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Deportes 25 Abr 2013 - 5:59 am

Nicolás Leoz, el zar del fútbol suramericano y su retiro

Tras 27 años rigiendo los destinos de la Confederación Suramericana de Fútbol, se aproxima el relevo. Se va Leoz, que además marcó una época en el devenir del fútbol paraguayo.

Por: Redacción Ipad
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Nicolás Leoz. /AFP

A sus 84 años, luego de oficiar por casi tres décadas como máximo dirigente del fútbol suramericano, el abogado paraguayo Nicolás Leoz Almirón puso a disposición su cargo y renunció a su representación ante la FIFA que ejerce desde hace 15 años. Un paso al costado por razones de edad o, como lo admitió el propio dirigente el pasado martes desde Asunción, por problemas físicos. “Los viajes ya son un problema. Estoy entrando en una edad en que debo dejar un lugar a los más jóvenes”, manifestó el influyente presidente de la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol), en un gesto que empieza a cerrar una era marcada por seis periodos de mandato de un hombre del fútbol con una larga historia.

Nacido en Pirizal, una pequeña localidad de Puerto Casado, en Paraguay, desde que su familia emigró a Asunción en 1938, cuando apenas tenía 10 años, Nicolás Leoz vivió para el fútbol. Con sus amigos y hermanos, pasó mañanas y tardes jugando como aficionado o viendo los partidos del pequeño Club Atlántida, pero desde esa misma época la divisa de sus afectos fue el blanco y negro del Club Libertad. Era la época en que ya el estelar delantero Delfín Benítez Cáceres había emigrado a Argentina, y de la mano de Porfirio Rolón, el rojinegro alcanzó los títulos de 1943 y 1945, antesala de una época dorada para el equipo que en los años 50 tuvo su momento cumbre con dos subcampeonatos y la estrella de 1955.

Un tiempo en el que Nicolás Leoz dividió su vida en cuatro planos: periodista deportivo radial entre los 40 y los 50, época de notable proyección para el fútbol paraguayo; profesor de asignaturas de historia en el Colegio Nacional de Asunción; director de diversas empresas de carácter industrial o agropecuario; y estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Paraguay, donde a los 29 años obtuvo su título como abogado. Diversas facetas para un activo profesional que, sin embargo, nunca se apartó de su afición por el deporte, al punto de que casi durante dos décadas combinó el ejercicio del Derecho con un papel protagónico en el Tribunal de Justicia de la Confederación Paraguaya de Basquetbol.

Pero lo suyo siempre fue y ha sido el fútbol y en la década de los años 60 se evidenció con su acenso hasta la Presidencia de su entrañable Club Libertad, cargo que ejerció por casi una década, hasta los finales de los años 70, cuando ya era protagonista de las decisiones de la Asociación Paraguaya de Fútbol. Bajo su mando administrativo, el club de Asunción, también llamado “El Gumarelo”, logró los campeonatos de 1976 y 1977, con un equipo en el que brilló el sagaz goleador Arecio Colman y participó otro internacional que, como Delfín Benítez o Porfirio Rolón en épocas anteriores, también pasó por Colombia. El ariete Apolinar Paniagua, quien figuró en la nómina del Pereira y de Millonarios en la misma década de los 70.

Ya en ese momento Nicolás Leoz era el hombre fuerte en la dirigencia del fútbol paraguayo con inocultable proyección a la Confederación Suramericana de Fútbol que durante 20 años, entre 1966 y 1986, orientó el dirigente peruano Teófilo Salinas. Su aporte fundamental entre los años 70 y 80 fue precisamente darle la estructura empresarial y deportiva al combinado nacional del Paraguay, que por esta época vio surgir a una brillante generación de jugadores que tuvo destacado recorrido en el balompié internacional. El equipo rojo y blanco que alcanzó la Copa América de 1979 y que, con nuevas incorporaciones, regresó al campeonato mundial después de 28 años de ausencia, en el Mundial de México 1986.

Desde la dirigencia del fútbol paraguayo, Nicolás Leoz fue testigo de cómo en 1979, el equipo dirigido por Ranulfo Miranda, se alzó con la copa América después de una épica intervención que en semifinales dejó atrás al poderoso Brasil, y luego alcanzó la victoria con una serie de tres partidos frente a la selección de Chile. Era el equipo de Eugenio Morel, Julio Cesar Romero, Roberto Paredes, Hugo Talavera o Evaristo Isasi, la mayoría de los cuales asistió a la cita mundialista de 1986. En esa ocasión, la dirección técnica estuvo a cargo de Cayetano Re y el equipo llegó hasta octavos de final, donde Inglaterra terminó con sus sueños. Ese mismo año, Nicolás Leoz dio el salto definitivo a la presidencia de la Conmebol.

Desde entonces, lleva seis periodos consecutivos en el cargo, que entró a complementar a partir de 1998, cuando fue designado como miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. A pesar de las críticas de toda gestión deportiva y de algunos señalamientos como su supuesta intervención indebida en favor de la concesión del Mundial de Qatar 2022, cargo al que Leoz siempre ha dicho que puede someterse tranquilamente a cualquier investigación, su regencia en el fútbol suramericano ha sido más de éxitos que de señalamientos. Prueba de ello es la consolidación de la Confederación Suramericana tras la reforma de los estatutos en 1990, con sede permanente en el distrito de Luque, Gran Asunción, desde donde Leoz maneja los hilos del organismo.

Padre de cuatro hijos en dos matrimonios, su segunda relación con la colombiana María Clemencia Pérez, terminó por convertirlo en un dirigente deportivo muy cercano a los intereses de Colombia. Aunque ella es natural de Manizales, se conocieron en Bogotá, a donde Leoz había viajado en desarrollo de sus labores como dirigente del fútbol. Desde entonces, no es extraña su presencia en el país, al punto de que en octubre de 2008, el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe le otorgó la nacionalidad colombiana. “Me siento honrado al recibir tan alta distinción de pertenecer a una tierra, a una ciudadanía, a un mismo sentir y a un mismo vibrar que tiene encantos misteriosos al sentirme colombiano”, manifestó en ese momento Leoz.

Este miércoles, luego de 27 años al frente de los destinos del fútbol suramericano, Nicolás Leoz empezó a decirle adiós a la dirigencia deportiva. El pasado noviembre de 2012 fue sometido a una cuarta cirugía de corazón en el hospital Sirio Libanés de Sao Paulo, y ya es claro que se requiere un relevo en la Conmebol y la representación ante la FIFA. “Me encuentro mentalmente muy bien”, destacó el líder deportivo paraguayo este martes 23 de abril, pero las recomendaciones médicas pesan más que sus propios deseos. El próximo martes 30 habrá una reunión en la Conmebol para evaluar sus anuncios. Cualquiera sea el futuro, ya Nicolás Leoz le ha cumplido al fútbol. Al menos el estadio del Club Libertad que lleva su nombre, recordará su liderazgo.

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