"El descuadre es por la derrota ante Tijuana"

'El Chusco' asegura que en el doble enfrentamiento ante San José de Bolivia tendrán que recuperar puntos perdidos.

Darío Albeiro Sierra Mazo cumplirá 46 años el próximo 12 de abril. Ha sido campeón como asistente técnico de Chicó en 2008 y de Millonarios en 2012. / Luis Ángel
Darío Albeiro Sierra Mazo cumplirá 46 años el próximo 12 de abril. Ha sido campeón como asistente técnico de Chicó en 2008 y de Millonarios en 2012. / Luis Ángel

Darío Albeiro Sierra Mazo es un hombre alegre, bullicioso y extrovertido. Hasta en los peores momentos mantiene el buen humor y una sonrisa. Ese don de gente le ha permitido convertirse en una pieza clave en el nuevo Millonarios, ese que salió campeón después de 24 años y que ahora afronta simultáneamente tres torneos: Liga, Copa Colombia y Copa Libertadores de América.

El sábado fue titular en el banquillo embajador, porque el técnico Hernán Torres cumplía una sanción. Y tuvo que ser el timonel justo ante su maestro, Alberto Gamero, el hombre que confió en él y quien en 2005 le ofreció ser su asistente.

Como ‘segundo al mando’ salió campeón en 2008 con los ajedrezados y repitió en diciembre pasado, ya vestido de azul y blanco. Pero insiste en que todavía se siente un futbolista más y por eso tiene una relación tan cercana con los jugadores, quienes lo consideran el enlace ideal entre Torres y ellos.

Después del agónico triunfo contra Chicó, El Chusco, como le dicen desde niño, habló del Millonarios 2013 y explicó que aunque futbolísticamente todavía no ha logrado un buen nivel, en las estadísticas “el único descuadre lo generó la derrota en casa ante Tijuana”.

¿Había que ganarle a Chicó para evitar una posible crisis?
Había que ganar porque nuestra idea es hacer respetar la casa siempre. La victoria calma el entorno y nos calma a nosotros, nos da confianza, ese plus para seguir peleando arriba en el torneo. Se ganó un compromiso muy difícil contra un gran rival y un excelente entrenador. Para mí Hernán Torres y Alberto Gamero son los mejores técnicos de Colombia.

Puso una nómina mixta, con varios suplentes, ¿le gustó?
Me dejó una imagen muy positiva. Son muchachos que están preparados, que son muy competitivos y les tenemos mucha confianza. Al final el resultado respalda su trabajo.

¿Le preocupa el mal momento de Wason Rentería?
No es normal que esté en este rendimiento, porque es un muchacho de una gran condición futbolística y humana. Él le hace mucho bien al grupo. Vamos a ver qué le pasa, porque la cosa no es deportiva, es más personal.

¿Qué fue lo que más le gustó del equipo?
Siempre quedan cosas. Me gustó el orden que tuvimos, la paciencia que mostramos ante un rival que viene de un largo proceso y que se para muy bien. Tuvimos un bache, pero también la entereza para recuperarnos e ir a buscar el triunfo, que al final creo que fue merecido.

¿Quién hizo los cambios, Hernán Torres o usted?
Con el profe somos un equipo. Llevamos más de un año trabajando juntos y conozco su pensamiento y sus ideas, pero tengo libre albedrío para tomar decisiones.

¿Está conforme con la campaña de Millonarios en la Liga y en la Copa Libertadores?
Tal vez en lo futbolístico no hemos llegado al nivel que queremos, pero estamos trabajando para ello. En las matemáticas el descuadre es porque perdimos contra los Xolos de Tijuana, porque ante Corinthians allá era normal caer. En mente tenemos ganarle a San José de Oruro el martes en El Campín y después ir a Bolivia y sumar esos tres puntos, para meternos en la pelea. En la Liga hemos ganado como locales y logramos un empate afuera, ahí estamos pegados a la punta.

¿Qué significa Román Torres para el grupo?
Él es el estandarte, el líder, el capo, como dicen en la calle. Nos da mucho como persona y como jugador. Me alegra mucho el gol, porque lo venía buscando hace rato y llegó en un momento crucial. Nos dio tres puntos de oro.

Ese gol, precisamente, le dio la victoria sobre su maestro, Gamero.
Quería ganar para que Millos siguiera la senda del triunfo en casa, para no alejarnos de los líderes. A Gamero lo amo, lo quiero, lo admiro y ganarle me dio mucho placer.

¿Cree que Millonarios está para pelear la Liga?
Siempre hay cosas para corregir, pero insisto en que el colectivo y algunos jugadores todavía no están en su mejor nivel. Acá le podemos jugar mano a mano a cualquiera si hacemos lo que sabemos, que es tener la pelota, manejar el ritmo y ser ordenados.

¿Cambia mucho cuando se para al lado de la raya y tiene que dirigir?
La función es otra, ahí en la cancha hay que ser más serios, sin perder la alegría, pero las indicaciones deben ser más precisas, no se puede tomar del pelo, ya después todo es más relajado. Igual trato de vivir cada momento en el fútbol con mucha alegría, cuando me va mal y cuando me va bien.