Froome se sacó la espina en la Vuelta a España

El británico logró su primer título de la ronda ibérica al superar al italiano Vincenzo Nibali y el ruso Ilnur Zakarin, quienes lo acompañaron en el podio. El colombiano Miguel Ángel López fue la revelación de la carrera.

Chris Froome ganó el Tour y la Vuelta en el mismo año, como lo hicieron Anquetil e Hinault. EFE

¡Por fin la Vuelta!, debió gritar Chris Froome nada más entrar en la meta en Madrid. El ciclista británico, tras seis intentos y tres segundos puestos, conquistó ayer la camiseta roja, que une a la amarilla del Tour de Francia. Un doblete histórico que sólo habían logrado Jacques Anquetil en 1963 y Bernard Hinault en 1978.

Una espina clavada que por fin se quita el cuádruple ganador del Tour de Francia, obsesionado desde 2011 con la roja. Nairo Quintana, Alberto Contador y Juan José Cobo son algunos de los que le habían cerrado el camino. Pero una espina en la piel molesta, y el británico, testarudo, se metió el objetivo de la Vuelta entre ceja y ceja tras imponerse en el Tour en julio pasado.

Para ello cambió su preparación; quería culminar su doblete con éxito. Y despejó dudas desde la tercera jornada: vino a competir y en Andorra ya era líder.

Froome debutó en la Vuelta 2011 y llegó a ir de líder en una jornada, pero los intereses del Sky estaban centrados en el entonces jefe de filas, Bradley Wiggins. El keniano de nacimiento aún era un desconocido, pero camino del Angliru se descubrió un nuevo ciclista, capaz de batir a su líder, pero no a Juanjo Cobo. En las siguientes etapas, el británico conseguiría el triunfo en Peña Cabarga, pero sin recortar los trece segundos que lo distanciaron de Cobo en el podio de Madrid.

En 2012 fue segundo en un Tour, en el que demostró ser superior a Wiggins, pero la obediencia lo frenó. En la Vuelta dejó sus opciones en las rampas del Cuitu Negru y al día siguiente, camino de Fuente Dé, el día de la hazaña de Contador. Finalizó la carrera en cuarta posición, ahora sí lejos del podio.

En 2014 llegó a la Vuelta después de abandonar en el Tour de Francia. Se presentó con frescura, pero lejos de su mejor momento de forma, como evidenció en la crono de Borja, en la que se impuso Tony Martin y la roja se la enfundó Contador. El madrileño le cerró el paso.

Nuevo infortunio de Froome en la Vuelta 2015. Tuvo que retirarse tras la undécima etapa por una caída en Andorra que le produjo una pequeña fractura en un pie. Marchaba octavo en la general, a 1,18 del líder, Tom Dumoulin (Giant), pero con solamente 20 segundos sobre el segundo, Joaquim Purito Rodríguez.

En 2016 fue segundo de nuevo, por tercera vez. Perdió tiempo en las primeras etapas, pero llegó con opciones al tramo final. En la cima del Aubisque entró de la mano de Nairo Quintana. Solamente perdía 54 segundos con el colombiano, pero la carrera se revolucionó camino de Formigal, un día después. Una etapa de 118,5 kilómetros se convirtió en una trampa. Alberto Contador montó una escapada de inicio. Se llevó a rueda a un grupo, entre los cuales aparecían algunos de sus compañeros y Nairo Quintana.

El británico quedó cortado y empezó a perder terreno, llegando a la meta casi tres minutos después del vencedor, el italiano Gianluca Brambilla, y Quintana, quien quedó con 3:37 de ventaja sobre Froome, una diferencia insalvable.

Una contrarreloj en Calpe le permitió acercarse, pero no lo suficiente, ya que finalizó la Vuelta en segunda posición, al lado de Quintana y Esteban Chaves.

Otra frustración para Froome, pero no bajó la guardia, y tras el triunfo en el Tour se alistó para la Vuelta, una carrera que le gusta. Cuentas pendientes, casi una obsesión. Sin avasallar, pero con regularidad, se puso líder en Andorra en la tercera jornada.

Venció en Cumbres del Sol, donde Dumoulin lo abatió en 2015, y remató en la crono de Logroño. A pesar de la tormenta que sufrió con Contador, una de las figuras del evento, aguantó el tipo en Los Machucos y Angliru y se presentó de rojo en Madrid. Espina fuera. Por fin, Froome logró la roja y sigue escribiendo con letras doradas su propia leyenda.