Víctor Valdés, de las atajadas a un infame resbalón

El arquero español evitó que el Middlesbrough terminara el primer tiempo con dos o tres goles por debajo en el marcador. Sin embargo, por una caída suya, el Manchester United selló el marcador y ganó 3-1.

Antonio Valencia marcó el tercer gol de Manchetser United gracias al resbalón de Víctor Valdés. AFP

Un arquero siempre está sometido a la crítica. Pudo haber tenido una actuación fenomenal con su equipo. Haber evitado tres o cuatro goles con estiradas y cierres magníficos, pero si falla eso es lo que quedará en la retina de los fanáticos. Hace una semana le sucedió a Keylor Navas con el Real Madrid y este fin de semana a Víctor Valdés con el Middlesbrough.

El guardameta catalán fue probablemente el más destacado de su equipo en el primer tiempo del partido en el que el Boro perdió 3-1 frente al Manchester United. En el inicio del encuentro, con el 0-0 en el marcador, tras un pase profundo en el que el delantero del United, Marcus Rashford, quedó solo frente al portero, Valdés achicó el ángulo y con su mano izquierda atajó el disparo rastrero del ariete y ahogó el grito de gol de los dirigidos por Mourinho. Una atajada notable.

Minutos después nuevamente apareció con una doble parada impresionante. Un centro por zona izquierda, que remató Rashford de primera y el arquero estuvo atento para parar el balón y evitar el gol del Manchester. El rebote le quedó a Antonio Valencia, quien disparó de primera al primer palo, pero nuevamente apareció la figura de Valdés para desviar el esférico. Ya con el 1-0 en contra nuevamente el arquero fue figura al evitar un pase atrás de Rashford a Juan Mata.

 

En el segundo tiempo no tuvo mucho trabajo. El partido se centró en la mitad del campo. Tuvo que sacar del fondo el golazo de Jesse Lingard. Y después el Boro se fue arriba en busca del descuento. Cuando lo logró siguió buscando el empate, pero tras un tiro de esquina al minuto 92 se inició un contragolpe del Manchester aparentemente controlado por la zona defensiva del Middlesbrough. Un defensor, le ganó la posición a Valencia. Con el balón en su poder se apoyó con el guardameta, quien se resbaló y le dejó la portería sola al ecuatoriano que marcó el tercero.  

 

Un resbalón infame, maldito. Que le puso un asterisco a su actuación. En Inglaterra ya lo están comparando con el resbalón de Steven Gerrard, que terminó costándole el título al Liverpool hace un par de temporadas. En los rincones más oscuros del olvido quedaron sus atajadas del primer tiempo, que eviatron que el resultado fuera más abultado. Esa es la realidad de un arquero. Una equivocación o un acierto pueden ser definitivos.