero la Etica.,
Publicidad
  • Luis Carvajal Basto
  • Gustavo Páez Escobar
  • Ricardo Bada
  • Catalina Ruiz-Navarro
  • Hugo Chaparro Valderrama
  • Cartas de nuestros lectores
  • Ana María Cano Posada
  • Tulio Elí Chinchilla
Todos los columnistas
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2009