“Es un sueño lanzar en el juego inaugural”: José Quintana

El colombiano será el encargado de abrir el primer partido de la campaña de su equipo contra los Tigres de Detroit. Hoy arranca la temporada de las Grandes Ligas.

Quintana, el abridor número uno de los Medias Blancas.
AFP
En abril de 2005 todo era felicidad en la vida de José Quintana. Había firmado un contrato con la organización de los Mets de Nueva York y viajaba a Venezuela para afrontar la Liga de Verano de ese país. Iba a ser su primera temporada en una organización de Grandes Ligas, pero lamentablemente la experiencia no fue la mejor. Apenas pudo lanzar tres partidos (5.1 entradas) debido a una tendinitis en su codo izquierdo, que lo hizo perderse toda la campaña. Duró un largo período sin poder lanzar.
 
El dolor de Quintana era agudo, insoportable, tanto así que muchas noches se entregó al llanto. Así que decidió ver a un fisioterapeuta en Barranquilla, quien le prescribió el uso de infiltraciones de corticoide para aliviar la molestia. Funcionaron. El dolor fue desapareciendo, podía hacer movimientos con su brazo de lanzar, de a poco fue evolucionando. Regresó a Venezuela a terminar su proceso de recuperación y volver al montículo.
 
Sin embargo, esa recomendación no fue la mejor para el pelotero como deportista. Días después de su llegada al país vecino fue sometido a una prueba de dopaje y dio positivo, precisamente por la sustancia que había utilizado para rehabilitarse. Fue suspendido. Todo esto era una desilusión muy grande para Quintana, quien cuando hablaba con sus padres se tragaba la amargura para no preocuparlos. Después de colgar se le escurrían las lágrimas. Pero eso no iba a ser lo peor. Sus sueños de llegar a Grandes Ligas se truncaron momentáneamente cuando el director de Ligas Menores de los Mets, quien nunca tuvo en cuenta la defensa del colombiano, decidió rescindir su contrato para darles una lección a todos los jugadores de la organización.
 
Pero como bien dice la frase: “Sólo atravesando la noche se llega a la mañana”, José Quintana nunca se rindió. Regresó a Barranquilla, donde recibió el apoyo de su familia y sus amigos. Con disciplina siguió entrenando, mostrando sus virtudes, hasta que a finales de 2007 César Suárez y Luis Sierra, cazatalentos de los Yanquis, lo vieron. Ambos quedaron impresionados con la condición que mostraba. Antes de recomendarlo querían saber por qué los Mets lo habían dejado libre, así que llamaron a Harold Ramírez, scout en Colombia de la organización neoyorquina, quien les explicó lo sucedido. Los Yanquis lo firmaron.
 
Desde ese momento el lanzador zurdo nacido en Arjona el 24 de enero de 1989 comenzó a demostrar sus habilidades en el montículo. Tuvo una gran presentación en Ligas Menores. Pero en 2012 los Medias Blancas le hicieron una gran oferta. Su nombre es sinónimo de consistencia. Es uno de los mejores abridores zurdos de la Gran Carpa y este año Rick Rentería, mánager de la novena de Chicago, lo eligió como el “as” de la rotación. Mañana se convertirá en el segundo colombiano en lanzar un juego de apertura en la MLB. “Todo lo que tuve que vivir es algo que tenía que pasar para ser lo que ahora soy”, dice Quintana sin lamentos. 
 
¿Cuál fue la clave del éxito en la temporada 2016?
 
La consistencia que pude tener a lo largo de todo el año. La preparación que hice durante la pretemporada fue la adecuada, además tuve la fortuna de poder mantenerme con salud a lo largo de la campaña, lo que me dio la confianza de afrontar cada partido al ciento por ciento.
 
¿Y esto lo vio reflejado en el reciente Clásico Mundial?
 
Sí, me preparé muy bien para afrontar este torneo. Llegué con más experiencia. He visto en varias ocasiones mis actuaciones del año pasado en el montículo y he trabajado en lo que vi que estaba fallando. Además, para mí y todos los compañeros esa presentación tenía un significado especial, porque estaba jugando por mi país, por eso cada lanzamiento lo hice con toda la energía posible.
 
¿En qué estaba fallando?
 
A veces en la ubicación de la bola. Por eso hay que estar siempre concentrado, lanzamiento tras lanzamiento, y tener una buena comunicación con el receptor. Creo que cada vez voy aprendiendo más y la clave está en mantener la consistencia para seguir contando con buenas temporadas.
 
¿Qué le dejó el Clásico Mundial?
 
Una gran emoción. Fue un honor haber representado a Colombia. Hubo muchos sentimientos encontrados. Tuvimos millones de personas apoyándonos y fue algo muy especial, muy bonito. Muchas veces se me salieron las lágrimas de orgullo por haber podido representar a mi país y, sin duda, la próxima vez que este evento nos llame, y pueda estar allí, no lo pensaré dos veces. Fue una semana muy especial, aunque no hayamos logrado la clasificación a segunda ronda creo que dejamos una huella y que para el próximo vamos a volver más fuertes.
 
¿Cuál es el aporte al béisbol colombiano que deja este torneo?
 
Pienso que se abre una puerta importante para que este deporte se mire con otros ojos. Ese era nuestro objetivo. Si fomentamos el béisbol en Colombia, intentamos seguir preparando a nuestros jóvenes y adecuando mejor los escenarios para la práctica y desarrollo, a futuro podríamos contar con grandes jugadores que representen de la mejor manera el país tanto en Grandes Ligas como en un Clásico Mundial de Béisbol. Esto fue un abrebocas para que todo el mundo viera que en Colombia hay mucho talento y creo que, a partir de ahora, todo equipo que quiera enfrentar a nuestra selección sabrá que tiene que emplearse a fondo para ganar.
 
¿Es el mejor momento del béisbol colombiano?
 
Sin dudas. Por primera vez fuimos a un Clásico Mundial y también tenemos un sinnúmero de jugadores en las Ligas Menores, que están ad portas de llegar a Grandes Ligas. El béisbol del país pasa por un momento inigualable. Tal vez en el Clásico las cosas no se dieron, pero pienso que se mostró mucho la calidad que tienen los jugadores colombianos. Aún es la hora en la que recibo halagos por la presentación que tuvo nuestro seleccionado nacional en el Clásico Mundial. 
 
Mañana comienza una nueva temporada. ¿Cómo se sintió en los entrenamientos de primavera?
 
Siempre trato de llegar en la mejor condición posible, es muy importante estar preparado en la primavera, para que el día que comience la temporada uno pueda estar al 100 %, sobre todo en una ciudad como Chicago, en la que en esta época aún se siente mucho frío, y pues si uno está bien física y mentalmente, existen más posibilidades de hacer las cosas bien. A lo largo de estos años de entrenamiento he aprendido a preparar mi cuerpo para afrontar cada temporada.
 
¿Qué más ha aprendido?
 
De todo un poco. Sigo en esa tarea de crecer como pelotero y conservar las cosas positivas que puedan ayudarme a lo largo de mi carrera. Estos frutos que estoy viviendo son gracias a todo el esfuerzo que he tenido que hacer y a saber aprovechar al máximo mi tiempo. Al comienzo de una temporada,
 
¿Quién se demora más en entrar en ritmo, un lanzador o un bateador?
 
Todo depende de cómo uno se prepare. Todos estamos en igualdad de condiciones, tenemos el mismo tiempo para ponernos a punto física y mentalmente. Cada quien tiene su rutina y creo que el que haga las cosas con dedicación, ese es el que más listo entrará a afrontar una temporada.
 
¿Cuáles son sus objetivos para 2017?
 
Quiero ayudar a mi equipo a ganar más partidos. Volver a ser llamado al Juego de Estrellas, jugar la postemporada y ganar la Serie Mundial. Ante todo, mi anhelo es llegar a postemporada, esa es la meta que tengo con el equipo para este año. Pero la idea es ir paso a paso.
 
Y ya logró un sueño, fue nombrado abridor del partido inaugural. ¿Cómo se prepara para ser el “as” de esta rotación?
 
Sí, fue un honor recibir la pelota para un juego de apertura. Será la primera vez en mi carrera. Es el sueño de un lanzador, ser el número uno de su equipo. Añoraba algún día tener esta oportunidad y se dio. Estoy bien preparado y tranquilo esperando a que llegue el momento que me toque lanzar la primera bola en la temporada de los Medias Blancas de Chicago. Por otro lado, la preparación para sigue siendo la misma. La idea es estar enfocado. 
 
Se ha hablado sobre un posible paso a los Yanquis, Astros, Bravos, entre otros. ¿Cómo se toman estos rumores?
 
No les presto atención a posibles cambios. He escuchado mucho de ellos, pero dejo que las cosas sigan su rumbo, porque no tengo control de eso. De igual manera, uno siempre está preparado para un posible cambio de equipo porque hace parte del juego. Puedo ser el lanzador que necesite otra institución. Sin embargo, ahora mismo mi enfoque es jugar con los Medias Blancas de Chicago, y si no pasa nada seguiré aquí y por este equipo daré todo. Estaré hasta que ellos quieran que esté.