Final de pronóstico reservado

Hoy se jugará en Medellín el primer partido por el título del fútbol profesional colombiano.

Con corazón verde y rojo

Francisco Nájera inició su carrera futbolística en las divisiones menores de Independiente Santa Fe. Hoy su presente es Nacional y sueña con conseguir la estrella 12 para el equipo verdolaga.

Ha sido un año de altibajos, ¿creían que llegarían a la final?

Nosotros nunca tuvimos duda de que lo íbamos a lograr. Sí hubo momentos complicados pero la experiencia y jerarquía de muchos compañeros ayudaron a superarlos. Queremos que el equipo sea menos irregular y por eso siempre trabajamos para superarnos, esa es la tarea de todos.

¿Cuál fue el momento más difícil de todo este proceso?

Perder con Itagüí en la segunda fecha de los cuadrangulares.

El técnico Juan Carlos Osorio ha sido criticado, ¿cuál es su opinión de él? 

Nacional es un equipo que genera mucha polémica por ser el más grande del país. Todo el mundo tiene una opinión y quiere que se le tenga en cuenta, pero al interior del grupo siempre entendimos qué era lo que él pretendía y por eso lo respaldamos.

¿Hay buen ambiente dentro del equipo?

Siempre ha sido muy bueno, nunca ha cambiado a pesar de haber tenido malos resultados. Hemos logrado buena armonía y nunca nos distanciamos.

¿Qué siente por jugar esta final frente al equipo donde inicio su carrera?

El único sentimiento que tengo es de alegría por estar en la final con Nacional. Fue tan luchado que no me cabe otra sensación.

¿Soñaba con este momento?

Sí, una de las razones de venir a este equipo era buscar esto. Sabía que llegar acá implicaba estar peleando finales en todo momento. Esa es la exigencia que un jugador tiene cuando viene a un club como Nacional.

¿Qué percepción tiene de este Santa Fe?

Han hecho un muy buen torneo. Tanto en la Copa como en la Liga ha sido muy regular. Conocemos muy bien su forma de jugar y debemos prepararnos para tratar de contrarrestar su ataque.

Usted conoce a Santa Fe y sabe cómo jugarle…

La estrategia la hará Juan Carlos Osorio. Cada partido requiere un reto distinto y más una final. Por eso no creo que valgan mucho las experiencias anteriores.

El que les devolvió la fe

Germán Basílico González es un santafereño de nacimiento. Su formación como futbolista la hizo en las divisiones menores del cuadro cardenal, luego fue técnico y dirigió al equipo de sus amores en la final de 2005 frente a Nacional. En 2009 le devolvió la fe a la hinchada albirroja, cuando celebró el título de la Copa Colombia. Desde ese momento Santa Fe comenzó a recuperar la grandeza que había perdido.

¿Era diferente el equipo de 2005 al de hoy?

Sí, las características de los jugadores eran diferentes a las de hoy, así como el estilo. Ese era un equipo con apenas seis meses de trabajo, el de ahora ya lleva un proceso de casi tres años.

¿Y el rival?

Nacional era un muy buen equipo, con jugadores experimentados como Mauricio Chicho y Víctor Aristizábal. Tenían un trabajo de un tiempo importante. Ahora es mucho más parejo.

En 2005 Nacional era favorito, ¿cree que este año lo es Santa Fe?

Yo he considerado que una final es un partido en el que juega mucho la parte psicológica. Y depende de cómo llega cada equipo. Es un partido largo de 180 minutos, en el cual el que mejor esté, se llevará el título.

Pero Santa Fe llega con ganas de revancha por la eliminación en Libertadores.

Sí, eso podría llegar a jugar a su favor. El Santa Fe de hoy sabe jugar finales.

¿Qué opina de Wilson Gutiérrez?

Es un gran entrenador, ya está como uno de los grandes del fútbol colombiano, me siento muy contento de que sea bogotano, santafereño. Me pone contento por la buena persona que es.

¿Qué destaca de esta campaña?

Creo que lo que ha hecho Santa Fe es maravilloso, ha peleado todo. Está clasificado en la Copa Colombia, en la final de Liga y llegó a semifinales de Libertadores. Los resultados lo dicen todo. Destaco el trabajo de la junta directiva en cabeza de César Pastrana.

¿Cuál es la principal fortaleza de este Santa Fe?

Yo creo que la unión. Si uno no está unido, no se logra nada. Cuando en los momentos difíciles se abraza y en los exitosos también, ahí se consiguen los triunfos. Veo en eso una fortaleza de Santa Fe. Además del fútbol práctico que hace.

¿Se siente parte del buen momento del club?

Con toda la humildad digo que lo que se vive hoy se inició con esa final en 2005. Desde ahí el equipo volvió a sonar y a jugar cosas importantes. Volvimos a Copa Libertadores, a Copa Sudamericana, logramos la Copa Colombia; luego vino el título, otra vez Libertadores y ahora vivimos este momento.