Opinión |30 Sep 2009 - 10:06 pm

Klaus Ziegler

La Clínica de la Mujer

Por: Klaus Ziegler

No se conoce un solo avance moral de la sociedad que no haya contado con la fiera oposición de las organizaciones eclesiásticas, señaló alguna vez Bertrand Russell.

Los recientes ataques por parte de la Iglesia católica y de los sectores más conservadores contra la iniciativa de crear una clínica especializada para atender la salud mental, sexual y reproductiva de las mujeres de estratos más bajos corroboran una vez más las palabras del gran humanista y filósofo británico, y es una prueba de que la Santa Sede conserva aún muchas de las prerrogativas otorgadas por el concordato de 1887 como organismo de control del sistema educativo y de la educación sexual en Colombia.

La oposición de la Iglesia a los derechos fundamentales de la mujer es de vieja data. No todos conocen los oprobios a los que fueron sometidos los fundadores de la planificación familiar en Colombia por parte de las autoridades eclesiásticas, en especial por parte del entonces arzobispo de Medellín Alfonso López Trujillo que, lista en mano, se propuso eliminar a todos los sospechosos de prestar asesoría sobre métodos anticonceptivos, como se describe en un valioso documento histórico, Cambio social, del economista antioqueño Juan B. Londoño.

Su más odiada víctima fue el doctor Mario Jaramillo, pionero en materia de planificación, a quien López Trujillo trató de destruir por todos los medios posibles. Según cuenta Londoño en su libro, al doctor Jaramillo se le obligó a confesar bajo amenaza que en su consultorio se practicaban abortos clandestinos, y fue a parar a la cárcel. Meses después, luego de que atentaran contra su vida, huyó del país. Fue juzgado in absencia y hallado inocente.

Es imperdonable que en Colombia, donde la Constitución establece una clara separación entre la Iglesia y el Estado, aún se le permita a una organización retrógrada e ignorante como la Iglesia católica que interfiera en políticas de salud sexual. Y resulta aún más inaceptable que se le permita divulgar información falsa y malintencionada sobre el condón y otros métodos anticonceptivos, en un país que cuenta con la cifra de embarazos de menores más elevada de toda Suramérica.

Lo que se pretende con el sabotaje a la Clínica de la Mujer es entorpecer, como sea posible, una de las conquistas más importantes en materia de salud sexual: la resolución de 2006 de la Corte Constitucional que despenalizó el aborto en circunstancias excepcionales. Esperemos que los avances logrados en pro de la dignidad de la mujer puedan sobrevivir los embates cada vez más cínicos y desvergonzados de reaccionarios que no son precisamente ejemplo de moralidad o respeto a la ley.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

29

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2012