Pectia: El plan para potenciar el agro desde la investigación científica

¡Ojo, investigadores! El Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sector Agropecuario Colombiano 2017-2027 pretende que los agricultores, gobiernos, gremios, universidades, centros de investigación y desarrollo y la empresa privada trabajen en una agenda conjunta por 10 años para la competitividad del sector.

Santiago La Rotta

Colombia invierte cerca de 0,5% de su Producto Interno Bruto en investigación, desarrollo e innovación. Con un plan estratégico, el Gobierno pretende que, de esa inversión, todos los recursos que vayan dirigidos a potenciar la agricultura a través de la ciencia estén alineados y vayan en la misma dirección. El objetivo es resolver los problemas cotidianos de los productores, pero también para dar respuesta a las necesidades y tendencias globales del mercado.

Así lo explicaron las instituciones que lideran la estrategia, denominada Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sector Agropecuario Colombiano 2017-2027 o Pectia. Al frente están Colciencias, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) y el Ministerio de Agricultura.

“Es un plan para conectar el conocimiento que requiere Colombia con lo que pasa en el mundo y lo que necesita el productor local. No solo se trata de desarrollar conocimiento pertinente sino tener en cuenta toda la cadena de transmisión de conocimiento para que el beneficiario último de este sistema sea el productor agropecuario”, explicó Juan Lucas Restrepo, director ejecutivo de Corpoica.

En la práctica, se trata de plantear agendas de investigación para los científicos que resuelven los problemas del sector agropecuario, como las enfermedades fitosanitarias, y que el patrocinio que entregan entidades como Corpoica y Colciencias esté condicionado a que las propuestas de los investigadores vayan en línea como lo que el Pectia plantea. Son 16 estrategias y 81 líneas de acción que se ocupan de la seguridad alimentaria del país, la sostenibilidad, variabilidad y cambio climático, la implementación de tecnologías de la información y las comunicaciones; el acceso a recursos genéticos y propiedad intelectual para el sector y la formación de capacidades, recursos humanos e infraestructura, entre otros.

Corpoica, por ejemplo, invierte cerca de $100.000 millones al año para apoyar proyectos de investigación. “Con el Pectia, respetaremos que las ideas vengan de la comunidad de investigación, pero les pediremos que respondan cómo su propuesta está alineada con el plan. Si no lo está, no se la vamos a patrocinar”, agregó Restrepo. Para dar un ejemplo de lo que se podría proponer, César Ocampo, nuevo director de Colciencias, habló de crear un aplicativo móvil que en tiempo real entregue a los agricultores información sobre las características de su cultivo, como la falta o exceso de riego.

Pero, ¿cómo llegaría ese conocimiento a los agricultores? Restrepo explica: “El agricultor no debería ir a ningún lado. Me parece terrible decirle que vaya a Bogotá para encontrar lo que está buscando. El sistema requiere que en lo local se empiece a generar una cultura de innovación, sistemas o territorios de innovación donde concurran, se coordinen y cooperen los distintos actores, no solo actores de la ciencia, investigadores o asistentes técnicos. Tienen que concurrir servicios financieros por ejemplo y que se coordine para que la infraestructura de ese territorio también se alinea con el Pectia”.

Ahora bien, ¿cómo fue definido lo que es prioridad o importante investigar? El documento del Pectia, disponible para consulta en www.siembra.gov.co, se realizaron talleres con la participación de más de 5.700 personas, 992 organizaciones, para 27 departamentos y 34 cadenas productivas, en los que se expresaron los problemas y necesidades del sector.

“Respecto de los actores por cadenas productivas, las que contaron con el mayor número de participantes fueron hortalizas, cacao, acuícola, carne bovina y arroz, con 368, 253, 235, 219 y 185, respectivamente. En relación con los departamentos, de los 3.336 actores participantes, 368 se reunieron en Cundinamarca, 298 en Nariño, 297 en Putumayo, 268 en Meta y 229 en Casanare”, detalla el texto. “El Pectia responde a demandas que son muy locales. Esto no se definió desde los escritorios, sino con los actores, en el territorio”, concluyó Restrepo.