El futuro del proyecto verdolaga tras ganar la estrella 16

Reinaldo Rueda dejaría de ser el técnico y en su reemplazo llegaría el español Juan Manuel Lillo. El plan renovación.

Reinaldo Rueda se coronó campeón de la Libertadores con Atlético Nacional en 2016. / AFP

“En Colombia deberían imitar a Nacional”. Esta frase se la dijo Reinaldo Rueda en una entrevista a El Espectador meses después de ganar la Copa Libertadores de América. Y se refería específicamente a la organización del club, a la manera como se trabaja mancomunadamente bajo la guía de la organización Ardila Lülle. “Nacional es manejado como una gran empresa”, destacó el recién posesionado presidente, Andrés Botero, en un foro de fútbol que se realizó la semana pasada en Bogotá. Y justamente los resultados deportivos que ha obtenido en los últimos años son producto de esa forma de trabajar. Pero el éxito obliga a renovarse día a día y a buscar cada vez mejores alternativas y por eso, independientemente del resultado de la final de la Liga Águila, que se disputó anoche en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, el equipo verdolaga tendrá que tomar decisiones importantes: la continuidad de su técnico y la renovación de una plantilla que se ve mucho menos poderosa que aquella que conquistó el continente hace un año.

El éxito deportivo de los últimos años se ha debido justamente a la capacidad económica que le permite al club traer refuerzos de categoría o retener a jugadores de primer nivel, gracias a que les puede ofrecer sueldos mucho más altos de los que podría pagar cualquier otro equipo en la Liga Águila. No obstante, tras la obtención de la Copa Libertadores se vendieron varios jugadores fundamentales y la mayoría de los que llegaron como refuerzos no cumplieron con las expectativas, ya fuera por bajo nivel o por culpa de lesiones, como en el caso del volante Edwin Valencia, quien llegó proveniente del Santos de Brasil con la intención de sumar minutos y recuperar su lugar en la selección colombiana, pero no lo logró por culpa de sus problemas físicos.

Aldo Leao Ramírez, otro de los llamados a figurar, también sufrió por las lesiones y quizás se esperaba mucho más de él. Y qué decir de los argentinos Óscar Franco y Mariano Vázquez, quienes prácticamente nunca entraron en los planes de Rueda. Un equipo como Nacional no puede darse el lujo de traer refuerzos extranjeros que no marquen diferencia. Y eso habrá que corregirlo en el proyecto del futuro.

Un caso especial es el de Dayro Moreno, que es respaldado principalmente por los números, pues se convirtió en el goleador del equipo y además marcó tantos relevantes que significaron títulos, como aquel de la Recopa Suramericana ante Chapecoense de Brasil. Claro que de Dayro se espera más. Seguramente seguirá vestido de verde y para él será una revancha personal seguirse consolidando como el jugador más importante en la zona ofensiva para Nacional.

La cantera verdolaga sigue dando sus frutos y en el semestre que terminó ayer salieron a relucir jugadores que darán de qué hablar en el futuro, como es el caso del defensor central Carlos Cuesta o del polifuncional Rodin Quiñones, quien puede jugar prácticamente en todas las posiciones del sector izquierdo. Además hay otros jóvenes que no pudieron ser relevantes por culpa de lesiones, como el central Felipe Aguilar o el delantero Cristian Dajome.

El futuro en el banco

Este semestre, particularmente, fue muy difícil para Reinaldo Rueda. No sólo en el ámbito deportivo y profesional, sino personal, pues fue operado de la cadera, una cirugía delicada de la que se recuperó exitosamente pero que lo desgastó mucho. La eliminación tempranera de la Copa Libertadores y la no clasificación a la Copa Suramericana, tras quedar como último de su grupo, fue un golpe duro que se sumó al ambiente interno del club, con varios cambios en su estructura. Según publicó el medio antioqueño Futbolhoy, el florero de Llorente que hizo que se rompiera del todo la relación de Reinaldo con Nacional fue el pedido de traer un nuevo preparador físico y sacar a Carlos Eduardo Velasco, su escudero durante los últimos 20 años. La respuesta de Reinaldo fue un no contundente. Según publicó el mencionado medio, Juan Pablo Ángel, cabeza de la comisión técnica de Nacional, recomendó la contratación de un preparador físico inglés y eso le habría incomodado a Rueda, que también le ha dicho a su círculo familiar que quiere tomarse un descanso, pues el trabajo diario al frente de un equipo como este es desgastante. Reinaldo prefiere ser DT de selecciones nacionales, le confesó a este diario.

Eso sí, el vallecaucano se va como un ganador. Dejó su huella en Nacional y se ganó el cariño de una hinchada que en su gran mayoría no puede entender los cambios que se están dando. Según conoció El Espectador, el futuro técnico del equipo paisa será el español Juan Manuel Lillo, quien ya tuvo un corto paso por Colombia al frente de Millonarios y recientemente fue asistente técnico de Jorge Sampaoli en el Sevilla de España. Pase lo que pase, el objetivo de Nacional seguirá siendo uno solo: seguir dominando en el fútbol colombiano, tal como lo ha hecho en lo últimos años. Hasta hoy, los único refuerzos confirmados para el próximo semestre son los vallecaucanos Jackson Montaño y Gustavo Torres, quienes esta semana se someterán a los exámenes médicos y, de superarlos, serán presentados como nuevos jugadores del club.