El adiós de Iván Ramiro Córdoba

El 4-2 de su club Inter sobre Milan fue su último juego en San Siro. El resultado le dio el título a la Juventus.

Ingresó al minuto 83 por el holandés Wesley Sneijder, en medio de aplausos y ovaciones. Es que Iván Ramiro Córdoba disputaba su último partido como jugador en el San Siro, tras anunciar su retiro del fútbol profesional. El domingo en la victoria 4-2 de su equipo Inter sobre nada menos que el Milan en el derbi, el defensa antioqueño le puso punto final a 19 años de una exitosa carrera. Fredy Guarín y Mario Yepes fueron titulares.

Los hinchas del Inter de Milan siempre lo recordarán por esos brincos, a pesar de su mediana estatura. En esencia, en su vida no hubo obstáculo que no superara y por eso se ganó el cariño de la hinchada nerazzurri, que lo considera como un ídolo de la institución. Tanto así que el anuncio de su despedida se hizo a través de una carta publicada en el portal oficial del club.

“Más adelante habrá tiempo para hablar de lo que será mi futuro y de recordar con gran placer las trece temporadas que hemos vivido juntos, con pasión, respeto y compartiendo siempre todo, desde los momentos difíciles, a los extraordinarios, a las hermosísimas victorias”, les expresó a los hinchas del Inter este nacido hace 35 años en Rionegro, Antioquia.

Se trata, antes que nada, del adiós del futbolista colombiano más exitoso de todos los tiempos. Empezó su carrera en 1993 en la Primera B con el Deportivo Rionegro, con el que marcó un gol en 42 compromisos. Y tres años después fue fichado por Atlético Nacional, con el que disputó 69 partidos y ganó una Copa Interamericana en 1997, un año antes de ser contratado por San Lorenzo de Argentina.

En ese club fue despedido como un grande sólo una temporada después, tras anotar siete dianas en 57 juegos. Inter de Milan anunció su fichaje en 1999 por 19 millones de dólares. Fue vicecapitán, líder, mariscal y amigo de todos en el club italiano. Disputó 454 partidos en 13 temporadas, marcando 18 goles y conquistando 15 títulos. Lo ganó todo: una Liga de Campeones, un Mundial de Clubes, cinco trofeos de Serie A, cuatro Copas y cuatro Supercopa italianas.

También lo disputó casi todo. El Mundial de Francia 98 con la selección de Colombia, una Copa Confederaciones y una Copa de Oro. Un sostenido perfecto y un cabezazo al segundo palo para vencer a El Conejo Pérez en 2001, le dio el único título de Copa América a Colombia, que derrotó 1-0 en la final a México en El Campín de Bogotá. Ese fue uno de los cinco goles que marcó con la selección, con la que jugó 67 encuentros.

Es el adiós de un grande del deporte nacional y mundial, que seguirá vinculado al fútbol como directivo del Inter.