¿Cómo afecta la violencia la memoria y otras capacidades?

Un estudio recién publicado muestra cómo recordar experiencias violentas traumáticas afecta el desempeño cognitivo.

Tomada de UN Periódico

Que la exposición a experiencias violentas afecta la vida de las personas podría ser una afirmación tan cierta como difusa. Un grupo de investigadores, liderado por el profesor Francesco Bogliacino, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, se dio a la tarea de indagar por primera vez los efectos en las personas de la exposición a la violencia urbana y rural sobre la memoria de corto plazo y las capacidades cognitivas. Estas últimas son aquellas que sirven para tomar decisiones, incluyendo aquellas en el ámbito económico y cruciales para el desempeño laboral.

Las comunidades víctimas de la guerra que participaron en el estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the USA, fueron desplazadas de los Montes de María, en Colombia. Se trata de población expuesta a la violencia de grupos armados a comienzos de siglo. Los participantes urbanos, por su parte, fueron 308 habitantes de Bogotá, una ciudad que, si bien ha logrado una tasa de 15,8 homicidios por cada 100.000 habitantes, superó los 20 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos años. Todos los participantes se ubicaban en un rango de edad entre 18 y 24.

El estudio, en el que trabajaron también los investigadores Gianluca Grimalda, del Instituto para el Estudio de la Economía Mundial (IFW) de Kiel, en Alemania; Pietro Ortoleva, de la Universidad de Princeton, y Patrick Ring, del IFW, se valió de pruebas cognitivas aplicadas a los participantes. De ellos, se escogió aleatoriamente un grupo de personas, a quienes se les solicitó recordar emociones de ansiedad y miedo ligadas a las experiencias violentas antes de los tests. A otros, se les pidió recordar experiencias alegres o neutras, igualmente, antes de ser evaluados.

Los resultados arrojaron que las personas mayormente expuestas a violencia empeoran significativamente su desempeño en las pruebas cognitivas cuando están inducidos a recordar las emociones asociadas a la experiencia de la cual fueron víctimas. Por el contrario, eso no ocurre cuando los participantes son inducidos a recordar experiencias emocionalmente neutrales o positivas.

Otro hallazgo que vale la pena resaltar es que los efectos son similares en el contexto rural y el urbano, y que no importa que la experiencia violenta haya ocurrido hace más de 10 años: de todas formas, se afecta el desempeño. “Aún más interesante es que en una réplica del estudio con estudiantes en Alemania muestra la misma disfunción de las víctimas colombianas, cuando a los estudiantes les toca recordar episodios de violencia de masa como los recientes atentados terroristas”, explica el profesor Bogliacino.

Agrega: “Estos resultados muestran que traumas no resueltos afectan la capacidad de ejercer funciones cognitivas claves hasta décadas después de la exposición, alterando la funcionalidad de la víctima en su vida. Sin embargo, se plantea la posibilidad de que, al no tener que excavar en la memoria del evento, sino al recordar otro tipo de experiencias positivas o neutras, estos efectos se puedan suavizar o eliminar”.

Bogliacino llama la atención sobre la Ley de Víctimas de 2011 en Colombia, que contempla la provisión de atención psicosocial. “Esta investigación valida esta pretensión y sugiere que debería haber esfuerzos adicionales tanto de la academia como de la política pública para diseñar planes de atención eficaces”. Asimismo, resalta la importancia de preservar la memoria histórica, ayudar a la recuperación de las víctimas y fomentar un proceso de justicia y perdón entre estas personas y sus victimarios.