Doce peloteros nacionales, camino a la élite de este deporte

El auge del béisbol colombiano

En los últimos años, los equipos de Grandes Ligas han aumentado la firma de jóvenes colombianos. Según los cazatalentos, se debe a que ven una materia prima que no está siendo explotada y es económica.

Jorge Alfaro, uno de los prospectos de Colombia, celebra un cuadrangular en el Clásico Mundial de Béisbol. AFP

La precisión y la consistencia son fundamentales para triunfar en el béisbol. No hay que hacer más de lo debido, sino seguir el manual de juego. Es un deporte que lleva al límite a la mente y que tiene a la frustración esperando ansiosa un desliz para empezar a calar en lo más profundo del cerebro. Por eso se repite constantemente que el jugador que lo practica va a fracasar. Y sí. ¿En qué disciplina una superestrella ofensiva tiene el 30% de efectividad? En ninguna. Así como se entiende el deporte se manejan las organizaciones de las Grandes Ligas cuando se trata de contratar jugadores jóvenes. Le apuestan a la cantidad por encima de la calidad, porque apenas un 20 o 30% de esos peloteros que firman a los 17 años llegan a jugar en las mayores.

En la historia reciente, República Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela han sido los países que más le aportan jugadores a las organizaciones. En los últimos años se unió Cuba. Todos cuentan con grandes canteras de peloteros en todas las posiciones, como si hubieran sido tallados única y exclusivamente para este deporte. “Existen entre 70 y 90 beisbolistas en Grandes Ligas de República Dominicana y esto se da porque cada uno de los 30 equipos firma todos los años en ese país entre 10 o 15 jóvenes. En total terminan siendo contratados alrededor de 300, de los que, por lo menos, llegarán 20 a un equipo grande”, dice Orlando Covo, cazatalentos de los Piratas de Pittsburgh en Colombia. (Lea también: Debut y victoria de José Quintana con los Cachorros)

Debido a los peloteros tan importantes que han salido de estos países, el mercado se ha encarecido. Por obtener un jugador joven con grandes cualidades físicas y con talento por explotar, las organizaciones deben pagar bonos que oscilan entre US$1 millón y US$2 millones. Razón por la cual se están buscando mercados alternativos, y ahí entra Colombia. “Los equipos comenzaron a poner sus ojos en Colombia, Brasil, Nicaragua, las Bahamas, Panamá, entre otros, porque ven que existe una materia prima que no está siendo explotada y es económica”, explica Covo. En otras palabras, para contratar a un jugador en República Dominicana con ciertas condiciones, el bono tiene un valor de US$1,2 millones, mientras que si se encuentra un pelotero en Colombia con características similares, el valor del bono tiene un valor de US$400.000 o US$500.000. Una diferencia notable.

Los ojos de las organizaciones de Grandes Ligas se posaron sobre el país gracias a la actuación que tuvieron Édgar Rentería y Orlando Cabrera en su paso por las mayores. Y sobre todo por la presencia de ambos peloteros en la Serie Mundial del 2004. Los dos eran dueños del campocorto, una posición que exige al pelotero ser atlético, con buen brazo y buenas piernas. “Eso llamó mucho la atención y hubo gente que empezó a mirar para este lado, porque ya había referentes. El trabajo de los dos fue fundamental para que se dieran cuenta de que de Colombia también podían salir peloteros”, agrega el cazatalentos de los Piratas de Pittsburgh. (Lea también: Juego de Futuras Estrellas con sabor colombiano)

Eso se sumó al trabajo que se venía realizando en Colombia. Algunos scouts realizaron con el apoyo de la empresa privada un torneo a final de año para que los jóvenes que practicaban este deporte tuvieran fogueo. De la mano de cazatalentos como Curtis Wallace, Orlando Covo y Carlos Ramírez, más el apoyo de Comfenalco, el torneo les dio oportunidades a los jóvenes de tener más turnos al bate y coger experiencia. Después Tito Quintero tomó las riendas y lo organizó. Gracias a esto comenzaron a llegar scouts de todas las organizaciones para ver en un solo sitio a los mejores prospectos del país. Fue tan importante que varios jugadores terminaron firmando con organizaciones de Grandes Ligas. Después la MLB se adueñó de él.

Ese proceso de trabajar con los niños desde temprana edad tuvo sus frutos. Además de las personas y organizaciones que aportaron su granito de arena, la Federación Colombiana de Béisbol dio el último empujón consiguiendo los recursos para que los jugadores tuvieran la oportunidad de jugar internacionalmente, enviando selecciones a campeonatos panamericanos, suramericanos, centroamericanos y a mundiales. El éxito de ese trabajo se vio en el Clásico Mundial de Béisbol. “Todo esto ha sido porque la materia prima se ha desarrollado”, resalta Covo.

En esta nueva temporada de firmas internacionales (que va del 2 de julio al 15 de junio de 2018), 10 equipos han firmado 12 jugadores. Además, de los 30 equipos de la MLB, tan sólo cinco no tienen cazatalentos en el país (Medias Blancas de Chicago, Tigres de Detroit, Los Ángeles Angels, Cerveceros de Milwaukee y Mellizos de Minnesota), una progresión notable teniendo en cuenta que cuando Édgar Rentería y Orlando Cabrera firmaron como profesionales, tan sólo eran cuatro los equipos que tenían presencia en Colombia (Piratas de Pittsburgh, Marineros de Seattle, Yanquis de Nueva York y Reales de Kansas City).

Aunque falte mucho camino por recorrer para igualar a República Dominicana, Venezuela y las grandes potencias latinoamericanas de este deporte, Colombia se está convirtiendo en un país importante en la exportación de jugadores. La recompensa al arduo trabajo está dando sus frutos, y para esos jóvenes que ven en el béisbol una forma de vida, el cielo puede estar a la vuelta de la esquina.

@J_Delahoz

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