Alberto Contador se va como los grandes y Froome por fin logra coronarse en la Vuelta

La penúltima etapa de la carrera tuvo todos los ingredientes que hacen del ciclismo el deporte más hermoso y más duro que existe.

EFE

La mítica cima asturiana del Angliru, la que tiene la escalada más espectacular y más difícil que se puede encontrar en el ciclismo mundial, sirvió ayer para despedir con una sonora victoria a Alberto Contador y para ratificar al británico Chris Froome como el campeón de la Vuelta España. (Vea el especial de la Vuelta a España)

La penúltima etapa de la carrera tuvo todos los ingredientes que hacen del ciclismo el deporte más hermoso y más duro que existe, con tres ascensos de postín, con la lluvia, el viento y el frío, con una batalla sin cuartel en la que ninguno de sus protagonistas quería ceder un milímetro, con dos bajadas por carretera mojada en las que había que arriesgar la vida, que hicieron de esta batalla un episodio inolvidable que nos devolvió a las grandes gestas de corredores que se metieron en el pasado en la gran historia del ciclismo.

Alberto Contador había luchado día a día por conseguir una victoria que le había sido esquiva a pesar de sus descomunales esfuerzos y este sábado tenía la última oportunidad de conseguirla para darle a su país la primera celebración. Y para conseguirla necesitó del sacrificio, el coraje y la clase de un colombiano, Jarlinson Pantano, quien con una intrepidez y una valentía inigualable consiguió desprenderlo del lote de los favoritos en el último descenso y marcarle la ruta en los primeros kilómetros de la formidable trepada final. El fiel escudero del corredor de Pinto se vació en su intento y lo dejó luego para que escribiera en solitario la última página de una historia inolvidable que lo deja para el recuerdo como el corredor más combativo de los últimos años. (Chris Froome: "Es una sensación increíble")

Como se esperaba el británico Chris Froome aprovechó esta difícil jornada para ponerle punto final a una victoria inobjetable en la que se dio el lujo de vestir la camiseta roja en la mayor parte de la prueba. Con el apoyo permanente de su equipo trabajó con sapiencia la etapa para aumentar su ventaja sobre sus adversarios. Gracias a ello hoy no es únicamente tetracampeón del Tour sino el campeón de una Vuelta que le había sido esquiva en tres oportunidades.

No brillaron en esta ocasión los “escarabajos” que nos tenían tan mal acostumbrados en las grandes vueltas de los últimos años en las que siempre estuvieron entre los que subieron al podio final pero hay que destacar –además del trabajo de Pantano-, la clase de Miguel Angel López quien estuvo a punto de salirse de la carretera en el primer descenso y por ello debió luchar casi sólo para conservar el liderato del mejor de los jóvenes y para un honroso octavo lugar con el que terminará este domingo la Vuelta a España que le permite convertirse en una esperanza en la búsqueda de futuros logros.

La Vuelta se decidió en una jornada terriblemente emocionante que vivimos los colombianos gracias a las espectaculares transmisiones de ESPN y de Caracol Televisión. Si Caracol tuvo que ceder en estos últimos días su principal canal a la no menos importante y emotiva visita de Francisco, el Papa que seguramente nos cambió a todos y que nos hizo sentir hondamente la necesidad de la paz y de la reconciliación para conseguir el país que queremos, hay que decir que ESPN llegó a una transmisión ideal, con un Mario Sábato que dejó atrás las estridencias y los lugares comunes para centrarse en la carrera y con un Víctor Hugo Peña que no solamente explicó detalladamente los aspectos técnicos y estratégicos del ciclismo que solamente puede conocer quién está metido en ese torbellino de emociones que es una prueba de esta categoría sino que le contó a los aficionados las honduras del sentimiento de los ciclistas, los secretos del trabajo de cada uno de los integrantes de un equipo y la grandeza de su sufrido batallar.