Petróleo y minería, en la mira

¿Consultas populares motivarán impuestos?

Actualmente está en juego una producción de 120.000 barriles diarios de crudo, lo cual significa $684.000 millones menos en ingresos para el Gobierno Nacional en un año. De otro lado se invoca el respeto por la participación popular.

La proliferación de las consultas tiene en alerta al Gobierno Nacional / Óscar Perez

Podría ser demasiado temprano para pensar en crear impuestos que alivien los efectos que sobre la industria petrolera y la minería extractiva dejan las consultas populares, que cada vez toman más fuerza en diferentes comunidades. Así lo considera el viceministro de Hacienda, Andrés Escobar, y afirmó: “El llamado a que haya que subir los impuestos porque estas cosas están pasando, creo que es absolutamente prematuro”.

La proliferación de las consultas tiene en alerta al Gobierno Nacional. “Vemos con mucha preocupación el tema de las consultas previas en el sector de la infraestructura y de la minería, porque es un mecanismo del que se ha abusado”, señaló el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en entrevista con El Espectador. Por su parte, los gremios de los sectores afectados admiten que lo preocupante es que se generen traumas en las decisiones de inversión donde hay producción.

Para Claudia González, directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), el mejor escenario para conocer los impactos de los proyectos que aspiran a obtener una licencia ambiental son las audiencias públicas ambientales. “Somos respetuosos de los resultados de los mecanismos de participación como las consultas populares. Por eso mismo es importante que la comunidad reciba información suficiente sobre los proyectos”, señaló en un comunicado.

Pese a las preocupaciones que puedan generar, no se puede olvidar que el resultado de las consultas populares, al fin y al cabo, es la manifestación del sentir y la voluntad de la población. Es vinculante y de obligatorio cumplimiento para las autoridades gubernamentales, recordó Natalia Pérez, investigadora de la Universidad del Rosario.

Las decisiones en Pijao, Arbeláez, Cajamarca, Cabrera y Cumaral, que han manifestado su oposición a la extracción minera y petrolera, plantean la necesidad de reconsiderar el modelo de desarrollo económico del país. Así lo sostuvo la semana pasada el economista y profesor de la Universidad de Columbia Jeffrey Sachs, quien participó en el Foro Mundial de Productores de Café. Para Sachs, los países tienen que empezar más temprano que tarde su transición a las energías renovables, ante la que para él es una inminente o inevitable contracción de las industrias extractivas tradicionales.

De otro lado, el presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), Julio César Vera, se mostró extrañado por el “trancón judicial” que sufren las tutelas que buscan frenar la proliferación de estos plebiscitos.

A la prevención de los empresarios mineros y petroleros se une el recelo del Gobierno ante la baja producción petrolera. Para este año se proyectaron 840.000 barriles diarios en promedio, cifra inferior en 5,20 % a la esperada para 2016, de 886.000 barriles. La cual, pese a que descendió cerca de 12 % frente a 2015, estuvo cerca de la meta oficial y llegó a los 885.000 barriles.

“También preocupa la baja producción petrolera”, dijo el encargado de la política económica del país. Esa inquietud es compartida por la firma calificadora Fitch Ratings, que recientemente revisó a la baja su previsión de crecimiento de la economía para este año a 2 % —se encontraba en 2,3 %—, con dos atenuantes: la lenta ejecución de los proyectos de infraestructura vial de 4G y la disminución de la producción petrolera.

“Por eso decidimos introducir nuevos incentivos tributarios a las empresas petroleras para que inviertan más con un mecanismo que les permite recuperar parte de lo que invierten”, resaltó el ministro de Hacienda. “Necesitamos atraer más inversión extranjera”.

Cifras crudas

Según cifras preliminares de la balanza cambiaria del Banco de la República, al 23 de junio de 2017 había ingresado inversión extranjera directa para el sector de petróleo, hidrocarburos y minería por US$2.734,7 millones. Sin embargo persiste el temor entre los gremios de la industria a que este entusiasmo se pueda diluir con el aumento de las consultas.

Actualmente hay 49 consultas populares en proceso de convocatoria y 17 acuerdos municipales con impacto en la industria minero-energética. De este total, 18 plebiscitos tienen como propósito frenar la actividad petrolera. La Asociación Colombiana de Minería (ACM) indicó que al menos 19 impactan la actividad extractiva.

El presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Francisco Lloreda, explicó que actualmente está en juego una producción de 120.000 barriles diarios de crudo, que en un año significan $684.000 millones menos en ingresos para el Gobierno Nacional y para las regiones mediante regalías; una reducción de US$1.800 millones en exportaciones, lo que representa el 6 % de las ventas totales del país, y una caída de 0,84 puntos de crecimiento del PIB.

En Ortega (Tolima) podrían impactarse 1.200 barriles diarios; en San Martín (Cesar), 13.370; en San Vicente de Chucurí y El Carmen (Santander), 2.790 barriles; en Guamal (Meta), 19.424; en Yopal, Aguazul, Paz de Ariporo y Monterrey (Casanare), cerca de 82.000 barriles de crudo por día. “Todo esto termina generando que, en otras áreas, decisiones de inversión que pueden ser superiores a los US$4.000 millones para este segundo semestre se pongan en duda”, dijo Vera, de Acipet.

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