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La Reserva Federal de EE.UU. mantuvo este miércoles sin cambios su política monetaria, que tiene las tasas de interés de referencia entre el 0 y el 0,25 por ciento desde diciembre pasado.
El Comité de Mercado Abierto, que maneja la política monetaria, concluyó dos días de deliberaciones indicando que espera mantener las tasas de interés donde están por un período extenso.
La Reserva señaló que adquirirá menos deudas de las agencias hipotecarias federales, en otra reducción gradual de la gigantesca intervención monetaria iniciada hace un año para sustentar a los mercados financieros.
El Comité señaló que, desde su reunión anterior en septiembre, los datos indican que "la actividad económica ha seguido acentuándose".
"Las condiciones en los mercados financieros se han mantenido, en general, sin mayores cambios" , agregó. "La actividad en el sector de la vivienda se ha incrementado en meses recientes.
El gasto de los consumidores parece estar creciendo pero sigue restringido por las pérdidas de empleo, el lento crecimiento del ingreso y las dificultades del crédito" , aseguró.
El presidente de la Reserva, Ben Bernanke, y sus colegas bregan para determinar cuándo la recuperación económica, de la cual ha habido indicios durante los últimos tres meses, sea suficientemente fuerte como para que el banco central disminuya la intervención que evitó una depresión.
Si bien el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 3,5 por ciento en el tercer trimestre, el primer incremento en un año, el índice de desempleo fue del 9,8 por ciento en septiembre y los analistas esperan que el Departamento de Trabajo informe el viernes de un desempleo del 9,9 por ciento en octubre.
Las tasas de interés en niveles bajos sin precedentes y las compras hechas por la Reserva de bonos del Tesoro y deuda hipotecaria, combinadas con el plan de estímulo económico del presidente Barack Obama, con un monto de 787.000 millones de dólares, contribuyeron a ese crecimiento.
Hasta el 30 de septiembre, el Gobierno había distribuido unos 339.000 millones de dólares del Plan de Estímulo aprobado en febrero, en programas como los subsidios a la compra de automóviles nuevos y la compra de viviendas.
Los analistas calculan que sin el aporte de la industria de vehículos automotores, beneficiada por el programa de "dinero por chatarra" del Gobierno, el crecimiento del PIB entre julio y septiembre hubiese sido del 1,9 por ciento.