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Rusia y Estados Unidos mantendrán la próxima semana consultas para encontrar una solución a la "guerra del pollo" , en la que Moscú suspendió las importaciones de esa carne norteamericana, uno de los alimentos básicos de la población rusa.
"El 19 y 20 de enero tenemos previstas consultas bilaterales sobre la carne de pollo importada de Estados Unidos" , anunció el jueves Andréi Nesterenko, portavoz de la Cancillería rusa.
Nesterenko explicó que la reunión entre funcionarios de los departamentos interesados se celebrará a iniciativa de la parte estadounidense.
"Las demandas rusas tienen un carácter técnico y no pretenden imponer limitaciones comerciales a los suministradores de producción segura y de calidad" , apuntó.
El diplomático recordó que las importaciones de carne de pollo estadounidense suponen casi un 80 por ciento del total y ocupan una quinta parte del mercado nacional.
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, denunció la víspera que "varios de nuestros socios, principalmente las compañías estadounidenses, no muestran por el momento disposición a cumplir con los estándares sanitarios rusos".
Putin, que ya protagonizó en 2002 una agria batalla comercial con EEUU por la misma razón, subrayó que esos estándares son los mismos que rigen en el seno de la Unión Europea.
"Para 2010 estábamos dispuestos a ofrecer a los socios norteamericanos una cuota de 600.000 toneladas, que es la mayor de todos los suministradores en el mercado ruso" , dijo.
El jefe del Gobierno ruso advirtió que "si los suministradores extranjeros no quieren o no pueden cumplir con los requisitos de seguridad, entonces (Rusia) buscará otras fuentes" de carne de pollo.
"Y, por supuesto, no hay que buscar aquí ninguna motivación política. Dios no lo quiera. No hay nada más que economía y seguridad de los productos alimentarios" , matizó.
El 1 de enero entraron en vigor unas nuevas reglas sanitarias que prohíben la importación de pollo que haya sido tratado con cloro, practica habitual en Estados Unidos.
"Para los productores rusos la regla es perfectamente asumible. Si hablamos de las importaciones, la carne de pollo de los países de la Unión Europea no ha causado problemas" , comentó Guennadi Oníschenko, el jefe sanitario ruso.
Oníschenko considera que la utilización de cloro para el procesamiento de la carne de pollo es perniciosa para la salud, especialmente para los niños.
En 2002 las autoridades rusas ya prohibieron durante varias semanas las importaciones de pollo norteamericano con el argumento de que las empresas estadounidenses empleaban antibióticos y hormonas en la crianza de las aves.
La carne de pollo norteamericana, particularmente los muslos, es uno de los componentes más habituales en la dieta de los rusos por su bajo precio desde la Perestroika, cuando eran conocidos como "nozhki Busha" (muslos del entonces presidente estadounidense George Bush) .