Contratos multimillonarios que marcan el paso en Grandes Ligas

Nuevo registro de peloteros foráneos en las nóminas de los equipos de la MLB. República Dominicana y Venezuela encabezan el contingente latino.

Clayton Kershaw es el pelotero mejor pago anualmente en las Grandes Ligas.AFP

Cuando despuntaba el presente siglo, las cifras de los peloteros empezaban a considerarse dentro de los salarios más calificados en el deporte profesional, y la primera gran bolsa millonaria en las Grandes Ligas fue el contrato que los Yanquis de Nueva York firmaron con Álex Rodríguez, cuando llegó a las toldas de la novena del Bronx procedente de los Vigilantes de Texas.

Álex estampó su firma por 10 años con los Yanquis, a partir del 2004, por nada más y nada menos que 252 millones de dólares, es decir, 25.2 millones anuales; pero antes de que expirara ese jugoso contrato, Rodríguez negoció un nuevo pacto salarial, que se elevó a 275 millones, a partir del 2008 hasta el 2017, con promedio anual de 27.5 millones de dólares.

Fue para esos años, una cifra que empezaba a hacer historia en la Gran Carpa. Y sin duda alguna, lo era. Que Álex tuviese un final que nadie esperaba, deportivamente hablando, esa es otra canción. Pero en su momento, su contrato lo cotizó como el pelotero mejor pagado de la historia en la pelota profesional.

Sin embargo, la industria del béisbol de las Grandes Ligas después de aquella huelga de 1994, que incluyó la cancelación de la temporada y de la Serie Mundial de ese año, empezó a construir los cimientos de una verdadera organización empresarial, para fijarse metas en lo deportivo pero apoyándose en la verdadera comercialización del espectáculo, que tanto apasiona a los aficionados norteamericanos como a cientos de miles en América Latina y en el resto del mundo.

Por eso, cuando en enero de 2014 se conoció que los Dodgers de Los Ángeles contrataron por 215 millones de dólares y 7 años al zurdo Clayton Kershaw, el panorama de los valiosos salarios en la Gran Carpa se fueron acercando al valor real de los peloteros de excelsas cualidades que, pensando en su futuro, en el talento y la calidad que exhiben sobre los diamantes, con más frecuencia obtienen multimillonarios pactos salariales, colocando al béisbol como uno de los deportes más apetecidos en la rama rentada.

Cinco ases de las Grandes Ligas

 

Por eso, cuando se está abriendo la temporada del 2017, y se revisan las nóminas de las 30 novenas de las Grandes Ligas, hay que señalar que cinco ases en cinco diferentes clubes, son los peloteros con los salarios más elevados en el Béisbol Organizado.

En la primera casilla del grupo está Kershaw, quien tiene un promedio salarial anual de 30.7 millones, superando la cifra de Álex Rodríguez, y convirtiéndose hasta el momento, en el mejor pagado en la pelota profesional. Pero este año, por esas cosas contractuales, Clayton recibirá la suma de 33 millones de dólares, cifra que es el tope real de un pelotero en las Mayores en su algo más de su centenaria vigencia.

Y detrás de él, aparece dentro del grupo de los ases, el derecho Zack Greinke, de los Cascabeles de Arizona, quien devengará la suma de 31.9 millones; y luego el zurdo de los Medias Rojas de Boston, David Price, y el defensor de la primera base de los Tigres de Detroit, el venezolano Miguel Cabrera, los dos, con ingresos de 31 millones de dólares este año.

En la quinta casilla, el derecho lanzador de los Nacionales de Washington, Max Scherzer, quien percibirá una bolsa de 30 millones de dólares. Vale la pena recordar que entre la etapa de receso invernal y la apertura de la nueva campaña del béisbol de las Mayores de este año, un sólo nuevo contrato pudo clasificarse como millonario, siendo el del guardabosques cubano Yoenis Céspedes, quien firmó con los Mets de Nueva York por 110 millones de dólares para 4 campañas.

Céspedes es un toletero que se ha ganado el cariño de la afición de Nueva York, especialmente de los seguidores de los Mets, por su potente ofensiva, su buena defensiva y un brazo envidiable cuando de ‘’meter el cañón’’ se refiere, a la hora de hacer respetar la zona de su campo de juego. 

Y como suele suceder en éstas cosas del profesionalismo, el promedio de los peloteros de las Grandes Ligas en la Gran Carpa quedó en 4.51 millones anuales, con un reajuste del 1.6 por ciento, quizás el más bajo de los últimos cinco años, pese a que la inflación en Estados Unidos quedó por debajo del uno por ciento.

De los latinos

Un total de 256 extranjeros aparecen en las nóminas de los 30 equipos del mejor beisbol del mundo, lo que representa un 29.8 por ciento del gran total, superando el registro de 29.2 que hubo en el año 2015, lo cual significa una nueva marca en esta materia, siendo el grupo latinoamericano el más impactante, pues de esa cifra, apenas 23 pertenecen a naciones diferentes a las consideradas de habla hispana.

Pero una buena dosis de lo que se avecina para la pelota organizada, es que la presencia de jugadores de Cuba, que aparecen de la noche a la mañana  por los cuatro puntos cardinales, es cada día más considerable y de un momento a otro, podría ser la que mayor aporte haga como país latino a la Gran Carpa,

República Dominicana sigue ocupando la primera casilla con un gran total de 93 peloteros repartidos en las 30 divisas, posición que mantiene desde el año de 1995, año desde el cual se vienen dando a conocer dichas estadísticas, ocupando Venezuela la segunda posición con 77 jugadores, superando el registro que tenía con 66, en la campaña del 2012.

Cuba que viene dando pasos acelerados con presencia tanto en la Gran Carpa como en las divisiones menores de las novenas, ocupa la tercera posición, con un total de 23 jugadores, la misma del año inmediatamente anterior, pero es probable que la temporada 2017 concluya con por lo menos, 25 isleños en el béisbol de lujo, porque Yoan Moncada, Rusney Castillo, Jorge Soler y otros tres o cuatro más, podrían estar en la primera línea de sus organizaciones antes de que llegue el Juego de Estrellas.

Puerto Rico tiene ocupada la cuarta casilla, con la presencia de 16 peloteros en las nóminas, con hombres como Carlos Beltrán, Yadier Molina, Carlos Correa, Francisco Lindor; al tiempo que México ocupa la quinta posición, con 9 jugadores, grupo que lidera Adrián González, el formidable primera base de los Dodgers de Los Ángeles.

Luego viene Japón que suma a 8 connacionales en las Mayores; detrás aparece Canadá con 6; Corea del Sur, Curazao y Nicaragua, con 4 cada uno de esos países; Panamá tiene 3; Australia, Brasil y Colombia cuentan con dos representantes cada una de esas naciones; y con un pelotero aparecen Aruba, Alemania, Holanda, Taiwán e Islas Vírgenes Estadounidenses.

La novena de los Vigilantes de Texas es la que cuenta con la mayor presencia de peloteros foráneos, al compilarse en su nómina un total de 14 jugadores extranjeros; mientras que los Marineros de Seattle y los Padres de San Diego, igualan con 12 jugadores cada una de esas novenas, que no son norteamericanos.

Los Medias Blancas de Chicago, los Indios de Cleveland, los Angelinos de California y los Filis de Filadelfia, cuentan cada una de ellas, con 11 jugadores extranjeros, lo que significa que en esas solo 7 novenas, hay 82 peloteros foráneos.

De los dirigentes

 

Una de las grandes preocupaciones del Comisionado del Béisbol de las Grandes Ligas, Rob Manfred, es que hay una reducida presencia de dirigentes latinos y afroamericanos en las novenas de las Mayores.

Dusty Baker, de los Nacionales de Washington, en su calidad de afroamericano nato; Dave Roberts, de los Dodgers de Los Ángeles, de padre afroamericano y madre japonesa, y el mexicano Rick Rentería, son los únicos estrategas este año que no pertenecen a la llamada cofradía de dirigentes clásicamente norteamericanos, aun cuando hay varios latinos laborando en el grupo técnico de las novenas de las Mayores.

En muchas ocasiones, técnicos latinoamericanos son entrevistados para ocupar la posición cuando los clubes necesitan de los servicios de un capataz, pero a la hora de las definiciones, los descartan. Y no es que no existan candidatos de primera línea, como el cubano Fredi Gonzalez, los dominicanos Manny Acta y Tony Peña; los venezolanos Ozzie Guillén, Omar Vizquel y Eddie Pérez, para apenas citar de memoria a los que, con lujo de detalles, podrían conducir una novena en la Gran Carpa.

Algo se va a tener que hacer sobre este aspecto, y seguramente será más temprano que tarde.

Por ahora, las proyecciones indican que este 2017 podría contar con un aumento del casi 7 por ciento en una mayor asistencia de aficionados a los parques beisboleros y que, si las cosas transcurren dentro de la normalidad, más de una novena dará sorpresas, y más de un pelotero se ganará el aprecio, el cariño y el respeto de la afición con uno cualquiera de los 30 clubes de las Grandes Ligas.