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Édgar Rentería, el Deportista del Año de El Espectador

El beisbolista barranquillero se llevó los honores en las Bodas de Oro de la ceremonia que cada año destaca a los mejores deportistas nacionales.

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El Espectador
01 de diciembre de 2010 - 11:15 a. m.
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Todo un éxito resultó la celebración de las Bodas de Oro del Deportista del Año de El Espectador, evento que cada 365 días exalta a quienes dejaron el nombre de Colombia en lo más alto del deporte mundial.

El Espectador reunió, en esta ocasión, a la gran mayoría de deportistas que alguna vez recibieron la estatuilla de la más alta distinción del talento deportivo colombiano, y por eso ni el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, quiso perderse la ceremonia en la que el beisbolista barranquillero fue revelado como ganador en medio de una obra de arte en arena para luego subir por tercera ocasión a lo más alto del podio nacional, gracias a una carrera profesional brillante, rematada este año con el campeonato en las Grandes Ligas del beisbol con los Gigantes de San Francisco.

Édgar Rentería, quien en 1997 y 2003 también fue galardonado por El Espectador como el Deportista del Año, entró en 2010 a los libros históricos del de la Grandes Ligas, al convertirse en el cuarto beisbolista en batear en dos ocasiones los imparables decisivos para ganar una Serie Mundial.

Rentería, quien además fue elegido como el Jugador Más Valioso (MVP) en esa Serie Mundial que los Gigantes de San Francisco le ganaron a los Rangers de Texas, compartió el podio del Deportista del Año con el ciclista boyacense Nairo Quintana, ganador del Tour de L'Avenir y segundo en la elección; y con la patinadora Jercy Puello, tercera en la votación y quien guió a Colombia en la consecución del Mundial de Patinaje que se disputó en Guarne, Antioquia.

Pero antes de honrar a los mejores atletas del país en 2010, ya habían sido homenajeadas las promesas del deporte colombiano. En la categoría juvenil los premios fueron para medallistas que subieron el tricolor nacional al podio de los I Juegos Olímpicos de la Juventud.

El primer lugar no tuvo discusión alguna, pues el haber ganado la presea de oro en los Juegos mencionados y el ser el número uno del ranking mundial del tenis juvenil fueron méritos más que suficientes para que Juan Sebastián Gómez arrasara en la votación.

Mario Andrés Gamboa, jinete bogotano que ganó medalla de plata en la categoría de salto de los Juegos, se quedó con el segundo lugar; mientras que el boxeador barranquillero Juan Carlos Carrillo, ganador igualmente de presea de plata en dichas justas, fue el tercero en la votación.

Como ya es habitual cada año, El Espectador quiso hacer una mención especial al mejor técnico del año, al mejor equipo y al mejor dirigente.

El presidente del Comité Olímpico Colombiano, Baltazar Medina, se llevó los honores como el dirigente de 2010, toda vez que bajo su liderazgo Colombia ganó los Juegos Suramericanos y tuvo destacadas presentaciones en los Centroamericanos y del Caribe y en los I Juegos Olímpicos de la Juventud.

No podía ser otro que el técnico que llevará por primera vez a Colombia a un Mundial de Fútbol Femenino de mayores el ganador de tal mención. Por eso Ricardo Rozo se llevó una gran ovación cuando subió a recibir su estatuilla de ganador.

Pero el salón del Hotel Sheraton estalló en júbilo, al igual que lo hizo con Rentería, cuando el maestro de ceremonia Hernán Peláez anunció que la selección Colombia Femenina era la ganadora en la mención del equipo del año. El Presidente Santos no quiso perder la ocasión y aprovechó para tomarse una foto con quienes llamó las 'mujeres corajudas del país'.

Las 'chicas superpoderosas' dieron este año a Colombia las alegrías que el fútbol masculino no pudo. Fueron cuartas en el Mundial Sub 20 de Alemania y además lograron una histórica clasificación a los Juegos Panamericanos, al Mundial de Mayores 2011 y a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

En otro aparte, el premio más importante para El Espectador, el de Juego Limpio Guillermo Cano, fue otorgado al ‘responsable' de que el Deportista del Año fuese una realidad. Mike Forero Nougés, fundador de dicho premio cuando era editor deportivo de este diario y un hombre que desde el periodismo siempre luchó y lideró por el tema del Fair Play, se llevó los honores este año de tal distinción.

Finalmente el Presidente Santos tomó la palabra y con un discurso destacando la importancia del deporte para los colombianos y lo valioso que han sido los logros de todos los atletas nacionales, aseguró que con él, el país cuenta con un gran aliado para apoyar todas las iniciativas que buscaran incentivar el talento deportivo de Colombia.

Agregó además que en su gobierno se va a dar el rescate del fútbol colombiano. Dijo en tono enérgico que "o cambiamos el fútbol o se acaba el fútbol".


'Ganadores por siempre'

La fiesta de las Bodas de Oro no paró con la entrega de los premios a los mejores de 2010. Los aplausos y las aclamaciones no terminaron luego de que Édgar Rentería recibiera el trofeo más importante del día.

Las melodiosas notas del cantante colombiano Lucas Arnáu dieron paso a lo que muchos fueron a ver en esta edición de la entrega del Deportista del Año de El Espectador, a las ‘grandes glorias' del deporte nacional que nuevamente subieron a una tarima para ser ovacionadas por los logros conseguidos en los diferentes escenarios deportivos a lo largo de estos últimos 50 años.

Uno a uno fueron pasando los grandes talentos nacionales que alguna vez hicieron vibrar al país con sus apoteósicas hazañas en las diferentes disciplinas deportivas.

El primero en el orden debió ser el ganador de hace 50 años, Rubén Darío Gómez, pedalista antioqueño doblemente campeón de la Vuelta a Colombia y primer ganador del Clásico RCN, pero lamentablemente falleció en julio pasado.

El primero que dijo presente ante el público fue Álvaro Mejía, campeón en múltiple carreras nacionales e internacionales, entre ellas la reconocida Maratón de San Silvestre, y por ende, ganador del Deportista del Año en 1965 y 1966.

Luego llegó el momento para otra gran algarabía en el recinto, pues esta vez apareció ante todos una eminencia del ciclismo nacional. El hombre que más veces ganó el Deportista del Año estuvo presente. Martín Emilio ‘Cochise' Rodríguez recibió entre aplausos el libro que El Espectador editó especialmente para la ocasión y que cada uno de los homenajeados se llevó entre sus manos.

Otro que también se robó la mirada y el reconocimiento del público presente fue el campeón mundial Antonio Cervantes, Kid Pambelé, quien en 1972 y 1973 ganó la distinción de El Espectador.

Tampoco faltó a la gala el primer medallista Olímpico que tuvo Colombia. Helmut Bellingrodt se hizo presente para la distinción, así como las mujeres ganadoras de preseas en la competición deportiva más importante del mundo y por ende, reconocidas alguna vez como las Deportistas del Año. María Isabel Urrutia, Ximena Restrepo, Mabel Mosquera y María Luisa Calle se llevaron su respectivo homenaje.

Y quien puso el 'sabor' a la gala fue Carlos 'el pibe' Valderrama, quien con su alegría de siempre no tuvo problema para romper protocolos, pero de igual manera llevarse una fuerte ovación.

No todos los ‘Deportistas del Año' se pudieron hacer presentes por diferentes compromisos, pero el encargado de cerrar el desfile de campeones fue el protagonista del día. Édgar Rentería fue el último de los ganadores en ser llamado y con él una nueva aclamación retumbó en cada rincón del escenario mientras las cámaras dejaban plasmada la imagen del Presidente Santos con los mejores atletas colombianos de los últimos tiempos.

Por El Espectador

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