Opinión |17 Nov 2009 - 3:57 pm

Hernán González Rodríguez

Realidades de la reactivación

Por: Hernán González Rodríguez

Las estadísticas recientemente publicadas por en los Estados Unidos señalaron un crecimiento anualizado para el tercer trimestre de 2009 del 3.5 por ciento, con el cual se rompió la sucesión de cuatro trimestres con crecimientos negativos.

Pero algunos comentaristas observan que este crecimiento de la producción bruta ignora algo de mucha significación, cual es el inusitado desempleo de los ingenieros y de los científicos en investigación, en desarrollo de nuevos productos, por culpa de la suspensión de nuevas inversiones y del entrenamiento de nueva mano de obra. Este fenómeno no revestía características tan dramáticas en las recesiones anteriores.

Innumerables compañías de los Estados Unidos está sacrificando su futuro en aras de obtener unas buenas utilidades de corto plazo. Las inversiones en investigación y desarrollo se han desplomado un 20 por ciento. El desempleo de los trabajadores aludidos marcha ya por sobre el 4 por ciento, de acuerdo con estudios muy superficiales. 

La imposibilidad de reflejar estos efectos negativos en el producto interno bruto de los países, tanto en el pasado como en el futuro, permiten especular que la reactivación de la economía del Tío Sam no marcha todavía sobre terreno firme. 

Porque sucede algo más grave aún, no pocas de las actividades mencionadas están siendo exportadas a China e India por las grandes empresas estadounidenses.  Por ejemplo, resulta casi imposible encontrar hoy prendas de vestir en los Estados Unidos que no hayan sido confeccionadas en China.

Pero si por allá llueve por acá no escampa.  La emigración de la maquila colombiana hacia China es algo que impresiona a quien escribe.  No hay mes en el cual no reciba la noticia fatal de que alguna empresa local se clausuró porque la empresa estadounidense para la cual trabajaban resolvió mover su producción a China.  Por eso en buena medida marcha hacia arriba nuestra tasa de desempleo y nuestra reactivación no se percibe aún, culpa casi toda de nuestra tasa de cambio demasiado baja, destructora. 

En estas circunstancias es de esperar una respuesta más efectiva tanto del Ministerio de Hacienda como de las autoridades monetarias de Colombia. Es de esperar que el Gobierno cumpla con su promesa de no traer dólares para cambiarlos por pesos, como acostumbra hacer en forma irresponsable.  Es de esperar que el Emisor compre algunos dólares en el mercado. Es de esperar que se comprometan con la “meta del superávit estructural”, por medio de la cual el Gobierno deberá ahorrar hasta el 1% del PIB.  Es de esperar que adopten la regla de “prudencia fiscal” para que, a la manera de Chile, nos preparemos para ahorrar si es cierto lo de la bonanza minera que se avecina para Colombia.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

1

Opinión

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2012