Muñoz y su rápido paso a la élite del golf

Juan Sebastián Muñoz logró en menos de lo esperado llegar a la élite del golf mundial. Luego de ganar la tarjeta del PGA Tour, este jueves iniciará su primera participación en un Abierto Británico de Golf.

Juan Sebastián Muñoz, golfista colombiano en el PGA Tour.AFP

Dedicarse a las plantaciones de caucho de su finca en los Llanos, o convertirse en uno de los mejores golfistas colombianos de la historia. Una disyuntiva con una línea muy delgada a la que Juan Sebastián Muñoz ya le tiene respuesta. Sus resultados han estado por encima de las expectativas. Su padre, Robin Muñoz, sabía que el caucho “era el camino seguro”, pero lo que ha logrado el bogotano de 24 años lo certifica como uno de los máximos prospectos del golf a nivel mundial. Juan Sebastián y el caucho no tendrán nada que ver… al menos por un buen tiempo.

Muñoz consiguió en 2016 la tarjeta del PGA Tour, máximo escalón del golf a nivel mundial, al que solo dos colombianos habían llegado: Camilo Villegas y Enrique Herrera. Y es que, fiel a su estilo, sin hacer mucha bulla, Juan Sebastián ha dejado huella por donde ha pasado. Todo empezó en el Club Colombia Championship del Web.com Tour que se celebró en el Country Club de Bogotá. Allí, el bogotano llegó como un deportista más. La idea era competir, pero para sorpresa de todos y hasta de él mismo, la copa se quedó en sus manos, con lo que aseguró prácticamente su llegada al PGA Tour. El caucho se quitaba paulatinamente de su camino.

Y así, con la misma tónica, fue a competir en los primeros días de julio, en un torneo importante del PGA Tour: The Greenbrier Classic. Muñoz fue líder en los primeros 54 hoyos y rasguñó por muy poco el título. Al final, se quedó con el tercer puesto. Sintió un sabor agridulce, pues era una verdadera hazaña, pero por lo hecho, el podio parecía migajas ante lo que estuvo muy cerca de lograr. Sin embargo, la mejor noticia de todas fue que su gran desempeño le dio el pasaporte para disputar el Abierto Británico, uno de los cuatro majors del golf. Un certamen mítico y, tal vez, el que más significado guarda para los golfistas.

Allí competirá desde hoy junto a los mejores golfistas del mundo. Tal vez arrancará como un fantasma, no estará en la brújula de la mayoría. Pero el pasado da los avales de que algo fuera de lo normal puede pasar. No tiene mucho que perder, pero sí mucho que ganar. Ya no estará practicando en el campo de su club, Los Arrayanes, después de salir de estudiar del San Carlos, su colegio. El tiempo ha pasado y todos sus sacrificios, como el de irse a vivir solo a Estados Unidos becado en una universidad de Texas, han cobrado sentido. Además, su apellido se incrustó, en un abrir y cerrar de ojos, en la memoria de los aficionados furibundos del golf.

Juan Sebastián es frío, parco y administra muy bien sus emociones. Cero nervios, una fórmula que seguramente le ha dado muchas ventajas en el deporte. Los que sí lo viven a mil revoluciones son sus padres, Robin y María Fernanda, quienes sufren cada tiro y se entristecen y alegran varias veces en un minuto mientras nadan en un mar de nervios del que nunca ha sido partícipe su hijo.

Donde las formalidades y la calma desaparecen, es cuando se junta en su casa en Bogotá con sus cuatro grandes amigos del colegio. Unos cuantos pedazos de pizza acompañada de unas cervezas mientras juegan Mario Kart en Nintendo 64, son suficientes para pasar la noche en vela.

Los cauchos no jalaron tan fuerte: Juan Sebastián Muñoz tiene un camino prometedor en el golf.