1 Abr 2013 - 9:25 pm

La novela que se estrena este martes

La hipocondriaca, 'Comedia del desencuentro'

Diálogo con Juan Camilo Pinzón, director de la nueva producción del Canal Caracol, protagonizada por Stephanie Cayo y Ernesto Calzadilla.

Por: Santiago La Rotta
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Stephanie Cayo y Ernesto Calzadilla, protagonistas de ‘La hipocondriaca’. / Cortesía

La comedia es un género arriesgado y difícil, un asunto complejo que requiere habilidad y sutileza, saber jugar con los supuestos de una cultura para llegar a una especie de humor colectivo, el pequeño umbral que puede separar lo gracioso del ridículo.

En Colombia el género, en muchas ocasiones, suele estar amarrado a un humor local, que se para en los hombros de ciertos estereotipos regionales para cimentar el desarrollo de una trama determinada.

Estas son cosas que Juan Camilo Pinzón, director de La hipocondriaca, producción del Canal Caracol que se estrena hoy, tuvo claras al aceptar la propuesta de dirigir el proyecto, que tiene por protagonistas a Stephanie Cayo y Ernesto Calzadilla.

En pocas palabras, La hipocondriaca presenta la historia de Macarena, una joven que sufre de hipocondría y quien, por un error en un diagnóstico, cree que va a morir prontamente. Esta situación la lleva a cambiar su vida drásticamente. En el camino la protagonista se cruza con el doctor Alejandro Pulido (interpretado por Ernesto Calzadilla) y, con el tiempo, surge un sentimiento entre los dos.

“Esta producción agarra una temática muy difícil, la hipocondría, y trata de sacar lo mejor de ese estado. Macarena es una mujer luchadora que a partir de su dolencia logra sobreponerse y encontrarle los colores a la vida sin dramatizar. Como cultura somos muy dados a la melodramatización de las situaciones que nos suceden regularmente, desde una ruptura amorosa hasta una gripe. No es volver ligero un problema humano, pero sí entender que hay cosas más allá de la condición física. Es poder enfrentar la vida con colores”, dice Pinzón, quien estuvo detrás de programas como Pecados capitales y El secretario, proyecto en el que ya trabajó con Cayo.

La apuesta de la historia, sin embargo, no descansa exclusivamente en la relación que llegarán a desarrollar los protagonistas. No todos los caminos conducen, al menos exclusivamente, hacia el amor. “No se trata de un melodrama. Si bien tiene ciertos lugares de éste, la estructura de la narrativa va más por indagar quiénes son los personajes, que por reunirlos de una manera aleatoria. Esta historia gira más alrededor del desencuentro, de una paciente obsesiva y un médico impersonal: éste representa un poco todo lo que nosotros odiamos del sistema de salud y la paciente todo lo que reclamamos del mismo sistema”.

La parrilla del horario triple A viene desde hace algún tiempo mostrando una especie de inclinación hacia los dramatizados inspirados en hechos de la vida real, y esto, en Colombia, suele significar relatos cruentos, cargados de algunos extraídos de expedientes judiciales y con una alta dosis de violencia y conflicto. ¿Por qué apostarle a una comedia en esta coyuntura?

“Es un género que funciona muy bien para nuestra idiosincrasia. Nosotros, como cultura, tenemos la enorme posibilidad de reírnos en medio de las adversidades. Colombia no es un país fácil. También hay una apuesta muy clara de parte del canal en cuanto a equilibrar la parrilla con otro tipo de programación que pueda reunir a la familia completa. Parte de la programación de los canales divide a la familia, a la opinión pública y a los diferentes grupos de personas. Una comedia tiene la posibilidad de reunir. Siempre hemos creído en la comedia como elemento de unión. Al fin y al cabo lo que hacemos es entretenimiento, no debe ser un espacio segmentado, sino de conjunción”, finaliza Pinzón.

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