José Quintana dominó a los Reales y logró su segunda victoria de 2017

El lanzador de los Medias Blancas de Chicago lanzó ocho entradas, permitió cuatro imparables, dos bases por bolas y ponchó a siete jugadores de Kansas. Su equipo ganó 6-0.

José Quintana lanzó ocho entradas en la victoria de los Medias Blancas frente a los Reales de Kansas. AFP

Existen muchos factores para poder lograr una victoria en las Grandes Ligas. El apoyo de la ofensiva, en la mayoría de los casos, es el más importante, al que se le suma una buena defensiva y el entendimiento entre lanzador y receptor. Y claro, el béisbol es un deporte de conjunto, en el que si todas las piezas funcionan el camino a éxito está allanado. Hoy un buen ejemplo de esto lo dieron los Medias Blancas de Chicago. Le ganaron 6-0 a los Reales de Kansas City en el segundo partido de una serie pactada a cuatro. Pero más allá de la victoria, la novena que dirige Rick Rentería funcionó a la perfección. La ofensiva aprovechó los desaciertos de los lanzadores de Kansas para anotar carreras, la defensiva no tuvo errores y José Quintana se entendió a la perfección con el cátcher Geovanny Soto.

A Quintana el panorama le cambió en menos de ocho días. Y claro está, no iba a perder todos los encuentros en los que saliera a la lomita. Es uno de los mejores lanzadores actualmente en la gran carpa y sus números lo demuestran. Es uno de los siete lanzadores que en las últimas cuatro temporadas superaron las 200 entradas, a lo que se le suma que es el segundo pitcher desde 2015 con mayor número de salidas de calidad (52) en todas las Grandes Ligas. Consistencia pura. En sus últimas dos aperturas, logró salir por la puerta grande: con la victoria en sus manos. Dejó atrás ese difícil inicio de temporada en la que empezó perdiendo sus primeras cuatro decisiones.

Lo que demostró este martes fue notable. Fue dominante durante ocho entradas. Maniató a la ofensiva de los Reales de Kansas City y tan solo les permitió cuatro imparables en ocho entradas, otorgó dos bases por bolas y ponchó a siete bateadores. Tan solo en la octava entrada permitió que dos corredores estuvieran en base y ese intento de revolución de la novena de Kansas fue apagado con una recta de 92 millas por hora que obligó a que Lorenzo Cain bateara un rodado por segunda base. Ahí se acabó la entrada y se selló la victoria para Quintana.

Y se selló el triunfo porque el béisbol es de momentos y cuando se apaga un ataque así, es muy poco probable que los bates vuelvan a combinarse para generar peligro y más si el equipo que tiene la obligación está abajo por seis carreras. Eso sucedió en la novena fue poca la resistencia que tuvo la ofensiva de los Reales contra los lanzamientos de Anthony Swarzak, quien salió en la novena a sacar los tres últimos outs, porque el lanzador colombiano ya había 102 pitcheos al plato en sus ocho entradas de labor. Fue la mejor salida de José Quintana en la temporada. Por decimosegunda ocasión lanzó ocho entradas en las Grandes Ligas para lograr así su tercera victoria en 24 aperturas contra los Reales. Además, le propinó la tercera blanqueada en lo que va de 2017 al equipo de Kansas.

Ofensiva y defensivamente los Medias Blancas aprovecharon los descuidos de los lanzadores de los Reales. El que mejor estuvo con el bate fue Yolmer Sánchez, quien finalizó el encuentro con tres imparables, una carrera impulsada y una anotada. Avisail García y Geovanny Soto también se destacaron: ambos pegaron dos imparables y aportaron para que la novena de Chicago lograra su victoria 14 en la temporada y ubicarse así en lo más alto de la División Central de la Liga Americana.

La campaña es joven. Aún faltan cuatro meses de actividad. Este primer puesto no dice nada, pero sí es un respiro para unos Medias Blancas que están en proceso de rearmar su plantilla para convertirse nuevamente en un equipo competitivo. Y es hora, porque su rival de ciudad dominó las Grandes Ligas en 2016 y al parecer buscan repetir en 2017. Para el renacido José Quintana la próxima apertura está pactada para el domingo 7 de mayo frente a los Orioles de Baltimore. Será el primer rival que no sea de la división central que enfrente el zurdo nacido en Arjona, Bolívar.