En la renovación de la flota de Transmilenio ven oportunidad

Crisis de Electricaribe no afecta inversión en gas

Gas Natural Fenosa, que se enfrenta con el Gobierno colombiano por la energética, dice que en su otro negocio, el del gas, se mantiene viento en popa y por eso realizaron inversiones por $70.000 millones en 2016.

El tropezón de Electricaribe no pone cortapisas a los negocios de Gas Natural Fenosa en el mercado colombiano. La empresa gasífera española está presente en el país en la distribución y comercialización de gas natural y con Electricaribe, en proceso de liquidación, en energía eléctrica. Sobre el país pesa la amenaza de una demanda por parte de Gas Natural Fenosa, con sede en Barcelona.

En medio de este escenario, Javier Fernández González, gerente para Colombia de negocio de gas de la empresa Gas Natural Fenosa, señala que un proyecto no tiene por qué verse afectado por los problemas de la electrificadora en el Caribe. Por ello sigue adelante en el plan de inversiones y de expansión programadas para este año por la compañía gasífera en Colombia.

¿Cómo es la presencia de Gas Natural Fenosa en Colombia?

Gas Natural Fenosa en Colombia tiene dos negocios, separados y bien identificados. El de la distribución eléctrica en la costa con Electricaribe, y otro es el de gas natural, que está en Bogotá, la mayor operación, pero tiene una participación en Gasoriente, que es Bucaramanga y Barrancabermeja, y tiene una parte que es Gasnacer, que es otra compañía en el sur del Cesar, y Gas Cundiboyacense, que cubre Cundinamarca y Boyacá.

¿En qué otras zonas piensa hacer presencia?

Desde el año 1996 el Grupo Gas Natural está en Colombia. La expansión de la empresa en estos 20 años ha sido muy alta. Hemos pasado de tener 500.000 clientes a casi tres millones que esperamos llegar en el año 2018, en el mes de abril. Y este año, en agosto, en Gasoriente llegaremos a 300.000, que es otro de los hitos que tenemos este año. Ha sido una actividad muy intensa. La expansión ha sido muy buena, tenemos cerca de un 90 % de saturación del mercado potencial que podemos tener; eso es el más alto del Grupo Gas Natural no solo en Latinoamérica, sino en España también. Todo ese crecimiento se ha hecho con una calidad del servicio muy buena.

¿El tropiezo de Electricaribe no hace que reimplanten las inversiones que tienen proyectadas para este año?

Para nada. Lo que tenemos es un plan estratégico que tenemos que cumplir, que tenemos una obligación clara con los accionistas, no sólo con Gas Natural, sino con el Grupo Energía de Bogotá y los fondos de pensiones. El objetivo es desde 2016 a 2020 hacer 500.000 clientes más que puedan beneficiarse del servicio. El año pasado invertimos $70.000 millones y este año la inversión proyectada es mayor; tenemos cerca de $110.000-$115.000 millones de inversión prevista, y la tónica en los siguientes años es la misma.

¿Cuántos usuarios tiene la empresa?

Ahora mismo debemos tener 2,8 millones.

¿Ccon cuántos terminarán este año?

Con 2.950.000 aproximadamente y el año que viene, llegar a los tres millones.

¿Qué nuevos negocios tiene Gas Natural Fenosa en Colombia?

La parte de gas vehicular. Ahí hemos hecho bien la parte de vehículos livianos, la de taxis. Si no recuerdo mal es un 60% del mercado de Bogotá que tenemos de vehículos a gas de taxis.

¿Cuáles son los retos próximos?

Desde hace cuatro años arrancamos un proyecto que entendíamos que era lo mejor para la ciudad, y entonces le apostamos a un vehículo biarticulado que, con las pruebas que se han hecho, se demuestra que es vehículo más económico y, sobre todo, a nivel medioambiental y de CO2, mucho más amigable con el medioambiente, con lo cual con la nueva licitación que tiene pendiente sacar la Alcaldía (de Bogotá), entendemos que este es un foco de crecimiento importante para la empresa y la ciudad.

¿En esa misma línea qué más tiene pendiente?

La parte de recolectores de basura. Ahí tenemos un trabajo importante. Medellín ya tomó la bandera inicial, ya hizo su trabajo, hizo un cambio en vehículos de recolección y Bogotá está pendiente de modificar el parque automotor que tiene ahora. Entendemos que hay un rango muy importante de trabajo nuestro, para ayudar a mejorar el problema de medioambiente en la ciudad, de material particulado.

¿En qué está este proyecto de los carros de basura?

Ahora estamos hablando con la alcaldía en el sentido que ahora ellos tienen que sacar una licitación para renovar parte de esos vehículos de los recolectores que actualmente van todos a diésel. Yo creo que en ese momento entendemos que hay un hueco muy importante en el que Gas Natural puede jugar y lo puede hacer bien, no solo porque habrá un ahorro de combustible, sino porque habrá un ahorro medioambiental.

¿Qué otros negocios tiene en mente?

Las dos partes con la alcaldía, más una que tiene que ver con la parte privada que es la flota de empresas grandes de camiones de ‘paqueteo’, ahí entendemos que hay un nicho que no está todavía recogido por el gas y un último (negocio) que cuesta un poco más, pero que es muy importante y que Europa le apostó muy fuerte en los últimos años, que es el transporte pesado.

¿Por qué Gas Natural no se ha metido de lleno en el transporte masivo?

Lo que ha pasado es que no ha habido confianza en la tecnología, que a lo mejor no hemos hecho entre todo el sector (gasífero) una labor de transmitir esa confianza de que realmente hay vehículos que sí pueden aportar mucho en ahorro de costos como en mejora medioambiental. Yo creo que ahora sí ya es muy clara esa diferencia tecnológica que hay y esa mejora que ha tenido. Con el trabajo que hicimos en el cual Scania aportó un vehículo adaptado a las condiciones de Bogotá, en la cual no importaba la calidad de gas que se trajera sino que con cualquier gas, con esa tecnología funcionaría bien. Con esas pruebas lo que se demuestra es que ya es el momento. Ya hemos venido de una etapa en la que venía el Diésel, ahora es la etapa del gas y yo creo que en un futuro habrá una etapa combinada entre gas y electricidad.

¿Usted diría que llegó el momento del gas para el transporte masivo?

Claramente. Para Bogotá ahora es el momento claro y clave de cambiar la tecnología.

¿Qué están haciendo para meterse de lleno al negocio?

Primero hablando con la Secretaría de Movilidad en el sentido de que lo que queremos es transmitir cuál es la apuesta del gas en este sentido. Con Scania traemos un vehículo que fuera el mejor para estas condiciones en esta ciudad. Hemos llegado a un punto en el cual hay que hacer una renovación de flota y estamos preparados para que el gas sea la pieza que más juego dé en esa licitación, porque no solo se beneficiarán las arcas públicas, sino los ciudadanos por el tema ambiental y esos dos factores son una clave de éxito importante.

¿Qué porcentaje del transporte ofrecido en la licitación quiere atender Gas Natural?

Es difícil decirlo. No tenemos los pliegos definitivos, pero si me pregunta, mi objetivo son los 600 autobuses.

¿En este negocio qué empresas van?

Está la cadena completa. La apuesta no es de Gas Natural solamente. Esta apuesta es de Gas Natural, es de TGI (Transportadora Internacional de Gas), es de Ecopetrol y estaba Naturgás.