Palpitan los corazones

El equipo nacional está cada vez más cerca del sueño de clasificar al Mundial.

Los jugadores de la selección de Colombia celebran la contundente victoria sobre Bolivia, en el estadio Metropolitano de Barranquilla.  / AFP
Los jugadores de la selección de Colombia celebran la contundente victoria sobre Bolivia, en el estadio Metropolitano de Barranquilla. / AFP

Sólo seis puntos nos separan de Brasil. Este viernes, la selección se lució con goles de Torres, Valdés, Gutiérrez, Falcao y Armero. El martes se viene Venezuela.

Esta selección se acostumbró a ganar y eso es producto de un trabajo serio y profundo del técnico argentino José Pékerman, quien le devolvió al país la ilusión de asistir al Mundial de Brasil 2014. Los rivales chicos siempre complicaban pero ahora ahí es en los que se demuestra la grandeza. El estadio terminó como un manicomio, luego de la contundente victoria 5-0 frente a Bolivia. La locura se apoderó de cada uno de los asistentes que al ritmo de cumbia bailaba y gritaba el nombre de cada uno de los jugadores que triunfaron en el Metropolitano de Barranquilla.

Los jugadores fueron importantes en la cancha, pero desde el principio el ganador fue José Pékerman con el planteamiento. Puso de titular a Juan Guillermo Cuadrado como lateral derecho, a Camilo Zúñiga lo mandó al costado izquierdo, en donde lo hace en el Nápoli de Italia, y en la zona media mantuvo a Abel Aguilar, Edwin Valencia, Macnelly Torres y a James Rodríguez. Los jugadores de los costados, la clave.
Esta selección sigue manteniendo el sueño de todo un país, que ve como se llega a 19 puntos en la tabla de posiciones y se ve a Brasil ahí, a la vuelta de la esquina.

Colombia salió con cierta displicencia al terreno de juego, lo que aprovechó el conjunto visitante que decidió darle domino al balón y tocar a placer, producto de la poca presión de los jugadores nacionales. Cada vez que los dirigidos por el argentino José Pékerman se proponían generar peligro, lo lograban, el problema es que no siempre lo quisieron hacer.

En los primeros 10 minutos lo hicieron dos veces y fue precisamente ahí donde crearon opciones. La primera clara fue gol, sin embargo, fue bien anulado por el árbitro ecuatoriano Carlos Vela por fuera de lugar claro de Radamel Falcao García en la jugada previa a la del gol. Dos más tarde el juez acierta otra anulación a Teófilo Gutiérrez, quien envió el balón al fondo de la red pero en posición ilícita.

A pesar de no ser un equipo explosivo ni contundente, generó muchas opciones de gol, en las que faltó definición por parte de los delanteros. Falcao tuvo dos manos a manos claros, pero falló en la definición. La displicencia estuvo presente a lo largo de la primera mitad, los jugadores no se conectaban en el ataque y la manera de hacerlo con peligro fue siempre gracias al apoyo por las bandas de Camilo Zúñiga por sector izquierdo y Juan Guillermo Cuadrado por derecha, este último gran figura del juego.

Al minuto 19 llegó el primero gol, luego de una jugada en el que el protagonista fue Cuadrado. Teófilo Gutiérrez filtró un balón a Falcao, quien vio mejor acomodado al jugador de la Fiorentina de Italia, ganó el fondo y centró atrás para Macnelly Torres, quien a ras de piso y con potencia venció al arquero.

Hasta ahí Colombia cumplía con ganar los puntos, pero se complicaba más de la cuenta con un Bolivia que no vino a nada al Metropolitano de Barranquilla, la quería sacar barata y hasta ahí lo lograba, pero en la parte complementaria todo cambiaría gracias a un cambio rotundo de actitud en los jugadores nacionales.

El equipo de Pékerman salió a terminar rápido con el partido y a no dejar que se le complicara un juego en el que era ampliamente superior. Ahí fue clave el volante costeño, Macnelly Torres, quien se convirtió en un jugador más activo y fue justo ahí donde la tricolor ganó.

Muy rápidamente, a los cuatro minutos del segundo tiempo, se logró adelantar en el partido y ahí llegó la tranquilidad. Centró de pelota quieta James Rodríguez, Abel Aguilar ganó por arriba, salvó el arquero y en segunda instancia el defensor central de Independiente Santa Fe, Carlos Valdes envió el balón al fondo de la red.
Ya es costumbre en Barranquilla que los segundos tiempos sean los de los goles, ahí fue todo diferente porque la displicencia desapareció y la actitud llegó. Cuatro goles en 45 minutos y un balance totalmente positivo.

Al minuto 62 llegó el 3-0, producto de un gran pase de Macnelly Torres para Teófilo Gutiérrez, quien ganó en velocidad y definió con calidad sobre el arquero Arias. Luego al 43 ‘El Tigre’, que no había estado fino a la hora de definir consiguió el gol. Pablo Armero ganó el fondo de la cancha y centró para que Radamel Falcao consiguiera su tanto, el cual fue el más gritado.

Para cerrar la fiesta, Pablo Armero anotó el 5-0 luego de picársela al arquero y prender un carnaval, el cual se alargará hasta el próximo martes cuando se enfrente a Venezuela en Puerto Ordaz.