Opinión| 30 Oct 2008 - 8:13 pm

Jorge Iván Cuervo R.

La indignidad del secuestro

Por: Jorge Iván Cuervo R.
ESCOGER TEMA PARA UNA COLUMna de opinión en un país tan convulsionado como Colombia, es una tarea difícil. Esta semana pensé en escribir sobre la tramposa conmoción interior, con la cual el Gobierno ha expedido una serie de decretos que nada tienen que ver con el restablecimiento del orden público presuntamente alterado por el paro judicial ya levantado, reformando normas del código de procedimiento civil, vaya uno a saber para hacerle un favor a quién.

O sobre cómo la mentira se volvió un recurso sistemático del ejercicio del poder durante este gobierno. Basta recordar casos como Cajamarca, Guatarilla, Jamundí, la muerte de tres sindicalistas en Arauca, los falsos positivos, el uso del chaleco de la Cruz Roja durante la ‘Operación Jaque’, o los disparos de la Policía en la marcha indígena, para darse cuenta de cómo este gobierno miente con toda tranquilidad, y al aparecer evidencia que demuestra la mentira, no hay responsabilidades hacia arriba en la cadena de mando, como acaba de suceder con la renuncia de la directora del DAS y la purga en el Ejército.

Pero pudo más la terrible imagen de desamparo y de postración física de Óscar Tulio Lizcano al recuperar su libertad en circunstancias extremas, fuga que hasta el Embajador de los Estados Unidos ya reclama como triunfo suyo.

Lo primero que pensé fue en cómo es posible que exista gente capaz de disminuir de esa manera a un ser humano. Se necesita mucha indolencia y falta de humanidad para permitir que una persona llegue a un estado de postración física como el que se encontraba Lizcano. Y se necesita mucho valor y mucha entereza para no haberse dejado doblegar moral y espiritualmente. Aferrarse al recuerdo de su familia, al de su esposa, y a la poesía, y verlo hoy sin rabia en el corazón, con cierta serenidad cansada, lo enaltece como persona.

Y de nuevo aparece entonces el tema de la responsabilidad de las Farc en el atroz crimen del secuestro, que no es menos atroz porque del otro lado se cometan crímenes igualmente repudiables, como los crímenes de Estado en el caso de los desaparecidos de Soacha.

Una guerrilla que es capaz de permitir un estado de indignidad como el de Lizcano y otros secuestrados, con el argumento de que se trata de un costo de la guerra contra una oligarquía indolente, no tiene nada que ofrecer para que esta sociedad sea más justa y democrática. De sólo pensar que el horizonte ético que regula su lucha armada se traslade a un proyecto de sociedad, disuade a muchos sectores de opinión sobre la legitimidad de sus pretensiones y sobre la posibilidad de una salida política al conflicto.

Y aparece de nuevo Uribe, quien interpreta un sentimiento mayoritario de no darle cuartel a una guerrilla hasta verla derrotada militarmente, empresa para lo cual ha obtenido la licencia ética suficiente como para mentir de manera sistemática, o decretar estados de excepción sin fundamento, cerrándose de nuevo el círculo que se refuerza y se retroalimenta, y entonces sólo nos acordaremos de la indignidad del secuestro el día en que otro recupere la libertad.

 * * *

Coletilla. Que Santofimio disfrute de la presunción de inocencia que la justicia no pudo desvirtuar en la muerte de Galán, es una cosa, pero que tengamos que reivindicarlo como persona honorable, olvidando su cercanía política con el cartel de Medellín, es otra.

jorgeivancuervo@etb.net.co

  • Jorge Iván Cuervo R.

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Opiniones

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HÉCTORFP

31 Octubre 2008 - 11:45pm
IMAGINO QUE LO MOSTRADO POR UN NOTICIERO HACIÉNDOLE RECIBIMIENTO A SANTOFIMIO ERA PROPAGANDA POLÍTICA PAGADA Y LOS DE LA ALGARABÍA ERAN PERSONAS PAGADAS COMO LO HICIERON LOS PARAMILITARES EN LAS SESIONES DE VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN A LA FISCALÍA. ME RESISTO A CREER QUE HAYA EN COLOMBIA Y EN IBAGUÉ, UNA CIUDAD QUE HA DADO GENTE TAN ILUSTRE AHORA LE CREA DE NUEVO A SANTOFIMIO. TODO DEBE SER UN BURDO MONTAJE PORQUE CON PLATA TODO SE PUEDE.
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PEDRO ELES CAMOSO

31 Octubre 2008 - 10:29pm
MATALO PABLO
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gaviotaluza

31 Octubre 2008 - 4:00pm
Y que Santofimio sea nombrado otra vez Ministro de Justicia...o embajador junto a su hijo, es solo un peldaño mas de la carrera tan brillante que este oscuro personaje.... al fin y al cabo no olvidemos que tanto Santofimio, el dr Uribe, Gigo Angel, Jose Obdulio, el clan Ochoa...y otros...vienen de la misma escuela....ya esta demostrado, que con este gobierno, primero se requiere ser bandido...y luego si estadista...o ud que opina dr Valencia Cossio???
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paisacoraje

31 Octubre 2008 - 3:02pm
El secuestro, como las minas y los cilindros bomba son tácticas horripilantes dentro de una confrontación degradada al máximo. Son señales de falta de humanidad y un desprecio absoluto por la dignidad de las personas. La guerrilla es un grupo delincuencial y de ella no puede esperarse otra cosa que atrocidades. Esto es repudiable, pero lo es más cualquier acto de barbarie que se cometa por miembros de organismos estatales, porque el ciudadano del común ha depositado su confianza en los que deberían ser garantes de su vida y de sus bienes. Por ello causa estupor la actitud de ciertos defensores de oficio del gobierno cuando ante cualquier crítica que se haga por los falsos positivos del ejército, por ejemplo, se encabritan y no solo empiezan a
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Contradictor

31 Octubre 2008 - 5:43pm
Totalmente de acuerdo.
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paisacoraje

31 Octubre 2008 - 3:06pm
insultar y a tildar de terroristas sino que también aluden a las felonías de la guerrilla. Esto no tiene sentido. Es como homologar los actos delincuenciales de guerrilla y ejército. Es, en cierto sentido, equipararlos y eso no es así. Insisto: la guerrilla es una organización delictiva, esa es su naturaleza y ya tienen el repudio que se merecen. El ejército, el DAS, fiscalías y demás órganos estatales están instituidos para defender al ciudadano. Por ello es más repulsivo cualquier acto delictivo que se origine en ellos.
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CAMILITO

31 Octubre 2008 - 12:15pm
El muerto al hoyo y el vivo al bollo, dice el dicho. El efecto mediático que tiene el secuestro, la volada, el rescate, es incontrovertible y el estado y la gerrilla lo saben muy bien, lo que pasa es que al primero le produce buenos resultados frente a la opinión y al segundo pareciera que trabajara para el primero. Cuando una sociedad se ve obligada a exigir el derecho a la vida (NO ME MATE POR FAVOR) y no a la comida, el trabajo, la vivenda, la tierra, el goce de la existencia y todo lo que hace digno y dignificante en estar en éste mundo, sin lugar a dudas estamos en el peor de los mundos. Ahora si es el estado y sus agentes los que masacran a nombre de la seguridad democrática, recompensas, permisos o lo que sea, nos estan diciendo el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
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jabeso

31 Octubre 2008 - 4:01am
ESCOGER entre la convulsión de pronto sería más fácil, pero cierto es que el secuestro es lo más detestable al ser humano, políticas, críticas, errores que se pueden solucionar o enmendar, pero no el pecado del secuestro.
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