Los Alpes volverán a ser cruciales en la definición del título

Esto es lo que resta del Tour de Francia

Aún quedan 772 km, el ascenso al Col d’Izoard el 20 de julio, y la contrarreloj individual previa al paseo en los Campos Elíseos. Este martes será la etapa 16.

Romain Bardet (izq.), Chris Froome y Rigoberto Urán (der.) en la etapa 15 del Tour. / AFP

Este Tour de Francia parece que fuera en blanco y negro, como las ediciones de antes, con ataques repentinos, nervios incontenibles y muchos sustos. Es decir: ciclismo puro. No en vano, entre Chris Froome, el primero en la clasificación general, y el sexto, Mikel Landa, sólo hay 1 minuto y 17 segundos de diferencia. El año pasado, Froome ya le llevaba 4 minutos y 4 segundos al sexto de ese momento, el francés Romain Bardet. Bauke Molema, ganador este domingo de la etapa 15, era segundo a 1:47, tiempo que evidenciaba en ese entonces la superioridad del nacido en Kenia a falta de la recta final.

El pelotón tendrá este lunes el merecido receso antes de afrontar los Alpes, una cadena montañosa arraigada al ciclismo y que será la última oportunidad para poner a temblar a un líder que no se ve tan fuerte como en años anteriores, pero que sigue resistiendo las arremetidas gracias a su equipo. Al lote le quedan 772 kilómetros antes de la llegada a los Campos Elíseos en París, un día para disfrutar el paisaje y celebrar con el virtual ganador.

En esas cinco etapas, el pelotón deberá sortear tres premios de montaña fuera de categoría (uno de ellos será el Col d’Izoard, llegada de la jornada 18), dos de primera, uno de segunda, cinco de tercera, uno de cuarta, y cuatro metas volantes. Y aunque sólo habrá una llegada en alto (etapa 18), las bonificaciones de cada día (10, 6 y 4 segundos a los tres primeros) harán que la batalla sea más intensa y que lo que pueden ser arribos calmados terminen en un alboroto.

Este martes empezará el examen con 165 km entre las poblaciones de Le Puy-en-Velay y Romans-sur-Isère, con dos subidas en los primeros 65 kilómetros para después bajar casi al nivel del mar a encontrar la pancarta de la meta, con uno que otro repecho corto, pero fuerte. De los perseguidores de Froome, podríamos decir que el que tendrá que trabajar a tope en la semana que viene será Fabio Aru (segundo, a 0:18), pues su Astana ya no tiene dos fichas importantes: Dario Cataldo (no terminó la etapa 11) y Jakob Fuglsang (puso pie en tierra en la jornada nueve). El Quick Step Floors de Daniel Martin perdió a Matteo Trentini (etapa nueve), mientras que el AG2R, de Romain Bardet, y el Cannondale, del colombiano Rigoberto Urán, están completos.

El miércoles volverá el dolor en las piernas para muchos con una altimetría similar a un electrocardiograma. Dos premios fuera de categoría (Col de la Croix de Fer y Col du Galibier), en una jornada de 183 km, pondrán a prueba el espíritu de lucha de muchos y en evidencia al que, con rostro de jugador de póquer, ha camuflado sus sensaciones hasta el momento. A 2.642 metros, el Galibier se ha caracterizado por ser el punto más alto del Tour de Francia, un lugar al que sólo se llega a través de una carretera serpentina con una inclinación promedio de 7% y rampas que alcanzan el 12%. Toda una pared.

Un día después, en pleno 20 de julio, aparecerá el Col d’Izoard, la montaña que hizo legendarios a Fausto Coppi y Louison Bobet, hombres que disfrutaban el terreno en el que los otros padecían. En ese lugar, donde aún se ve la nieve a pesar del intenso verano, el grupo llegará luego de pedalear 179,5 km. Se espera que allí el pelotón se fragmente, que lleguen los ataques y que aparezcan los dientes de muchos para la foto del sufrimiento.

El jueves, en la jornada 19, el trayecto será al revés. Comenzará arriba para terminar abajo luego de 225,5 km y tres ascensos de tercera categoría que, en teoría, no deberían cambiar mucho las cosas. Sin embargo, en un deporte como el ciclismo, en el que predecir es contraproducente, cualquier factor puede hacer de una etapa tranquila un total desorden.

Y por último está la contrarreloj individual del sábado, de 22,5 km con un pequeña cuesta en el 15,6. Mirando lo sucedido en la primera jornada, también una prueba contra el reloj, pero de 14 kilómetros y totalmente planta, se podría decir que el que mejor rodó en solitario fue Froome, quien terminó en el puesto seis con un tiempo de 16 minutos y 16 segundos. De los cinco primeros hoy en la general, el que tuvo el peor desempeño fue Rigoberto Urán en la casilla 95 (17:07), mientras que Fabio Aru fue 66 (16:56), Romain Bardet, 63 (16:55), y Daniel Martin, 57 (16:53).

Lo anterior es sólo un dato mas no un punto de referencia, pues con el paso de cada día el rendimiento de los ciclistas del top 5 ha variado, sin mencionar que en esa crono el recorrido será muy diferente. El Tour más emocionante y parejo de los últimos años entra en su momento clave, cuando de seguro veremos esfuerzos desmesurados con tal de portar la camiseta amarilla por las glamurosas calles de París.