Millonarios venció a Alianza Petrolera y recuperó terreno en la Liga

Con gol de Andrés Cadavid, que regresaba tras una fecha de sanción, el equipo embajador sumó tres puntos y se metió dentro de los ocho. Llegó a 16 y le quitó el puesto al conjunto petrolero.

Andrés Cadavid marcó el gol del triunfo de Millonarios frente a Alianza Petrolera. Gustavo Torrijos

Una jugada de entrenamiento. La mano derecha de Juan Guillermo Domínguez arriba, una  señal recibida por Andrés Cadavid. La ejecución de un tiro de esquina con sobriedad, al primer palo, a donde llegó el capitán, como un tren, para girar la cabeza en el aire, para ganarle la posición a César Arias y a Luciano Ospina, y para anotar un 1-0 prematuro, en el minuto de juego. El reclamo del entrenador Jorge Luis Bernal que se limitó a gritar “hey, hey”, como queriendole decir a sus dirigidos “despierten”. Lenguaje sencillo, pero directo el que desembocó en el primer gol de Millonarios.

Y desde ese momento, todos los tiros de esquina del cuadro azul fueron al primer palo. Desde la derecha, cobrados por David Macalister Silva, y desde la izquierda, lanzados por Domínguez. Siempre buscando una pierna, propia o del rival, que mandara la pelota al fondo de la red. Cadavid regresó (cumplió su fecha de sanción contra Santa Fe por acumulación de tarjetas amarillas) y Millonarios cambió anímicamente. El central se la jugó como un delantero, atancado por las bandas y llevándose lo que fuera a su paso. Más fuerza que habilidad, pero al fin de cuentas luchar, intentar. El aplauso de una hinchada que valora los actos de valentía, la entrega en la cancha.

Atrás, no hubo muchos sustos para los dirigidos por Miguel Ángel Russo. Por fin minutos de tranquilidad luego de una serie de partidos en los que no hubo calma para el portero Nicolás Vikonis. Así terminó la primera parte, con el local jugando y el visitante aguantando.

El regaño funcionó

Jorge Luis Bernal parece, a primera vista, una persona calmada, por momentos dormida. Pero no. Mira mejor que otros y cuando se pone sus gafas da una sensación de análisis, de profundidad. No se sabe qué dijo en el mediotiempo, a qué arenga apeló, o si por el contrario fue en fuerte regaño o una simple recomendación. Lo cierto es que el equipo de Barrancabermeja salió con otra actitud en el segundo tiempo ¡Despertaron! Y en apenas cinco minutos ya había tenido una opción clara para el empate.

El partido se emparejó, con llegadas desordenadas de ambos lados, con el medio campo sin dueño y, por ende, con los pelotazos. Muchas ganas, poca efectividad. Mucho ataque, nada de frialdad para concretar.  Eso sí, a diferencia del primer tiempo, el balón estuvo en toda la cancha. Russo intentó dar electricidad con el ingreso de Robinson Aponzá, pero fue muy poco lo que hizo el caucano. Tuvo, en solitario, dos opciones claras. La primera la desperdició al no rematar bien cuando el arquero Grazziani ya había quedado regado en el suelo, y la segunda no terminó en la red gracias a la pierna del juvenil portero ya en el tiempo de reposición.

Millonarios aguantó y ganó. Pudo haberlo hecho por más goles. Y llegó a 16 puntos gracias al milagroso Cadavid que hizo lo que todavía le cuesta a los delanteros azules: marcar. Y aunque no convence está de nuevo en el grupo de los ocho, algo que en el fútbol colombiano tranquiliza, por lo menos, hasta la siguiente fecha.