César Farías: Pékerman le dio a Colombia seriedad

El técnico de Venezuela, rival de la selección nacional este martes, analiza el partido eliminatorio.

Nosotros tenemos que preocuparnos por todos los futbolistas colombianos, que son muy buenos. Esta es una camada muy importante de jugadores y vamos a tener que estar muy concentrados. Por Falcao y por el resto”.
Nosotros tenemos que preocuparnos por todos los futbolistas colombianos, que son muy buenos. Esta es una camada muy importante de jugadores y vamos a tener que estar muy concentrados. Por Falcao y por el resto”.

A César Farías lo miraron sorprendidos sus amigos cuando, a los 20 años, dijo que sería “entrenador de fútbol”. Muchos se rieron de la frase de aquel joven entusiasta en un país carente de pasión por un deporte que, entonces, no podía hacerle sombra al béisbol. Dos décadas después, con 40 recién cumplidos, este estratega que, paradójicamente, nunca jugó profesionalmente, es uno de los técnicos más reconocidos del continente. Y para Venezuela, una suerte de Mesías. Los resultados avalan una gestión que ya lleva un lustro y que ha conseguido logros, como clasificar por primera vez a una selección vinotinto al Mundial Juvenil o terminar en el cuarto puesto de la Copa América que hace dos inviernos se disputó en estas tierras.

Lo cierto es que Farías muestra una profunda necesidad de que su equipo no sea subestimado, aunque haya perdido el viernes frente a Argentina, en la previa del partido contra Colombia, que este martes en Puerto La Cruz (7:00 p.m.). “Aquellos que dicen que somos una incógnita, tienen que repasar los números. No es que nosotros vamos a un partido a tirar la moneda para saber si podemos ganar a través del azar. Hace cuatro años que mantenemos un lugar expectante. Desde que en las eliminatorias pasadas perdimos cuatro partidos consecutivos, hemos avanzado y no salimos de la cuarta ubicación. Le ganamos a Argentina, a Brasil, a Uruguay, a Paraguay… Eso antes no pasaba. Era un milagro pensar en una victoria de Venezuela contra esos rivales tan poderosos. Tenemos una gran regularidad y ese es el principal secreto”, asegura el joven entrenador, a quien muchos periodistas venezolanos le apuntan por su fuerte carácter y ya empiezan a llamarlo el “José Mourinho” suramericano por esa arrogancia que muestra en las conferencias de prensa.

“Es mi manera de ser. Yo soy amigo de argentinos y colombianos, equipos con los que me toca jugar en esta doble jornada de eliminatorias. Pero a ellos les quiero ganar hasta en los picados. Salimos a la cancha pensando en los tres puntos. Así nos vamos a plantar en nuestra cancha, con nuestra gente”, sostiene Farías, que creció tanto en esta profesión como Venezuela a nivel futbolístico. Desde su primera vez, al frente de Nueva Cádiz, donde hizo debutar a Juan Arango, pasando por equipos importantes de su país como Táchira o Deportivo Anzoátegui, a esta realidad con la vinotinto, este hombre nacido en Cumaná espera obtener el milagro de clasificar a su seleccionado al Mundial de Brasil 2014.

“Estamos dispuestos a pelear contra el mundo para lograr nuestro pasaje a la Copa del año que viene. La ilusión está. Y es una realidad. Si ganás dos partidos, estás adentro. Es la tendencia de las eliminatorias pasadas. Nosotros sabemos que de local no podemos darnos el lujo de empatar. Y habrá 30 millones de venezolanos a la espera de que la vinotinto les entregue una alegría ante Colombia”, le dice Farías a El Espectador en el Country de City Bell, donde se entrena Estudiantes de La Plata, después del choque con la selección albiceleste y antes de regresar a Puerto La Cruz para jugar un choque vital para sus aspiraciones ante el equipo nacional.

¿Cómo imagina el partido frente a Colombia?

Será un partido muy bonito por la rivalidad que existe entre los colombianos y los venezolanos. Y por los resultados de los últimos años, los partidos con Colombia han sido muy disfrutados por nosotros. Esperemos conseguir ese triunfo necesario para lograr afianzarnos en las posiciones. Porque el calendario de Venezuela es complicado, pero muy bueno para el cierre de las eliminatorias, ya que definimos de locales. Entonces, es importante sumar tres puntos en nuestro estadio.

¿Y cómo observa a su rival? ¿Le cambió la cara José Pékerman a la selección tricolor?

Lo que principalmente le dio Pékerman a la selección de Colombia fue tranquilidad. Porque el anterior entrenador, Hernán Darío Bolillo Gómez, se tuvo que ir por razones extradeportivas. Tuvo que asumir su ayudante, Leonel Álvarez, con menos experiencia, y causó mucha inquietud. Yo no veo que haya cambiado tanto el estándar de juego, el funcionamiento del equipo colombiano es parecido. Lo que consiguió con José es una mayor serenidad para poder encarar los partidos y eso es clave. Pero nosotros también la tenemos y la vamos a tratar de aprovechar para ganarles.

¿El jugador que más lo preocupa de cara a este partido es Radamel Falcao García? 

Nosotros tenemos que preocuparnos por todos los futbolistas colombianos, que son muy buenos. Esta es una camada muy importante de jugadores y vamos a tener que estar muy concentrados. Por Falcao y por el resto. Así como ellos tendrán que preocuparse por nuestros futbolistas.

¿Cree que Colombia va a salir a jugar de igual a igual, teniendo en cuenta que un empate le sirve más que a Venezuela? 

Yo no creo que Colombia se venga a meter atrás. Por el contrario, creo que su fútbol es más ofensivo. En Chile ganó de visitante. Nosotros vamos a salir a buscar el resultado que nos conviene. Intentaremos explotar nuestras fortalezas y cuidarnos de nuestras debilidades. Es la forma de ganar. Y tenemos que jugar con el alma porque hay un país entero detrás de nosotros.

 

Su relación con Chávez

Venezuela vive momentos delicados por el fallecimiento del presidente Hugo Chávez. Por eso la referencia es ineludible en la entrevista con Farías. “En Venezuela se vive bien y existen todas las posibilidades del mundo de prosperar, de crecer, aunque es normal que haya tendencias políticas diferentes. Nadie esperaba que muriera el presidente de la República, más allá de su larga agonía. Pero yo no tengo un color político, sólo el vinotinto”, afirmó. Y se refirió a su relación con el mandatario: “Tuve un excelente trato con Chávez. Fueron pocos los momentos en que nos pudimos ver, pero los disfruté mucho. Algunas llamadas nos hizo durante los partidos de la Copa América. Es que la vinotinto, ya seas de izquierda o derecha, es un sentimiento que cobija a todo el país. Somos un virus que se le impregnó al pueblo venezolano, un símbolo patrio moderno. Y cada vez que hay un buen resultado, toda la sociedad es feliz”.