“Hay suficiente montaña para los escaladores”: director del Tour de Francia

Christian Prudhomme dice que habrá menos ascensos, pero más duros. Las dos contrarrelojes serán más cortas.

El director general del Tour de Francia, Christian Prudhomme, durante la presentación de la edición de 2017.  / Efe
El director general del Tour de Francia, Christian Prudhomme, durante la presentación de la edición de 2017. / Efe

Solamente seis ciclistas en la historia han sido capaces de ganar las tres grandes carreras por etapas del calendario internacional, el Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta a España.

Y el colombiano Nairo Quintana aspira a convertirse en el séptimo e inscribir su nombre al lado de leyendas como Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador y Vincenzo Nibali.

Este martes fue presentada en París la edición 104 del Tour, la de 2017, en la que el pedalista boyacense intentará una vez más cumplir su sueño amarillo y pasar definitivamente a la historia. Ya ganó el Giro 2014 y la Vuelta 2016, pero en Francia no ha subido al escalón más alto del podio, aunque fue segundo en 2013 y 2015 y tercero en 2016.

El año entrante tendrá un recorrido de 3.516 kilómetros divididos en 21 etapas, nueve planas, cinco de media montaña, cinco con final en ascenso y dos contrarrelojes, una de 13 y otra de 23 kilómetros, más cortas que las que afrontó Nairo en sus anteriores participaciones.

Según el director de la Grande Bouclé, Christian Prudhomme, el colombiano del equipo Movistar tiene buenas opciones de lograr el título porque, aunque habrá menos ascensos, los de 2017 serán mucho más duros y podrían marcar buenas diferencias.

¿Cómo será el Tour 2017?

Está hecho para los audaces, con sectores montañosos en todo el recorrido. Por primera vez desde hace 25 años, los cinco macizos montañosos del país estarán presentes, con menos ascensos, pero más pronunciados, los más largos de la historia del Tour. Pienso en el Grand Colombier que hemos puesto en los últimos años, pero esta vez se pasará por la subida más dura, con pendientes que van hasta el 22 %.

¿Y dos contrarrelojes?

Una en la apertura, en Dusseldorf, Alemania, y otra casi al final, en Marsella.

El Mont Blanc fue la estrella del Tour 2016. ¿Cuál será la del Tour 2017?

Habrá varias estrellas. Una será el macizo del Jura, sin ninguna duda, durante dos etapas: una que irá a la estación de Rousses, con un final hecho para los aficionados a las escapadas, y la otra con tres puertos de categoría especial, Biche, Grand Colombier y Mont du Chat, escalado una sola vez en el Tour, en 1974. Pero la llegada al puerto de Izoard, el 20 de julio, que nunca se ha hecho, será también muy fuerte.

La montaña está muy repartida.

Los macizos de los Alpes y de los Pirineos son inevitables, pero buscamos dificultades en otros sitios y durante todo el recorrido, eso premia la regularidad. Hay una voluntad de innovar, pero respetando las raíces, porque es bueno pasar por los lugares en los que se consagraron los grandes campeones. No hemos inventado nada, simplemente buscamos hacer un recorrido bueno para los ciclistas, en el que puedan brindar un buen espectáculo.

¿Froome o Quintana?

Nunca vamos a estar a favor de un tipo de corredor u otro. Puede haber un magnífico duelo, pero no sólo entre ellos dos, hay muchos pedalistas de calidad. Soñamos con que haya escapadas en los ascensos largos, que habrá muchos en el recorrido del próximo Tour. Buscamos escenarios diferentes. Hay lugar para los audaces, pero está claro que hay porcentajes suficientes de montaña para que pueda ganar un escalador como Quintana, que ha hecho, al lado de los otros ciclistas colombianos, que la afición al ciclismo en ese país esté en su punto máximo.