Opinión |16 Abr 2009 - 8:23 pm

Mario Fernando Prado

Sirirí

¿Des-confianza inversionista?

Por: Mario Fernando Prado

UNO DE LOS PILARES DEL GOBIERNO Uribe, junto con la seguridad democrática y la cohesión social, es la confianza inversionista. Esta premisa, mil veces cacareada, ha permitido la reactivación económica basada en la inversión nacional y extranjera, reflejada en proyectos de largo aliento que generan empleo, bienestar y progreso.

El Gobierno se ufana de haber conquistado esquivos capitales que antes o salían de Colombia o no la volteaban a mirar, gracias a unas reglas del juego claras, serias y responsables. A lo anterior hay que agregar los contratos de estabilidad jurídica a largo plazo, especie de garantías de que hoy no se diga una cosa y mañana otra.

Para paliar la crisis actual y la que se nos viene encima, atraer capitales extranjeros e incentivar los nacionales para que no se vayan, más que incuestionable y necesario, es de una urgencia manifiesta que no da espera. Sin embargo, estas directrices de la Casa de Nariño parecen no cumplirse en la misma sede presidencial, actuando en contravía con las políticas económicas del Estado y produciendo un ambiente de desconfianza e incertidumbre. Cambiar las reglas del juego en el camino, no es ni leal ni aceptable.

Por ello no se entiende la medida unilateral tomada en una fría madrugada por el Ministro de Minas, que decide bajarle el precio al etanol aduciendo razones que nunca consultó debidamente ni con el Conpes, ni con el Ministerio de Agricultura, ni con Planeación Nacional, ni menos con el presidente Uribe.

La medida, que muchos han calificado de agresión, desestímulo y parcialización —el etanol sí y el biodiésel no—, tiene que ser revisada y echada para atrás. Quienes se metieron en las multimillonarias inversiones del etanol, comprometiendo su patrimonio, endeudándose, no pueden ser objeto de una burla, timo o engaño.

Insisto: Si queremos que los capitales se queden aquí y aspiramos a que vengan inversionistas foráneos, no pateemos la lonchera y no borremos con el codo lo que se escribió con la mano.

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Opinión

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Opinión por:

CARV

Dom, 01/30/2011 - 14:17
En Economía y en Finanzas se habla de -por lo menos- dos clases de 'inversión': La Productiva y la Especulativa. La primera (como su nombre lo dice) es la asignación de recursos naturales, humanos y tecnológicos a un propósito orientado a crear y generar verdadera riqueza nacional, para el beneficio de la sociedad. La otra es una mera transferencia (cambio de manos) de títulos de propiedad y de cheques, sin propósito productivo alguno. Para el caso colombiano y dentro del modelo neoliberal que nos embutieron, la casi totalidad de la llamada 'inversión' (tan cacareada por Uribe y su combo) ha consistido en la apropiación leonina de las pocas empresas nacionales y de los recursos naturales (en bruto) del país, por parte de voraces e inescrupulosos pulpos transnacionales.

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