Montoya volvió a celebrar

Después de más de dos años de no vencer en una carrera, el bogotano se subió a lo más alto del podio con el equipo de Chip Ganassi.

Juan Pablo Montoya celebró con bandera en mano, junto a ‘Memo’ Rojas, Scott Pruett y Charlie Kimball. / AFP
Juan Pablo Montoya celebró con bandera en mano, junto a ‘Memo’ Rojas, Scott Pruett y Charlie Kimball. / AFP

Juan Pablo Montoya volvió a sonreír. Dos años, cinco meses y nueve días duró un largo ayuno de victorias desde su más reciente en la Copa Sprint de Nascar. Desde entonces ha pasado sus ratos más amargos y sus momentos más límite. Hace casi un año sobrevivió a su peor accidente en el mismo Daytona, que lo vio consagrarse ayer por tercera ocasión en las míticas 24 Horas que ganó en su estreno en 2007 y luego en 2008.

El Montoya que queda en el olvido durante la temporada de Nascar es el mismo que resultó instrumental en el quinto triunfo del equipo Chip Ganassi Racing en el enduro más importante del automovilismo norteamericano. Durante casi nueve horas y media de las 24 estuvo frente al timón y al final de cada uno de sus tres turnos, en la noche, la madrugada y el remate en la soleada tarde de domingo, entregó el prototipo Daytona BMW Riley N° 01 en punta del grupo de 57 autos.

Sobre las 7:30 p.m. del sábado recibió el auto de manos del mexicano Memo Rojas y aunque inició su primera alternativa con un error, excediendo el límite de velocidad en pits y siendo penalizado por ello, logró remontar hasta la punta en menos de una hora.

Una posterior entrada a pits programada para cambiar frenos lo colocó de nuevo a la cacería. Sin embargo, en cuestión de vueltas estaba presionando al auto puntero del británico Ryan Dalziel para arrebatarle el liderato con una inteligente maniobra aprovechando el tráfico y una evidente superioridad en velocidad tope con la que contaron los autos de Chip Ganassi.

Scott Pruett, contra quien Montoya definiera una carrera de la Nascar Busch a su favor hace seis años a golpes, mantuvo la línea de desempeño del colombiano, pero luego el norteamericano Charlie Kimball, piloto de IndyCar de Ganassi, pondría el drama en las primeras horas del domingo al salirse de pista cuando intentaba mantener el liderato. Después de ese incidente no volvió a conducir el auto y Rojas fue quien se encargó de recuperar.

En la madrugada Montoya condujo durante casi 3 horas, de las cuales en casi 2 estuvo siguiendo al Pace Car, pues una espesa niebla mantuvo la carrera neutralizada debido a la pobre visibilidad.

Pruett y Rojas se repartieron la conducción del auto 01 hasta que Montoya se subió el auto para cerrar lo que hasta entonces había sido una dominante muestra del equipo campeón de la serie Grand Am Rolex. La estrategia jugó en la última hora y los rivales pusieron a prueba el temperamento de Montoya, pero él tuvo la paciencia para colocar de nuevo en punta el auto en punta y luego mantenerlo hasta cruzar la meta en la vuelta 709.

“Se me aguaron los ojos en la última vuelta cuando vi la bandera, le dijo Montoya a El Espectador. “Es muy especial poder pasar la meta y sentir que todo el trabajo de muchas horas tuvo su recompensa. Sabía que tenía que hacer varias vueltas de clasificación al final para poder parar en pits y mantener la punta. En los duelos tuve que tener paciencia y ser cuidadoso, porque sabía que tenía el carro para ganar”.

Gustavo Yacamán, podio el año pasado en su debut en Daytona, rodó en cuarta posición durante su primer turno de conducción en el auto 6 del equipo Michael Shank, en simultánea con el primero de Montoya. Sin embargo, una penalización le arrebató dos giros de diferencia con los líderes que él mismo había recuperado tras un par de turnos en los que sus compañeros en el Ford Riley azul y blanco cedieron terreno.

Un segundo turno en la madrugada de Yacamán lo vio acercarse a poner el auto de nuevo en la vuelta de los líderes, pero en la mañana del domingo su auto quedó fuera de competencia con daños en la suspensión delantera derecha, tras un accidente de su coequipero Jorge Goncálvez.

Montoya volverá en un par de semanas a Daytona para empezar su temporada de Nascar con el impulso de haber iniciado el año triunfando. Seguirá siendo el mismo piloto de este fin de semana o, aún mejor, así sus resultados en el auto 42 de Target eventualmente no lo hagan evidente.