Los Astros: 55 años sin ganar la Serie Mundial

Los pronósticos colocan a la franquicia de Houston con muchas posibilidades de ganar, primero el título de la Liga Americana este año y, después, el Clásico de Otoño.

Alex Bregman anota una de las carreras de los Astros contra los Diamondbacks. AFP

Han transcurrido 55 años desde cuando los Colts 45s y, ahora, los Astros, llegaron a la organización de las Grandes Ligas, para quedarse con una de las pocas franquicias que en su largo historial no han ganado la Serie Mundial.

Bueno. Fue que los Colts 45s. entraron a la escena en 1962, cuando ocupó la décima franquicia de la Liga Nacional, para llegar a la nómina de la división Oeste del Viejo Circuito, con cuya denominación permaneció durante tres años, porque ya en 1965, la novena cambio a los Astros, cuando la divisa estrenó lo que en esos años se consideró la ‘’octava maravilla del mundo’’ de la ingeniería, como lo fue el estadio cerrado de Houston, el primer parque de pelota cubierto, más conocido como el Astrodome, que tuvo capacidad para 54.816 espectadores cómodamente sentados, y en donde los seguidores de la divisa asistieron a verlos jugar hasta 1999.

Y como parte de la historia, el primer pelotero en ocupar un turno al bate en plan de visitante, fue el inolvidable y miembro del Salón de la Fama, Mickey Mantle, de los Yanquis de Nueva York.

Todo esto para señalar que entre 1962 y 1979, los Astros nunca pudieron obtener el pasaporte para ir a la postemporada de la Nacional, y que fue en 1980, cuando la novena alcanzó la corona del Oeste del Viejo Circuito, de la mano del reconocido capataz, Billy Virdon, y llegó a la postemporada para perder frente a los Filis de Filadelfia, en la contienda por el título del circuito.

¿Y a qué va todo esto? A permitirnos señalar que el equipo lleva 55 años jugando en las Grandes Ligas sin poder capturar el título del Clásico de Otoño, lo que podría suceder este año, si los pronósticos de los que saben, aciertan en las posibilidades que se le ofrecen al club, cuando se está llegando a la recta final de septiembre del 2017.

Figuras inolvidables

Bob Aspromonte fue en los inicios del equipo, la gran figura de los Colts 45s, y más adelante, de los Astros. Pero con el transcurrir de los años, otras luminarias del beisbol de la Gran Carpa, le dieron prestigio y honra a la novena de Houston.

Nolan Ryan, Craig Biggio, Jeff Bagwell; los latinoamericanos, el serpentinero zurdo cubano Mike Cuéllar y el guardabosques dominicano, César Cedeño, honraron el uniforme de los Astros en sus años de juego con el club, para citar apenas a unas pocas luminarias de la divisa; al tiempo que el estratega cubano, Preston Gómez, se convertía en el primer técnico latino en manejar los hilos técnicos del equipo en los años 1974 y 1975, con relativa poca fortuna, pues apenas obtuvo 128 triunfos frente a 161 derrotas.

Fue en el 2005, jugando ya en su actual parque de pelota el ‘’Minute Maid’’ con capacidad para 42.000 espectadores, cuando los Astros llegaron a la Serie Mundial, de la mano de Phil Garner, al alcanzar marca de 89 victorias y 73 derrotas, capturando el título de la división Central de la Liga Nacional, en la cual jugó dese 1994 hasta el 2012, después de pertenecer a la división Oeste del Viejo Circuito, entre 1969 y 1993, superando en las rondas de la postemporada, a los Bravos de Atlanta y a los Cardenales de San Luis, pero pierde la Cita de Octubre frente a los Medias Blancas de Chicago, orientados por el venezolano Ozzie Guillén, divisa que no ganaba el Clásico de Otoño desde 1917.

Al concluir la temporada del 2012, los Astros pasan a la Liga Americana y ocupan un peldaño en la división Oeste del circuito, en donde juegan hasta la actualidad.

Lo que se espera

Cuando escribimos estas lineas, a 15 de agosto de este 2017, los Astros compilan 73 victorias y 46 derrotas, para un total de 119 partidos jugados, de los 162 de la temporada. En otras palabras, con 12 juegos de ventaja sobre sus inmediatos seguidores, como lo son los Angelinos de California, y a 43 desafíos para terminar el calendario de juegos, pues todos los pronósticos favorecen a la novena de Houston para ser los campeones de la división Oeste de la Liga Americana.

¿Qué viene después? La postemporada que es, en otras palabras, un campeonato totalmente distinto, porque todos los equipos empiezan de cero y cualquier cosa puede suceder en contiendas tan cortas.

Y es en esa ronda en donde los pronósticos pueden cambiar, o por el contrario, consolidar la boleta a ganador que tiene entre los entendidos para por lo menos, conquistar la corona de la Liga Americana, sobre los Medias Rojas de Boston, los Indios de Cleveland, que son en estos momentos, los rivales de la vuelta de las series divisionales, esperando desde luego que se defina entre los Yanquis de Nueva York y los Angelinos de California, al equipo ganador del comodín del circuito, todo esto, analizando la situación del momento.

El partido de la tarjeta de invitación del circuito se efectuará el martes 3 de octubre, en casa del equipo con mejor promedio en juegos ganados y perdidos, y en este caso, por ahora, sería en el ‘’Yanqui Stadium’’.

Sólida ofensiva

El análisis general sobre los Astros para pensar en que después de 55 años puede conquistar la corona de laureles de la Serie Mundial, se apoya más que todo en su destacada ofensiva que, de mantenerse al ritmo que tiene hasta el momento, puede ser un verdadero dolor de cabeza para todos sus rivales.

Houston es primero a la ofensiva de todas las Grandes Ligas en el presente año, con promedio al bate de 288 puntos; pero es a la vez, el club con mis cuadrangulares despachados, con 189 ‘’bambinazos’’ y el equipo con más carreras impulsadas, al compilar 651 remolcadas.

Pero hay que sumarle, además, que los Astros ocupan el primer lugar de toda la tabla en imparables conectados, con 1.198 indiscutibles; también es primero en dobles alcanzados, con 261 batazos de dos esquinas; y como si fuese poco, es líder en carreras anotadas, al sumar 682 rayitas conseguidas.

¿En dónde puede estar su punto débil? En nuestra humilde opinión, en su cuerpo de lanzadores. O por lo menos, las estadísticas así nos lo indican en lo que va de la campaña.

En carreras limpias permitidas, los Astros ocupan el décimo tercer lugar de la tabla, con 4.23 en efectividad; en juegos salvados, es decir, en el trabajo de los relevistas, ocupa la duodécima casilla, con apenas 29 salvados; pero la novena es líder en ponches propinados, con 1.188 abanicados.

A.J. Hinch, el capataz de la divisa desde el 2015, sabe que eso puede constituirse en el lado flaco del equipo, pero que de todas maneras, en series tan cortas, como las de postemporada, el bateo puede compensar la aparente debilidad de su cuerpo de lanzadores. Eso a veces ocurre, pero es preferible tener fortaleza entre sus serpentineros, que estar esperando que la ofensiva se haga cargo de los triunfos.

Los brazos de Dallas Keuchel, 10 ganados y 2 perdidos, y 2.77 de efectividad; Brad Peacock, con 10-1 y 3.30; Charlie Morton, con 9-5 y 3.87; Lance McCullers Jr., con 7-3 y 3.92; y Chris Devenski, con 6-3 y 2.70 de carreras limpias, son los responsables de la gran campaña del equipo, pero para la postemporada las exigencias serán más profundas. Nos hay duda de ello.

Algunas figuras

Pero lo cierto de todo es que los Astros tienen inmensas posibilidades de volver a la Serie Mundial y de romper el prolongado ayuno de 55 años sin cargar con el bello trofeo de la Cita de Otoño.

Cuando un equipo cuenta con 3 bateadores entre los 10 mejores de la campaña, todos con promedio sobre 300 puntos, y por cierto, todos latinos, como lo son José Altuve, el venezolano que encabeza la tabla de la ofensiva en la Gran Carpa, con 363; el boricua Carlos Correa, con ofensiva de 320, y del también venezolano Marwin González, con 316 con el uso del bate, pues el equipo debe sentirse decidido a todo.

Mientras tanto, George Springer es el líder en tablazos de circuito completo de la novena, con 28 ‘’bambinazos’’ conectados y suma, además, 70 remolcadas en lo que va de la temporada; y el venezolano Marwin González lo escolta, con 68 rayitas impulsadas, pues las perspectivas para el club son, por decir lo menos, auspiciosas para lo que resta de este 2017 y sus legítimas aspiraciones de llegar al Clásico de Octubre.

Empero, como siempre hemos dicho, una cosa es la temporada regular y otra, totalmente diferente, es la postemporada, en donde la confrontación es a todo o nada, con la clara advertencia de que en los cinco partidos de la serie divisional, más los siete por el título de la liga, más los otros siete del Clásico de Otoño, hay que sumar por lo menos 11 victorias para que la corona de la Serie Mundial se quede entre sus manos.

¿Será que los Astros tienen el combustible suficiente para adjudicarse esos 11 triunfos que necesitan en la postemporada para ganar por primera vez la Serie Mundial? La pregunta está latente pero por el momento, hay que esperar que llegue la postemporada.