El español ganó por quinta vez en el Muro de Huy

La “Flecha” Valverde

El español ganó este miércoles por quinta vez la Flecha Valona, una de las clásicas más importantes de la primavera europea. El colombiano Sergio Luis Henao terminó cuarto y confirmó su fantástico momento.

Su nombre es Alejandro Valverde y el próximo martes cumplirá 37 años. Aunque solo ha ganado una de las tres grandes carreras por etapas, la Vuelta a España de 2009, seguro que ya es una de las leyendas del ciclismo mundial.

Este miércoles conquistó su quinto título de la Flecha Valona, en Bélgica, una de las clásicas de primavera más tradicionales en Europa, su décima victoria en la temporada 2017, en la que ha ganado todo lo que ha corrido.

“Alejandro es como el vino, entre más añejo, mejor”, asegura su entrenador en el equipo Movistar, Eusebio Unzué, a quien no sorprende el nivel del veterano pedalista, nacido el 25 de abril de 1980 en Murcia y profesional desde 2002.

Valverde es un corredor muy completo y versátil, que se adapta bien a cualquier tipo de competencias. Sensacional en las pruebas largas de un día, efectivo en las de una semana y rendidor como pocos en las de tres semanas.

Y eso lo refleja su rico palmarés. Suma 108 victorias en 15 años. En cuatro temporadas finalizó primero en el escalafón mundial y es uno de los 17 ciclistas que han logrado subirse al podio en las tres grandes: Tour, Giro y Vuelta, en las que ha conseguido 14 triunfos de etapa. Además de la Flecha Valona (2006, 2014, 2015, 2016 y 2017), se ha coronado en la Lieja-Bastoña-Lieja (2006, 2008 y 2015), la Dauphiné Liberé (2008 y 2009), la Clásica de San Sebastián (2008 y 2014), la Volta a Cataluña (2009 y 2017), la Vuelta al País Vasco (2017) y la Vuelta a Burgos (2004 y 2009).

Como si fuera poco, con seis podios (plata en Hamilton 2003 y Madrid 2005 y bronce en Salzburgo 2006, Valkenburg 2012, Florencia 2013 y Ponferrada 2014), es el pedalista con más medallas conseguidas en la historia de los Campeonatos Mundiales de Ruta.

Sin embargo, en su carrera también pasó por momentos de incertidumbre. Entre 2010 y 2012 debió cumplir una sanción por su implicación en la Operación Puerto, una red de dopaje liderada por el controvertido médico Eufemiano Fuentes. Aunque lo negó miles de veces, los análisis concluyeron que algunas de las muestras de sangre incautadas por la Guardia Civil durante sus registros concordaban con el ADN del ciclista.

Más vigilado y controlado que nunca, Valverde volvió a las carreteras para limpiar su nombre y construir su leyenda. Pocos pedalistas tienen tanto espíritu de lucha como él y son muy contados los que además cuentan con el talento y la fuerza de sus piernas.

Líder indiscutido del equipo Movistar, el murciano ha sido uno de los padrinos de Nairo Quintana en esa escuadra. Apenas llegó el boyacense, por allá en 2012, detectó su calidad y se propuso ayudarlo en su camino a la consagración.

“Con su experiencia y sus consejos, Alejandro se ha encargado de pulir el diamante que es Nairo. Han trabajado juntos por objetivos comunes, cada uno aportando lo que sabe que puede”, explica Unzué, quien fue el encargado de que esa relación maestro-alumno se fuera consolidando con los años.

Así, el Movistar ha sabido complementar a sus dos líderes y “repartirles” la torta. Generalmente no coinciden sino en las carreras en las que uno quiere ayudarle al otro a ganar. Lo normal es que cada uno prepare su temporada de acuerdo con sus objetivos, con el aval del entrenador.

Luego de su quinta Flecha Valona, en la que superó al irlandés Dan Martin, al belga Dylan Teuns y al colombiano Sergio Luis Henao en un duro embalaje en el último kilómetro de la subida al Muro de Huy, Valverde señaló que “ha sido una victoria de confianza, de fuerza y de tener a un gran equipo a mi lado. Tenía respeto por los rivales, pero sabía que estaba en una gran condición física y que tenía que aprovecharla. Es una carrera a la que le tengo cogida la medida”.

El domingo participará en la Lieja-Bastoña-Lieja, en donde se ha consagrado tres veces, y partirá como favorito, al estilo de los grandes campeones de la historia, especialmente el belga Eddy Merckx, quien también salía a “comerse” a sus rivales en cada prueba, sin importar si duraba unos pocos kilómetros o todo un día.

Así es Alejandro Valverde, el supercampeón, el hombre que le ha enseñado a Nairo Quintana a ser un ganador, un español que tiene asegurado un lugar entre las grandes leyendas del ciclismo.