Emiliana Arango dejó todo por cumplir su sueño

Como un sueño. Así vivió la antioqueña Emiliana Arango, semifinalista del US Open junior, su primera participación en el cuadro principal del torneo de Flushing Meadows.

La antioqueña Emiliana Arango.Cortesía

La colombiana cayó en semifinales frente a la norteamericana Amanda Anisimova, quien ganó el título, y es considerada como la máxima promesa del tenis de su país.

“El torneo lo jugué muy bien. Estoy contenta de lo que hice. Estaba jugando con unas ampollas gigantes, pero mi fortaleza mental me ayudó a salir adelante. La verdad, no esperaba llegar tan lejos, pero tenía mucha fe. Lastimosamente no se dieron las cosas en la semifinal, pero me quedaron muchas enseñanzas”, le aseguró Arango a El Espectador.

Apareció esta semana en la undécima casilla del escalafón júnior, la mejor que ha registrado una mujer en la historia del tenis colombiano. Con 16 años desbancó a María Fernanda Herazo como la segunda mejor raqueta del país, pues actualmente se encuentra en la posición 457 de la clasificación de la WTA y sólo es superada por Mariana Duque, quien se encuentra en la casilla 106.

Pero Emiliana no se formó en Colombia. Hace cuatro años tomó la determinación de partir a Estados Unidos. Dejó a su hermano y a su padre en Medellín y viajó a Brighton (Florida) junto a su madre, quien es también su mejor amiga, en busca de un sueño que coge más forma con el correr de los años.

“Separarme de mi hijo es el sacrificio más grande que he tenido que hacer por Emiliana. Pero definitivamente Colombia no es el lugar ideal para formarse en el tenis. Ella puede jugar con niñas de todo el mundo. Para poder crecer en un deporte individual debes estar expuesta a los mejores niveles. Y no puede ser en un torneo, sino en tu día a día”, dice su madre, Juliana Restrepo.

Mauricio Hadad, uno de los mejores tenistas en la historia de Colombia y quien entrenó a Maria Sharapova en su primer título de Grand Slam (Wimbledon 2004), es quien la dirige y la ha impulsado a ser una de las mejores del mundo. “Es un orgullo que alguien como Mauricio me entrene. Disfruto en el alma su trabajo, porque él es el mejor. Las cosas que hace y cómo me ha puesto a jugar son increíbles”, asegura Emiliana.

Y precisamente su referente es Sharapova, pues admira la fortaleza mental de la rusa. La antioqueña cree que llegó el momento de dejar de lado los torneos júnior y enfocarse en subir puestos en el escalafón de la WTA.

Se caracteriza por ser una jugadora agresiva, a la que le gusta subir a volear puntos en la malla. Sueña con ser la primera colombiana en ganar un Grand Slam.

Pero no se queda ahí: cree que puede ganarlos todos, porque tiene el talento y la convicción para lograrlo.