Deportes 12 Ago 2012 - 9:02 pm

Terminaron los Juegos Olímpicos de Londres

Para nunca olvidar

Colombia cumplió la mejor actuación de la historia, en unas justas en las que Estados Unidos recuperó la corona y Michael Phelps y Usain Bolt fueron las estrellas. Galería de los héroes en Londres.

Por: Luis Guillermo Ordóñez / Enviado especial, Londres
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El nadador estadounidense Michael Phelps se convirtió en Londres en el deportista más laureado en la historia de los Olímpicos.

Pekín puso la vara muy alta hace cuatro años. Sus Juegos Olímpicos seguirán siendo los mejores de la historia, al menos en la parte logística y organizativa. Londres, sin embargo, sacó una nota destacada. La capital británica le cumplió al mundo y realizó unas justas apegadas a su tradición y sobriedad. Al fin y al cabo fue en sus calles y parques en donde comenzó el deporte moderno, hace 150 años.

Estados Unidos recuperó el título general gracias a los superatletas, hombres y mujeres, que se han especializado en ganar múltiples medallas. China siguió dando la pelea y demostró que el éxito de 2008 no fue producto de la casualidad o del impulso que da la localía. Y Gran Bretaña se lució. Preparó a sus deportistas para que fueran protagonistas de primer nivel y terminó en la tercera posición.

La buena actuación de los anfitriones contagió a su afición y le dieron mucho más relevancia a los Olímpicos, que sin lugar a dudas paralizaron a la isla, casi tanto como el tráfico vehicular cerca de los escenarios. Lo que sí nunca falló fue el metro y el sistema de trenes regionales. Por debajo, la ciudad se desplazó siempre a toda velocidad, lo que facilitó la movilidad de casi un millón de visitantes diarios.

Para Colombia, el resultado superó todas las expectativas, excepto las del exdirector de Coldeportes Jairo Clopatofsky, quien “alegremente” para algunos, entre ellos quien escribe esta nota, pronosticó hace dos años que nuestro país lograría entre ocho y 10 medallas en Londres. La verdad es que hace un mes los más optimistas pensaban en cinco o seis preseas.

Y Colombia sorprendió, pero esos éxitos no son fruto de la casualidad, sino de un proceso en el Comité Olímpico Colombiano, que con errores que no se pueden esconder, viene dando frutos desde 1997, con Andrés Botero hasta 2009 y desde entonces en cabeza de Baltazar Medina.

El país entendió que hay que trabajar a largo plazo y utilizar las herramientas médicas, tecnológicas, metodológicas y administrativas que imperan en el deporte moderno. Y aunque todavía falta mucho, ya está cosechando resultados. El ciclo olímpico no se puede evaluar solamente por los resultados en Londres, porque éstos son consecuencia lógica del buen desempeño de nuestros atletas en los Bolivarianos de 2009, los Suramericanos que ganamos en 2010, los Centroamericanos de ese mismo año y los Panamericanos de Guadalajara.

Excepto Mariana Pajón, un talento extraordinario, y el taekwondista Óscar Muñoz, la gran revelación, los otros medallistas colombianos son deportistas experimentados, curtidos y maduros, con mucha trayectoria internacional, producto de años de trabajo y también de apoyo.

De dos podios en Pekín, la plata de Diego Salazar y el bronce de Jackeline Rentería, pasamos a ocho: oro de Pajón, plata de Rigoberto Urán, Óscar Figueroa (quien además impuso récord olímpico) y Catherine Ibargüen, y bronces de Yuri Alvear, Óscar Muñoz, Carlos Mario Oquendo y Jackeline Rentería, quien además igualó a Helmut Bellingrodt, doble medallista en 1972 y 1984.

Con 67 atletas en 2008, Colombia sumó 48 puntos olímpicos, que les adjudican a los ocho mejores de cada prueba. Ahora logró 66, con 104 deportistas. Pero no todos cumplieron con los objetivos que se les habían planteado, que básicamente eran igualar o superar sus mejores marcas. “En eso debemos replantear las cosas. Tenemos que ser más selectivos y exigentes en algunos casos, porque hay muchachos que vinieron a pasear”, admitió Ciro Solano, jefe de la misión.

El dirigente también reconoció que “todos los atletas que vinieron recibieron el apoyo necesario para su adecuada preparación. De pronto, por la limitante de los recursos, nos focalizamos en algunos que eran candidatos a medallas, quienes demostraron que teníamos razón”.

El Comité Olímpico le solicitó al Gobierno 19 mil millones de pesos para la preparación y participación del equipo en Londres, pero al final recibió apenas 12 mil. En los últimos cuatro años el estado invirtió $40 mil millones.

Solano, uno de los artífices del buen momento del atletismo colombiano, que presentó 32 deportistas, admitió, como encargado de la delegación, que “hubo fallitas, en parte porque no estábamos preparados para tener tanto colombiano que viniera exclusivamente a los Olímpicos y también por las fuertes medidas de seguridad y las restricciones que impusieron los organizadores.

Más allá de la brillante actuación de Colombia, los Juegos dejaron varios momentos históricos y hazañas que serán muy difíciles de superar. El nadador estadounidense Michael Phelps fue el más exitoso, al sumar seis medallas, cuatro de oro y dos de plata. Llegó a 18 preseas olímpicas doradas, 22 en total.

Sus compatriotas, también nadadores, Missy Franklin, Allyson Smith y Ryan Lochte lo escoltaron, con cinco medallas cada uno. Pero la gran sensación del evento fue el atleta jamaiquino Usain Bolt, quien revalidó sus títulos en los 100 y 200 metros planos, así como el relevo de 4x100, con récord mundial incluido con el que se cerró la programación del deporte base.

Quienes más aparecieron en las portadas de los periódicos locales, además de Phelps y Bolt, fueron el ciclista Chris Hoy y el atleta Mohamed Farah, las dos figuras del Team GB. El primero fue oro en la persecución por equipos y el keirin. El segundo ganó los 5.000 y los 10.000 metros.

Históricos fueron también el triunfo del keniata David Rudisha en la carrera más rápida de todos los tiempos en los 800 metros, el regreso victorioso del dominicano Félix Sánchez en los 400 metros vallas y el nuevo fracaso de la selección de fútbol de Brasil, que perdió la final ante México y sigue sin ganar el oro olímpico.

Y a propósito, Australia, España y Argentina fueron las decepciones de las justas. Los oceánicos, perdieron protagonismo, pero de alguna manera siguieron figurando, mientras que España, que esperaba colgarse 10 oros, solamente consiguió tres. Las 17 medallas que se lleva a casa no respaldan los éxitos internacionales de la última década.

Argentina, peor aún. Sufrió traspiés en los deportes de conjunto, en los que generalmente se destaca, y tuvo que conformarse apenas con cuatro medallas, cuando siempre rozaba las 10. En la región, Colombia fue la de mayores avances y quedó detrás de Brasil y Cuba, pero por encima de México.

Anoche se apagó la llama olímpica en Londres, pero inmediatamente se prendió la ilusión en Río de Janeiro, en donde Colombia será lo más local que puede llegar a ser. Serán, sin duda, unos juegos diferentes, con más calor y alegría, pero sin el toque solemne e imperial que marcó esta aventura de 2012, inolvidable para nuestro país.

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