Opinión |16 Feb 2010 - 10:42 pm
Agua, confrontación y gestión
Por: Juan Pablo Ruiz Soto
EN ESTOS DÍAS DE SEQUÍA, SE DAN MUchos enfrentamientos entre vecinos que se pelean por apropiarse de la escasa agua disponible.
Como referencia, en una vereda de Machetá los campesinos se organizan para demandar a un finquero que busca apropiarse del agua de una quebrada que pasa por su finca, con la que pretende irrigar sus cultivos. En el día, el finquero desvía con mangueras la mayor parte del agua y durante la noche los campesinos tapan las mangueras para que el agua siga su cauce y ellos la usan para consumo humano y de sus animales. En la disputa se mezclan temas de equidad y apropiación de un recurso básico para la vida, pero hay algo que no se está debatiendo ni resolviendo; campesinos y latifundistas están talando el bosque ribereño para usar la totalidad de sus tierras con propósitos agropecuarios y nadie se pregunta cómo se relaciona el fenómeno de El Niño y el Cambio Climático con la destrucción de los bosques protectores.
La urgencia de distribuir la escasa agua disponible impide que reflexionemos sobre cómo planificar un efectivo manejo de las cuencas hidrográficas, ahora que son más extremas las épocas de sequía y de inundaciones. Es urgente mejorar la cobertura vegetal para mejorar la regulación del agua y así disminuir el impacto del cambio climático sobre nuestra calidad de vida. La crisis que hoy viven los productores de alimentos se manifestará en escasez de alimentos y de agua en las ciudades con incrementos de precios. Todos tenemos que actuar, lo que antes era problema sólo para los ecologistas hoy tiene gran impacto económico y social.
Para gestar soluciones, la acción inicial recae en las Corporaciones Autónomas Regionales y en las alcaldías que siguiendo directivas y reglamentos, que deben surgir del Ministerio del Medio Ambiente, tienen el mandato de apoyar y orientar a las comunidades y así hacer efectiva su gestión de recuperación de cuencas. En esta época de escasez es urgente la presencia de las CAR para distribuir equitativamente el agua disponible, para trabajar con las alcaldías en la inversión del presupuesto que por ley deben invertir en protección de cuencas y para llamar la atención sobre la necesidad de vincular comunidades y propietarios en la realización de mingas y llamados comunitarios a reforestar las cuencas y que los dueños de las tierras cuiden lo sembrado. En el corto plazo, es difícil cumplir la ley en el sentido estricto de recuperar 30 metros a lado y lado de las quebradas, pero sí deberíamos empezar de urgencia con por lo menos 5 metros alrededor de los cursos de agua, donde se suspendería el uso agropecuario directo para proteger el agua. Ante esta propuesta, los campesinos de Machetá reaccionaron preguntándose que si protegían, cómo producían, pues el agua que cada uno cuida a quien beneficia es a alguien de más abajo, mientras quien protege pierde el espacio para tener su vaquita.
El Ministerio de Medio Ambiente puede solucionar este problema mediante la urgente reglamentación del pago por servicios ambientales, lo que permitiría a quienes conservan recibir un incentivo financiero por hacerlo, que supla lo que se pierde al dejar el uso agropecuario en las zonas protegidas. Instituciones y comunidades tenemos que empezar a trabajar de manera conjunta y eficaz si queremos aminorar los efectos negativos del cambio climático sobre la disponibilidad de agua. El cambio climático no da espera.
-
Elespectador.com| Elespectador.com
Tags de esta nota:
- Agua
- Cambio climático
- Medio ambiente
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.





Opinión por:
Ar mareo
Mie, 02/17/2010 - 11:40
Opinión por:
verdexp
Vie, 02/19/2010 - 00:31
Opinión por:
ccdc
Mie, 02/17/2010 - 11:12
Opinión por:
gente común
Mie, 02/17/2010 - 07:37